14 dic 2018 | Actualizado: 21:45

 

Las miradas del sector sanitario se dirigen hoy a Zamora, que acoge un nuevo encuentro de directivos de salud organizado por Sanitaria 2000, editora de Redacción Médica, con el apoyo de la Sociedad Española de Directivos de la Salud, en el que habrá más debate sobre asuntos prácticos, de gestión pura y dura, que políticos. La práctica totalidad de gerentes de área, de especializada y de primaria de Castilla y León se reunirán en el Parador zamorano para pulir ideas, intercambiar pareceres y escuchar las orientaciones de su consejero, Antonio Sáez, y del gerente de Sacyl, Eduardo García Prieto. La cita, que se prolongará hasta mañana, promete.

Un vistazo al programa del encuentro dice bastante sobre qué tipo de sanidad tienen en Castilla y León, y lo que es más relevante, cuáles son las prioridades de los responsables, tanto políticos como de gestión, del sistema asistencial. Todos parecen compartir la idea de que es mejor discutir sobre asuntos de gestión pura y dura que sobre otros más politizados, de incierta resolución y más difícil aplicación en el día a día de los centros.

Así, materias como la gerencia única, la asistencia ambulatoria, la historia electrónica y las centrales de compra interesan más en Castilla y León que las nuevas fórmulas de gestión, la colaboración entre la pública y la privada o las características del aseguramiento.

Un consejero dialogante, pero resolutivo

Este pragmatismo que seguramente empapa a toda la organización tiene su origen en el propio carácter dialogante, pero a la vez resolutivo, del consejero Sáez, buen conocedor del sistema y, precisamente por eso, sabedor de los límites que no se pueden traspasar, como por ejemplo el descontento del profesional. En Castilla y León saben de sobra que los ajustes se han cebado en el capítulo de personal y no quieren seguir por esta senda. De ahí que estén haciendo todo lo posible por mejorar la gestión y lograr así mantener la calidad de su sanidad, aunque sea gestionando muchos menos recursos.

Habrá que estar atentos a la apertura prevista del consejero, hombre de palabra fácil, aunque nunca exenta de contenido, que seguro trazará las líneas maestras de la sanidad castellano-leonesa para los próximos meses. Otra intervención muy esperada será la del gerente regional de Salud, Eduardo García Prieto, que concretará objetivos y orientará las acciones de los gerentes de los centros sanitarios. Entre ambos seguro que marcarán el paso de una sanidad, la de Castilla y León, que prefiere mejorar con el análisis, evaluación e incorporación de nuevas medidas de gestión, más que con la modificación de su modelo sanitario.