Redacción Médica
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Opinión > La sanidad desde el ángulo izquierdo

Una sanidad pública que dé a la atención a la salud mental la prioridad que debe tener

Por José Martínez Olmos, portavoz de Sanidad del PSOE en el Congreso
Jueves, 21 de noviembre de 2013, a las 20:07
La Conferencia Política celebrada por el PSOE hace unos días dedicó una gran prioridad a la sanidad.

Entre los asuntos tratados, la problemática de la salud mental fue objeto de nuestro trabajo.

Estimamos necesario promover la dotación de recursos para la elaboración de un ambicioso plan de modernización de la atención a la salud mental que permita la modernización de la red y un impulso a la atención a estos pacientes.

Es imprescindible que este Plan aúne y coordine el diagnóstico, el tratamiento psicofarmacológico, el tratamiento psicoterapéutico y el adecuado apoyo sociosanitario y que permita un respiro familiar en el entorno del paciente con enfermedad mental grave o persistente, dada la complejidad que presenta en muchas ocasiones  la convivencia del entorno familiar, y con especial atención a los servicios de inserción y rehabilitación socio-laboral.

Apostamos por promover una red de atención integral en la que es imprescindible la coordinación entre salud, atención comunitaria y servicios sociales, con servicios y recursos de apoyo, redes y dispositivos de intervención, todos de carácter público, para favorecer la autonomía personal  y el papel activo de las personas con enfermedad mental, tomando como referencia las iniciativas de este modelo que ya funcionan en comunidades autonómas socialistas con muy buenos resultados.

La reforma psiquiátrica en España fue impulsada con el triunfo del PSOE en las elecciones de 1982. Posteriormente se fueron eliminando los psiquiátricos equiparando a los enfermos mentales en igualdad de derechos.

Los socialistas nos oponemos a la propuesta de modificación del Código Penal que impulsa el Gobierno del PP en lo referido a la enfermedad mental en la medida en que la equipara con peligrosidad y tipifica a la persona con trastorno mental como sujeto peligroso.

Creemos necesario trabajar para eliminar el estigma social que sufren estos pacientes, apostando por políticas tendentes tanto a la superación de la enfermedad como a la superación de prejuicios sociales.

Es imprescindible revisar la situación y dar un giro a la atención de los problemas de salud mental, en la forma que la sociedad actual merece.