25 de mayo de 2017 | Actualizado: Jueves a las 22:00
Jueves, 18 de julio de 2013, a las 21:48

*Riqui Villarroel, Comunicación corporativa, Janssen

Lo de retratar las redes sociales, captar cuanto pasa un día, una semana o un mes cualesquiera en los medios sociales, fijar lo que allí sucede, viene a ser como lo del instante eterno o el silencio atronador: un oxímoron, algo poco menos que imposible. Las redes cambian casi cada día y la foto de hoy puede estar caduca mañana. Todo es más complejo y los cambios más imprevisibles: aquí la tendencia la marcamos todos. Los ciudadanos han encontrado en estos canales una posibilidad de ser informadores, con sus ventajas y sus inconvenientes. Pero si algo hemos comprobado en estos últimos cinco años es que la rapidez con que se suceden los cambios es compatible con algunas constantes de las que podemos aprender y sacar partido para movernos con mayor soltura y eficacia: a nadie escapa que ya hay un vocabulario y una gramática propias, unas maneras y hábitos de proceder…

En las redes sociales hay más de cinco continentes, al menos temáticamente. Ahora bien, convengamos que uno de ellos es, sin duda alguna, el de la Salud. La salud ha sido siempre uno de los contenidos estrella desde que internet está accesible para las mayorías. No es por ello de extrañar que cada día más médicos, farmacéuticos, pacientes, enfermeros, periodistas del sector, etc., encuentren en Twitter o Facebook un canal idóneo para informar y ser informados. Con algo más de retraso y cautela, las instituciones, los hospitales, las compañías farmacéuticas han ido desembarcando también. Hay que estar para ser.

Cuando pasen unos cuantos años, comprobaremos que aún atravesamos nuestra Edad de Piedra digital pero aun así ya merece la pena tirar la primera foto para saber cómo interactuamos unos con otros en el ámbito de la salud 2.0, qué rasgos propios tiene la conversación sanitaria en España, quiénes llevan la voz cantante… Para esos qué, cómo o quién del momento tiene respuestas el Informe TopTen Salud 2.0 (2012-2013), elaborado por la plataforma JanssenObserver (JO). Un trabajo con un antecedente en 2011 cuando JO dio sus primeros pasos elaborando el I Sondeo sobre periodismo sanitario y medios sociales. Aquella encuesta a un centenar de profesionales de la información fue pionera a la hora de determinar qué protagonismo estaban empezando a cobrar los medios sociales como fuente de información de los periodistas.

Dos años después hemos ampliado la perspectiva. Nos hemos alejado un poco para tener una vista algo más panorámica. Y el resultado es que, por mucho que variemos el plano, el ángulo, el encuadre o la composición, la imagen resultante nos muestra un ovillo que crece por momentos al añadirse nuevos actores cada día. La conversación no deja de sumar voces y la única manera de tratar de entenderla pasa por deshacer dicho ovillo. Tirar del hilo y así conocer a los que más hablan, comprender cómo cambian las claves (el tono, los contenidos, la estrategia, los objetivos….) en función del canal utilizado (Twitter, Facebook, blogs, sobre todo), analizar el mapa de relaciones creadas y las fuentes que nutren los motivos de conversación, identificar oportunidades y sinergias, señalar necesidades y limitaciones y, si es posible, adelantar tendencias presentes en los renovados espacios de comunicación.

Quizá habría que conocer bien cuáles son las características que definen la conversación 2.0 en el ámbito de la edición de libros, en el de la Educación o en el de las finanzas para saber si en el de la Salud hay unos rasgos que le son distintivos respecto al resto más allá de los temas. Para el informe, que hace poco hemos presentado, se decidió intentarlo partiendo del análisis de 180 perfiles destacados del sector. En función de su Klout (el índice que mide la habilidad de cada usuario para influir en una comunidad de seguidores) se seleccionó al final a 57 representantes de instituciones sanitarias, médicos, farmacéuticos, industria, asociaciones de pacientes, sociedades científicas, periodistas especializados, plataformas de salud y líderes de opinión. A todos ellos se le siguió las pista en Twitter, Facebook, LinkedIn… pero fue en el primero de estos canales donde mejor se pudo establecer el grado de interacción entre unos y otros. De hecho, uno de los hallazgos del informe ha sido constatar que no se habla para las mismas personas ni se interesa a las mismas personas, que predominan las microaudiencias, un universo segmentado y disperso de seguidores unidos por intereses comunes pero diferenciados.

Aparte de consignar los top-ten de perfiles más seguidos o de términos (#hashtags) más utilizados, el análisis arroja luz también sobre el uso dispar de las redes (con los periodistas y los profesionales sanitarios decantados por Twitter y las asociaciones de pacientes, instituciones y las sociedades científicas manteniendo su afinidad por Facebook), sobre la intensa interacción que, en general, marca la actividad de algunos médicos y la cautela con que se conducen las organizaciones profesionales, las farmacéuticas o las instituciones; o la demostración de que, más allá de algún indicio aislado, hoy por hoy, la comunidad sanitaria 2.0 no se ha constituido como una fuente de información complementaria a las tradicionales. Estamos satisfechos de una foto que no coincidirá en todos los casos con la idea que cada uno tiene de esta nueva realidad sanitaria en el entorno digital. Y lo entendemos y de hecho ya hemos empezado a circular una breve encuesta preguntando precisamente por este asunto: http://www.surveygizmo.com/s3/1303708/Janssen-Observer-TopTen-Salud-2-0

La doctora y bloguera Mónica Lalanda escribió hace un par de años que internet es “la revolución más absoluta, el cambio más dramático desde los antibióticos o la anestesia”. Lalanda hacía referencia en su afirmación sobre todo a los profesionales que gracias a las nuevas tecnologías podían ahora estar al día o casi al minuto de cualquier nueva tendencia, estudio o tratamiento, pero en el continente de la salud 2.0  estamos todos. Unos entran con más precaución y otros pisan el terreno con más fuerza, unos son más tímidos en las relaciones y otros más abiertos. Tenemos el retrato actual (2012-2013) de unos y otros y monitorizar la evolución será igual o más valioso.