Sheila Justo, vicepresidenta de Amyts

Sheila Justo, vicepresidenta de Amyts

Opinión

El residente no se alimenta del aire

Sheila Justo es médica de Familia y gestora sanitaria

Publicada

“El nuevo decreto de residentes limita las guardias y sube el complemento de formación. Es un avance formativo, pero equivale a cobrar menos.”

Ya tenemos el real decreto de residentes recién salido del horno. El Real Decreto 951/2026, publicado en el BOE el 6 de noviembre, modifica la norma que regula desde 2006 la relación laboral de los residentes.

Qué cambia respecto al decreto de 2006.

Tabla elaborada por Sheila Justo.

Tabla elaborada por Sheila Justo. Elaborada por Sheila Justo.

El decreto está calculado para que la buena noticia llegue primero. Los cambios de sueldo se aplican en enero de 2027; los de jornada y guardias, en septiembre de 2027.

En enero, la nómina subirá y parecerá una mejora, pero es un “espejismo”. En septiembre, cuando lleguen los límites de guardias, el residente descubrirá que era una bajada de sueldo con ocho meses de retraso.

El avance hacia la guardia de 17 horas

El Gobierno ha podido aprobar y publicar el decreto de residentes porque es un real decreto; el Estatuto Marco, en cambio, ha quedado paralizado con la disolución de las Cortes. Esta situación nos deja ante una paradoja: el residente tendrá guardias de 17 horas como máximo, frente a las de 24 horas del adjunto que le supervisa. Es algo mejor, pero una guardia de 17 horas sigue sin ser una jornada segura ni deseable para un médico.

Lo que el decreto no dice sobre el riesgo

El preámbulo del decreto reconoce que las guardias «de elevada intensidad» afectan al bienestar del residente y a la seguridad del paciente. Pero no explica por qué el límite se fija en 17 horas ni qué riesgo queda con ellas. Los estudios dicen que ese riesgo no desaparece:

• Tras 17 horas despierto, el rendimiento cae al nivel de una persona con 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre, el límite legal para conducir en España; tras 24 horas, al de 1 gramo por litro (Dawson y Reid, Nature, 1997).

• Los residentes con turnos de más de 24 horas cometieron un 36 % más de errores médicos graves (Landrigan y otros, New England Journal of Medicine, 2004).

• Al volver a casa después de una guardia de 24 horas o más, el riesgo de sufrir un accidente de tráfico se multiplica por 2,3 (Barger y otros, New England Journal of Medicine, 2005).

• Trabajar de noche de forma habitual se asocia a más infartos (Vyas y otros, BMJ, 2012) y más diabetes (Gan y otros, Occupational and Environmental Medicine, 2015), y la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer, de la OMS, lo clasifica como probablemente cancerígeno (IARC, 2019).

El decreto no limita el trabajo nocturno, no tiene en cuenta los años acumulados de noches y permite hasta siete guardias al mes. Exige evaluar los riesgos cada dos años, y es una buena noticia, pero la evaluación llega después: no evita que el riesgo exista.

¿Qué pasa con el sueldo entonces?

El Gobierno ha anunciado que el decreto sube el sueldo de los residentes. Veámoslo en detalle.

El sueldo de un residente tiene dos partes. Una es fija: el sueldo base más el complemento de formación, que es lo que sube el decreto. La otra son las guardias, que se pagan aparte y hoy suponen cerca de la mitad de lo que cobra. Si hace menos guardias, cobra menos.

Un ejemplo: un residente de primer año que hoy hace cinco guardias al mes (tres entre semana y dos de fin de semana de 24 horas) o seis (cuatro entre semana y dos de fin de semana) pasará a hacer cuatro de 17 horas. Las horas de mañana que deja de trabajar entre semana no le restan sueldo; lo que le resta son las guardias que ya no hace y las 7 horas menos de cada guardia de fin de semana:

Tabla elaborada por Sheila Justo.

Tabla elaborada por Sheila Justo.

En tercer año, con cinco guardias, pierde 465 euros al mes, y en quinto, 546. Con seis guardias, la pérdida va de unos 550 euros al mes en primer año a cerca de 900 en quinto.

El decreto permite llegar a siete guardias si el residente lo pide. Pero ni así recuperaría su sueldo: aunque mantuviera las cinco o seis guardias que hace hoy, todas serían de 17 horas, y solo las 7 horas menos de cada guardia de fin de semana le costarían a un R1 unos 107 euros al mes, descontada ya la subida del complemento. Para quedarse igual tendría que hacer todavía más guardias que ahora. El residente tendrá que elegir entre descansar y comer.

Limitar las horas de trabajo es un avance formativo. Está demostrado que las guardias y las jornadas prolongadas aumentan el riesgo de errores, y es probable que también perjudiquen el aprendizaje. Pero, tal como se ha planteado, ese avance se traduce en una bajada de sueldo. El sueldo del residente se nutre de las guardias, y mejorar sus condiciones de formación termina siendo una rebaja salarial.

Para que ese residente de primer año no perdiera dinero, su complemento tendría que ser más del doble del que fija el decreto: en torno al 42 % del sueldo base, en lugar del 18 %.

Por otro lado, me atrevo a señalar una injusticia, que no se incluya las guardias en la paga extra. Para calcular lo que cobra el residente durante una baja, el decreto tiene en cuenta lo que ha cobrado por guardias, que está obligado a hacer. Con ese mismo argumento, las guardias deberían incluirse en las pagas extra. Sin embargo, el decreto no lo hace.

Una memoria (MAIN) que solo cuenta el ahorro

Cada norma va acompañada de una memoria del análisis de impacto normativo (MAIN): un estudio de cuánto cuesta y de dónde sale el dinero. La de este decreto dice que la subida del complemento se paga con lo que se ahorra al hacer menos guardias. Para calcularlo, supone que cada residente hará una guardia de 17 horas menos al mes.

Sin embargo, la reducción real es mucho mayor. Hoy muchos residentes hacen cinco o seis guardias al mes, y las de fin de semana duran 24 horas. Con el decreto harán cuatro, de 17 horas como máximo. Son entre 31 y 48 horas menos al mes por residente, no 17. Y la cifra sube a entre 45 y 62 horas si se cuentan las guardias entre semana, que hoy empiezan nada más terminar la jornada de mañana, sin descanso, algo que ya no se permitirá.

Esas horas no desaparecen: alguien tiene que atender a los pacientes. El residente está aprendiendo, pero también trabaja, y muchas guardias de noche y de fin de semana se sostienen gracias a él. Las horas que dejarán de hacer los cerca de 34.000 residentes de España equivalen al trabajo de entre 7.700 y 15.300 médicos a jornada completa. La memoria no prevé contratar a ninguno. Si nadie los contrata, esas horas las cubrirán los médicos adjuntos, que siguen haciendo guardias de 24 horas.

Regular al personal en formación por separado de los adjuntos deja lagunas para poner en marcha estas medidas. Ya ocurrió con el Estatuto Marco, cuya tramitación habrá que empezar de nuevo: su memoria calculó que bajar la jornada máxima de los especialistas de 48 a 45 horas exigía más de 4.000 profesionales, 4.190 en concreto. Y lo hizo suponiendo que hoy se cumplen las 48 horas, cuando sabemos que se superan. Ahora se mueven las jornadas de los residentes sin tener en cuenta al resto de la plantilla, que es quien tendrá que absorber las horas que ellos dejan.

Residentes y adjuntos cubren las mismas guardias, pero sus normas se calculan en memorias distintas, y las cuentas no cuadran. Ambas parten, además, de que la norma se cumple al 100 %, cuando más del 80 % de los residentes hace cinco o más guardias al mes y supera el límite legal. Sin un análisis integrado de toda la plantilla, y sin contrataciones que acompañen la reforma, la excepción seguirá siendo la regla.

Una puerta entreabierta a la excepción

El RD obliga a tener listo desde el primer día el procedimiento para ampliar guardias, mientras que los límites de jornada esperan a septiembre de 2027. Lo primero que se activa es la excepción. Se legisla desde el déficit.

Qué pedimos

• Subir de verdad el sueldo base y el complemento de grado, e incluir las guardias en las pagas extra.

• Medir las horas reales y hacer un análisis integrado de residentes y especialistas, con una memoria que incluya el personal que hay que contratar.

• Que se adelante cuanto antes la aplicación y el tope de 45 horas sea indisponible también para las guardias voluntarias.

El sueldo del residente no puede bajar ni un euro más. Merecen descansar y formarse en las mejores condiciones, pero también merecen vivir de su trabajo. Porque los residentes no se alimentan del aire.

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Fuentes y notas

• Real Decreto 951/2026, de 4 de noviembre (BOE núm. 277, de 6 de noviembre de 2026).

• Real Decreto 1146/2006, de 6 de octubre, en su redacción anterior.

• Proyecto de real decreto de residentes y su memoria de análisis de impacto normativo (audiencia pública, 30 de junio de 2026).

• Memoria del proyecto de ley del Estatuto Marco (septiembre de 2026).

• CGCOM, Sección Nacional de Médicos Jóvenes: estudio sobre jornada y descansos de los MIR (encuesta de mayo de 2022).

• Sueldo base y complemento de grado de los residentes del SERMAS para 2026 (BOCM núm. 33).

• Acuerdo del Consejo de Gobierno de 22 de julio de 2026 sobre atención continuada del SERMAS (BOCM n.º 180, de 30 de julio de 2026): precio de la hora de guardia.

• Dawson D, Reid K. Fatigue, alcohol and performance impairment. Nature, 1997.

• Landrigan CP y otros. Effect of reducing interns’ work hours on serious medical errors in intensive care units. N Engl J Med, 2004.

• Barger LK y otros. Extended work shifts and the risk of motor vehicle crashes among interns. N Engl J Med, 2005.

• Vyas MV y otros. Shift work and vascular events: systematic review and meta-analysis. BMJ, 2012.

• Gan Y y otros. Shift work and diabetes mellitus: a meta-analysis of observational studies. Occup Environ Med, 2015.

• IARC, Monografía 124: trabajo nocturno, 2019.

Las cifras de médicos equivalentes y de pérdida salarial son estimaciones propias. Se han calculado con 34.000 residentes, 1.650 horas anuales por médico a jornada completa y los precios de guardia de 2026, sin pagas extra. Una hora de residente no siempre equivale a una de especialista, así que las cifras indican un orden de magnitud.