Manifestación de veterinarios contra el RD 666/2023.

Manifestación de veterinarios contra el RD 666/2023.

Salud animal

Cuenta atrás con "trabajo por hacer" para la ILP contra la Ley de fármacos veterinarios: "Faltan firmas"

Desde el sector trasladan que hay buenas sensaciones, pero también algo de "inquietud" por la cercanía del fin del plazo

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Comienza la cuenta atrás para que el colectivo de veterinarios presente en el Congreso de los Diputados las 500.000 firmas necesarias para registrar su Iniciativa Legislativa Popular (ILP) de derogación del decreto 666/2023, que regula la distribución, prescripción y uso de medicamentos para animales. Dado que se amplío el plazo, la fecha límite quedó fijada en el 10 de noviembre, lo que da a patronal y sindicatos cierto oxígeno. Aunque las fuentes consultadas por Redacción Médica reconocen que aún queda “trabajo por hacer”. “Estamos en buenas cifras, pero queda algo de inquietud porque quedan muchos pliegos por recoger”, indican.

Fue el pasado octubre cuando el Congreso de los Diputados autorizó esta ILP presentada por la Confederación Empresarial Veterinaria Española (CEVE), la patronal del sector. Se inició entonces el proceso de recogidas de firmas. La Constitución Española establece que son necesarios 500.000 avales, que han de ser presentados en un plazo máximo de nueve meses salvo que, como ha ocurrido en este caso, se apruebe una prórroga (de tres meses).

Una vez recibida la notificación, la Mesa del Congreso ordenará la publicación de la proposición de ley, que deberá ser incluida en el orden del día del pleno en el plazo máximo de nueve meses para su toma en consideración.

Gran parte del recorrido está hecho, señalan desde el sector veterinario, donde reconocen sin embargo que persiste cierta inquietud por los tiempos. Noviembre, sentencian, “está a la vuelta de la esquina”, y aún es necesario hacer acopio de un número importante de hojas de firmas.

Hasta el momento se han conseguido más de 250.000 pliegos, si bien en total hay 560.000 “comprometidos”. Es decir, hay muchos profesionales que han firmado pero que todavía no han devuelto el documento. “Toca recuperarlos y validarlos, pero confiamos en que no haya problema”, sentencian.

Reivindicaciones del colectivo veterinario

Los veterinarios tratarán por la vía parlamentaria de frenar un real decreto que, entienden, hace una interpretación restrictiva de las directrices europeas y merma su autonomía, por ejemplo, limitando el uso de fármacos de uso humano como última opción (la llamada prescripción en cascada), o poniendo trabas a la administración de antibióticos. Critican también la “imposición” del Presvet, el sistema informático estatal de control de prescripciones veterinarias de antibióticos, al que achacan un aumento significativo de las labores burocráticas (critican que genera duplicidades administrativas).

Desde el sector apuntan que los contactos con el Ministerio de Agricultura no han sido “fáciles”. “Se han mostrado bastante inamovibles, aunque en principio se había presentado una modificación para flexibilizar esta situación que tampoco terminó de cuadrar al sector veterinario”, indican. Las posibilidades de acuerdo, asumen, son cada vez menores.