MANUEL CASCOS, PRESIDENTE DEL SINDICATO DE ENFERMERÍA SATSE
Mar 15 octubre de 2019. 14.30H
Sanidad, presente y futuro
No es fácil y no siempre se consigue. Aunar los intereses y deseos de cientos de miles de personas gracias a algo tan aparentemente sencillo y simbólico como es su firma constituye un empeño muy ambicioso. Un afán más complejo y arduo si cabe en tiempos de apatía y desmovilización generalizada como los que ahora nos ha tocado vivir.

La razón debe ser lo suficientemente poderosa y el objetivo estar suficientemente definido como para que cualquier persona, independientemente de su edad, ideología, situación personal o lugar de residencia, quiera significarse y dar su apoyo expreso.

Así lo entendió SATSE cuando hace unos meses inició la campaña 'La Sanidad que merecemos. Ley de ratios enfermeras' y se embarcó en la recogida de 500.000 firmas para poder llevar al Congreso de los Diputados una Ley que garantice a todos los ciudadanos y pacientes una atención sanitaria más segura y de mayor calidad.

Ahora, después de hacer realidad el objetivo perseguido al haber podido entregar las firmas necesarias, es el momento de dar las gracias. Agradecer a las 660.564 personas que han creído que, por encima de cualquier otra cosa, está mejorar la salud y calidad de vida de todos y todas.


"España puede convertirse en el primer país europeo, y uno de los primeros del mundo, en contar con una norma estatal que garantice un número máximo de pacientes por cada enfermero o enfermera"


Ciudadanos, enfermeras, enfermeros, fisioterapeutas y otros profesionales sanitarios de todas las comunidades autónomas se han sumado a SATSE en su deseo de que España se convierta en el primer país europeo y uno de los primeros del mundo en contar con una norma estatal que garantice un número máximo de pacientes por cada enfermero o enfermera.

La sociedad y los profesionales ya han dejado muy claro lo que quieren y ahora les toca a los representantes legítimos de sus intereses en las Cortes Generales dar respuesta a su demanda. Habrá que esperar, eso sí, a que las Elecciones Generales del próximo 10 de noviembre configuren el nuevo escenario parlamentario pero más pronto que tarde todas las formaciones políticas tendrán que posicionarse y decir si están a favor o en contra del proyecto normativo y con ello garantizar por ley la seguridad del paciente.

Entiendo que no será fácil estar en contra, ya que se trata de una ley que nos beneficia a todos. En primer lugar, a cualquier ciudadano o paciente porque recibirá una atención más segura, humanizada y de mayor calidad. Además, será tratado con los mismos niveles de seguridad, cuidados y atención, independientemente del lugar en el que resida, acabando, por tanto, con que haya ciudadanos “de primera o segunda” por el mero hecho de ser atendido en un servicio autonómico u otro.

De igual manera, las enfermeras y enfermeros trabajarán con una menor carga laboral, lo que repercutirá positivamente en su salud y seguridad en el trabajo, y el sistema sanitario español, además de mejorar la atención que presta, será más eficiente y económico, al ahorrarse costes innecesarios que ahora se producen.

A la espera de que la norma centre parte del debate parlamentario, todos y todas podemos estar muy orgullosos del camino ya recorrido. 660.564 personas han respondido a nuestra pregunta ‘¿crees que cinco enfermeras pueden cuidar de mil personas?’ y han expresado con un no rotundo que las cosas tienen que cambiar.

Las enfermeras y  enfermeros, por nuestra parte, seguiremos llamando a todas las puertas que sean necesarias para que la Ley del Seguridad el Paciente pase del papel a la realidad antes de que acabe la próxima legislatura. No hay mejor afán que continuar trabajando por la salud y bienestar de todos los ciudadanos y pacientes.