Redacción Médica
21 de julio de 2018 | Actualizado: Sábado a las 13:50

El profesional sanitario, más concienciado ante la violencia de género

Aun así, las comunidades deben seguir insistiendo en su capacitación en este área

Viernes, 06 de diciembre de 2013, a las 11:11
Redacción. Madrid
El Informe de Violencia de Género de 2012, que será presentado en el Consejo Interterritorial del próximo 18 de diciembre, revela que a pesar de que los sistemas de información desde el Sistema Nacional de Salud para la detección de los casos de violencia de género en las mujeres que acceden al mismo se están desarrollando de forma desigual entre las comunidades autónomas, se aprecia un avance de los mismos en consonancia con la progresiva informatización de los sistemas de atención sanitaria y la preocupación de los profesionales por el tema de la violencia de género.

Datos extraídos del Informe de Violencia de Género de 2012.

Así, se han obtenido datos de todas las CCAA y se observa un desplazamiento a una mayor utilización de la historia clínica como fuente de datos, lo cual indicaría una mejor calidad de los mismos. Según el documento, entre las 12 CCAA que utilizan la historia clínica, al menos en 11 se corrigen los casos duplicados en Atención Primaria, en 7 también en Atención Especializada y en 4 entre ambos niveles.

Las características que se detectan a través los indicadores, siguen siendo a pesar de los problemas detectados, bastante consistentes con otras fuentes de información tal y como se señalaba el año anterior: “la extensión del problema, la mayor afectación de las mujeres jóvenes pero la vulnerabilidad a todas las edades, la gran afectación de las mujeres de la inmigración económica, el origen fundamental del maltrato en el compañero íntimo, actual o pasado, y la combinación del maltrato psíquico y físico junto con la baja detección del sexual”.

Siguen con baja cobertura los dos indicadores “maltrato en el embarazo” y “duración del maltrato” y dada su importancia, merecerían una atención especial con el fin de intercambiar experiencias entre las distintas comunidades para su detección. También se observa que se están desarrollando en mayor o menor medida las reflexiones del grupo técnico sobre las posibles mejoras en el sistema de recogida de datos que se señalaban en el Informe anterior, sobre todo en esfuerzos de normalización y detección de duplicados.

Estarían pendientes de valorar los aspectos de coordinación y colaboración con los sistemas de información de la Historia clínica y de los Partes de Lesiones al juzgado, así como la introducción específica de la obtención de indicadores de calidad dentro de las actividades de formación.

Se considera necesario e imprescindible para seguir en estos avances, la continuidad de los procesos formativos que están llevando a cabo los servicios de salud de las CCAA (presenciales, semipresenciales o modalidad online), con especial énfasis en la capacitación para el manejo de las correspondientes aplicaciones informáticas que incorporan el Protocolo Común del SNS y poder realizar un mejor seguimiento tanto de los signos y síntomas de sospecha observados, como de los casos confirmados a través de su registro en la historia clínica, siendo necesario que la formación incida en la gran importancia que tiene la correcta cumplimentación de los partes de lesiones que se derivan de dicha actuación.

Finalmente, sigue siendo pertinente, proceder a una evaluación de los indicadores más consolidados, tanto de una fuente como de la otra, al menos en aquellas CCAA cuya estabilidad en la recogida de datos lo indicase. Ello permitiría valorar su idoneidad, evolución y su posible modificación y revisar los indicadores que se recogen actualmente para una mejor adecuación a los objetivos que persiguen.