Redacción Médica
24 de septiembre de 2018 | Actualizado: Lunes a las 11:45
Viernes, 30 de octubre de 2015, a las 14:06
A pesar de que esta semana, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha señalado a la carne procesada como el nuevo enemigo ‘número uno’ (por incrementar el riesgo de padecer cáncer colorrectal), la lista de ‘señalados’ no se queda ahí.

En la actualidad, existen 117 productos más que producen esta enfermedad en el ser humano y que ya están integrados en la lista de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), tal y como recoge el periódico La Vanguardia. Bien sean por los propios elementos o por la exposición en algunos sectores laborales.

Dentro de esta relación de sustancias y procesos nocivos para el cuerpo humano destacan: el tabaco; el aluminio; el arsénico; la fabricación y reparación de zapatos; las emisiones del carbón; el diésel; los aceites minerales; el polvo de la madera; el amianto; el arsénico; o los anticonceptivos hormonales y orales.

Algunas patologías en sí mismas ya producen cáncer, según la OMS, como el dietilestilbestrol; los estrógenos; el virus Epstein-Barr: el óxido de etileno 71; el helicobacter pylori; la hepatitis B y C; el virus de la inmunodeficiencia humana 1; el de papiloma humano tipo 16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59 y 66; y el linfotrópico de células humanas tipo I;

Asimismo, otros elementos que favorecen la aparición de esta patología es la destilación de alquitrán de hulla; la producción de coque (fuel); fabricación de muebles y la ebanistería; la minería de hematita (por el radón); el hierro, el acero y las fundiciones; la ocupación como pintor; la industria del caucho; las bebidas alcohólicas; la producción de magenta; y la profesión de deshollinador. Los remedios herbolarios que contienen Aristolochia; el gas mostaza; el cloruro de vinilo o la contaminación en las ciudades.

Por último, varios elementos destacados que también aumentan su riesgo está cualquier radiación sobre el cuerpo aumenta las posibilidades de padecer cáncer en el futuro, bien sea por las lámparas y camas solares de rayos UVA o UVB que se utilizan para el bronceado; la radiación solar; o los rayos X y rayos gamma.