Se antoja cada vez más evidente que en nuestra sociedad actual se valoran a la baja méritos como la capacidad de trabajo, la educación, la solidaridad y el servicio a los demás, y casi nunca se mencionan estos atributos al referirse a ciertos individuos y colectivos que, por merecimiento propio les corresponden.

Este es el caso de las profesionales enfermeras que, con su trabajo diario en todos los ámbitos donde están presentes, contribuyen sin lugar a duda no solo al desarrollo de sistemas de salud, sino a mejorar la vida de los individuos y de los ciudadanos en su conjunto.

Además de la falta de reconocimiento social que sufrimos las enfermeras, es más probable que el problema principal de hoy en día se encuentre en los valores que sí tienen un peso cada vez mayor, como son la competitividad, la especulación y, en general, los valores de mercado. Estos valores puramente económicos, que se asumen sin crítica por parte de algunos, se acompañan también de una corriente donde adquieren más valor los ‘likes’ vacíos que la solidaridad, la humanidad, el esfuerzo y los cuidados, bases todas ellas sobre las que se asienta nuestra profesión.

En los últimos años, cada vez más, se habla de una crisis de valores. Pero creo que no son los valores los que están en crisis; en todo caso está en crisis nuestra capacidad para ponerlos en un orden adecuado y hacer que los que son fundamentales ocupen el lugar que les corresponde.

Anteponer la venta de un producto, las audiencias o los clics, ya sea una canción o un disco, un programa de televisión o una publicación desde cualquier medio de comunicación, en la que se presente a las enfermeras o a su labor como un mero producto de la mercadotecnia, degenera en una falta de reconocimiento y de realidad de nuestra profesión.

Episodios recientes como la desafortunada letra de la canción de Melendi, que tanto malestar ha causado entre los profesionales, unidos a muchos otros que venimos denunciando en los últimos años desde el Colegio Oficial de Enfermería de Madrid, contribuyen a restar valor a la profesión; la denigran y la distorsionan gravemente, y fomentan que la importante labor asistencial, humanizadora, docente, investigadora y basada en la evidencia científica que realizamos las enfermeras sea invisibilizada o infravalorada. Porque estos valores no ‘venden’ en un mercado cada vez más competitivo y alejado de las personas.


"Este ejercicio de irresponsabilidad por parte de algunos se agrava más si cabe cuando se trata de personajes con gran calado social"


Este ejercicio de irresponsabilidad por parte de algunos se agrava más si cabe cuando se trata de personajes con gran calado social o se realizan desde medios de comunicación, incluso algunos de ellos que se consideran sanitarios, a los que se les presupone un conocimiento de la profesión a la que se refieren. Frente a esto, solo cabe pedir la rectificación y una reflexión sobre esta manera de actuar, ya que hablar o presentar injustamente a aquellos que se dedican a cuidar de quienes más lo necesitan no dice nada bueno de ellos.

La repercusión social que alcanzan estas menciones despreciativas se suma a los diferentes prejuicios que ya están arraigados en el imaginario colectivo y que se asocian a nuestra profesión y, sobre todo, a nuestras profesionales, en femenino. Ocurre así porque muchos de estos estereotipos van ligados indudablemente no solo a la profesión, sino por ser una profesión ejercida históricamente por una abrumadora mayoría de mujeres.

Las enfermeras no venden, pero se ganan cada día el respeto de las personas que, por sus circunstancias, se acercan a un colectivo profesional que lo merece. Ahora falta que el resto de la sociedad conozca y reconozca el papel fundamental que realizamos las enfermeras. Precisamente, esta es una de las razones de la campaña Nursing Now y del Año Internacional de la Enfermera y la Matrona que se celebrará durante 2020: que los ciudadanos valoren y perciban a las enfermeras y enfermeros por lo que hacen y aportan.

Por ello, uno de los objetivos que se ha marcado Nursing Now Comunidad de Madrid (liderado por el Codem) es favorecer la relación con los medios de comunicación como agentes imprescindibles para transmitir los valores enfermeros a la sociedad.

Y precisamente, por ser los medios de comunicación los que cuentan con un gran alcance social, se hace imprescindible contar con su ayuda y colaboración, para conseguir avances que posibiliten visibilizar de manera apropiada y justa, la imagen y la labor de las enfermeras. Solamente a través de una responsabilidad compartida se conseguirá presentar a la profesión por los valores que aporta a nuestra sociedad, con el respeto debido.

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