ENRIQUE SALA O’SHEA, Médico jubilado
Dom 25 octubre de 2020. 11.30H
Firmas
Actualmente hay un rebrote de la Covid-19 en toda Europa incluyendo de forma muy importante a España. Las autoridades sanitarias se están planteando realizar algún tipo de confinación, lo que manifiesta un fracaso de las medidas de contención.

Las modernas medidas para luchar contra la pandemia se centran en rastreo, con la ayuda seguramente muy importante del Radar Covid, abundantes test PCR o el nuevo test rápido de antígenos y aislamiento selectivo de los infectados y los posiblemente infectados, que se podría reducir a una semana.

Sin embargo, el único acto que plantean es aislamiento general. No se hace rastreo exhaustivo (media de 3 contactos por positivo cuando el inoperativo Radar Covid detecó en las pruebas hasta 7 contactos de media), se hacen test indiscriminadamente con el consiguiente gasto y poco rendimiento y se mantiene un innecesario e incontrolado aislamiento durante 10 días, cuando con una semana sería suficiente.

Letalidad Covid entre los profesionales sanitarios


Analizando de forma retrospectiva los datos que se han facilitado, llama la atención que los sanitarios tengan una alta incidencia de contagios y baja de defunciones. Vaya por delante que, aunque sea baja, es altísima e intolerable.

Van los datos:

- El 20/04/2020 había 31.053 sanitarios infectados y se habían producido 40 fallecimientos. Indice de letalidad de 0,12 %

El numero total de contagiados fue de 200.210 Los fallecidos fueron 20.852, con una letalidad de 10,42 %

- El 03/05/2020 había 42.110 sanitarios infectados y se habían producido 60 fallecimientos. Indice de letalidad de 0,14%.

El numero total de contagiados fue de 243.209 y el de fallecidos, 27.136, con una letalidad de 11,62 %.

- El 12/06/2020 había 51.849 sanitarios infectados y se habían producido 63 fallecidos. Índice de letalidad de 0,12 %

El numero total de contagiados fue de 217.466 y el de fallecidos, 25.264, con una letalidad de 11,15 %.

La letalidad de los sanitarios se puede establecer en el 0,12%, muy inferior a la de la población general, estimada en 12%.

En otras fechas las cifras son repetitivas, incluso la letalidad general fue aumentando ligeramente para posteriormente a medida que se fueron haciendo más pruebas diagnósticas, la letalidad general de la Covid-19, en nuestro país, fue disminuyendo y actualmente es del 4%. Todavía es mucho mayor que la de los sanitarios.

El virus de la Covid-19 es el mismo en ambos colectivos, por lo que la letalidad debería ser la misma.

¿Dónde están las diferencias?

1. Edad. Los sanitarios son personas en activo, es decir menores de 65 años, donde la mortalidad es menor, pues de todos los fallecimientos, solo el 5% se producen en esta franja de edad.

2. Test diagnósticos. Supongo que por ser el sanitario una persona que está trabajando con pacientes de Covid19, para evitar ser causante de nuevas infecciones a otros pacientes, se les hacen test PCR en cuanto tienen síntomas o han tenido contacto con pacientes positivos, con lo que se diagnostican también muchos pacientes con poca gravedad o asintomáticos.

Esto puede justificar esas diferencias.

Si la mayor mortalidad está en las personas mayores (+65 a.) y la mortalidad de los jóvenes (-65 a.) es baja, ¿Por qué confinar a toda la población?

Voy a poner un ejemplo:

Imaginémonos a 2.000 conductores que todos tienen pérdida de algún punto en su carnet de conducir (es decir tienen síntomas de la Covid19). Es decir, serían personas (conductores) con algún síntoma (pérdida de algún punto) mas o menos grave (como con pocos o muchos puntos perdidos). Estos 2.000 conductores inician un viaje (enfermedad).

Al final de este, 80 de ellos han tenido un accidente con resultado de muerte (mortalidad del 4%). El responsable del tráfico (Ministro de Sanidad), un completo desconocedor del tráfico y de las carreteras, que no ha conducido nunca, decide que esta alta siniestralidad no es asumible por el país y para solucionarlo decide que nadie realice ese viaje (todos confinados). Aunque el cierre de la carretera no se puede realizar de forma completa porque hay compromisos justificados durante 2-3 semanas (tiempo de incubación y contagio del virus), el número de fallecimientos en la carretera va disminuyendo progresivamente, por lo que cree que ha realizado una gran labor, salvando miles de vidas. Y presume de que 1.920 conductores han llegado sanos al final del viaje (han superado la enfermedad).

Pero el Sr. Pere Navarro, Director General de Tráfico, persona inteligente y conocedora de la carretera, ante esa alta siniestralidad, decide analizar las causas.

Se da cuenta que la edad de los conductores está uniformemente repartida: la mitad, 1.000 conductores (enfermos) tienen menos de 65 a. y los otros 1.000 tienen mas de esa edad.

En cambio, la edad de los fallecidos es distinta: de los 80 muertos, solo el 5% (4 conductores) tienen menos de 65 a. El resto, es decir 76, tienen mas de 65 años (1 de cada 13 ó 14 enfermos).
Decide que la carretera se vuelva a abrir y los viajes los realicen solo aquellas personas de menos de 65 a., con lo que la siniestralidad baja, en número de muertos, de 80 a 4. La mortalidad ha bajado del 4 % al 0,2 %. Un gran éxito.

Que hace a continuación:

1. Informar de esta situación a todos los conductores (población general). Hacer una extraordinaria campaña informativa general en todos los medios de comunicación de las medidas y precauciones que debemos adoptar para evitar retirada de puntos (contagios) En el caso del Covid19, evitar contagios, es decir, respetar las tres M (1,5 Metros de distancia, lavado frecuente de Manos y uso de la Mascarilla) y las tres C (evitar Contactos, evitar Concentraciones de gente y evitar lugares Cerrados)

2. Informar específicamente a los conductores de menos de 65 a. del riesgo que todos tenemos de que nos quiten algún punto del carnet (contagiarnos) o de tener un accidente mortal, para lo cual nos dice que respetemos el código de circulación pero que podemos circular ya que el riesgo accidente es bajo y con las medidas recomendadas, el riesgo es menor.

3. Informar a los conductores de mas de 65 a. del enorme riesgo que tienen si hacen ese viaje (vida normal), pero que con un respeto enorme del Código de Circulación (las medidas recomendadas) no nos quitarán ningún punto (contagio). Incluso hay que avisar que si la culpa es de otro y nos contagia, el punto te lo quitan a ti y el riesgo es para ti.

4. Informaría que se seguirán haciendo controles exhaustivos a los contactos (rastreo, test y aislamiento) para detectar a los conductores infectados.

5. Además informaría de las ayudas que durante el aislamiento se facilitarán a los que lo precisen, así como la garantía del Gobierno de que no podrán despedirles de su trabajo.

El resultado sería un país en marcha, con los jóvenes informados y activos responsablemente y los mayores responsabilizándose de su salud y asumiendo las consecuencias, posiblemente confinados voluntariamente en su domicilio, con escasas salidas y cuando las realicen las harán con las mayores condiciones de seguridad (para que no les quiten puntos).

Todos estos cálculos y suposiciones se han hecho utilizando cifras oficiales

Sería deseable y asumible por todos, que la reducción de la confinación a los mayores exclusivamente, hasta que exista un tratamiento eficaz o una vacuna, sirviera para resolver también la crisis económica que se nos viene encima.