Redacción Médica
17 de julio de 2018 | Actualizado: Lunes a las 20:10

La estimulación cerebral profunda cumple 18 años

La neuromodulación se emplea en párkinson, alzhéimer, dolor y patologías psiquiátricas

Miércoles, 04 de febrero de 2015, a las 13:54
Redacción. Madrid
El próximo lunes 9 de febrero, la sede de Oviedo del Colegio de Médicos de Asturias acogerá la sesión ‘Estimulación Cerebral Profunda: Presente y Futuro’, organizada por Fernando Seijo, responsable de la Unidad de Neurocirugía Funcional del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). El objetivo de la jornada, que será inaugurada por el consejero de Sanidad del Principado, Faustino Blanco, es “difundir una técnica que atesora 18 años de experiencia en el HUCA, durante los que han sido tratados cerca de 400 pacientes”, detalla Seijo. La sesión está dirigida a la comunidad científica, para que otras especialidades conozcan las últimas novedades en estimulación cerebral profunda, pero también a los estudiantes y a la población general, para que tengan conocimiento de la existencia de este tipo de tratamientos.

Fernando Seijo.

“Actualmente, la tecnología aplicada a la Medicina se está desarrollando en nuevas indicaciones y, gracias a los conocimientos que tenemos, estamos avanzando en muchas enfermedades, pudiendo realizar tratamientos que hace unos años no éramos capaces de hacer con la neurocirugía funcional”, señala el neurocirujano. El HUCA es centro de referencia para el tratamiento quirúrgico de enfermedad de Parkinson y otros trastornos del movimiento, así como determinados dolores neuropáticos.

Además, el hospital asturiano es el segundo centro del mundo en el tratamiento quirúrgico de la cefalea crónica en racimos –cefalea caracterizada por dolor desgarrador que afecta, preferentemente, a jóvenes, y con una duración de 30 minutos; cuando se cronifica el número de crisis al día asciende a diez o más–. “Cuando la medicación fracasa, introducimos un electrodo en el hipotálamo que, a través de la neuromodulación de los circuitos cerebrales alterados, ofrece resultados espectaculares, superiores al 90 por ciento”, afirma Seijo.

Expertos mundiales

Pero la estimulación cerebral profunda también se ha comenzado a aplicar en otras enfermedades, como patología psiquiátrica (depresión y trastorno obsesivo compulsivo, por ejemplo) y alzhéimer. Precisamente, en la jornada participará Andrés Lozano, neurocirujano del Toronto Western Hospital (Canadá), pionero a nivel mundial en la aplicación de esta técnica en enfermedad de Alzheimer. “Estimulando varias zonas cerebrales se puede retrasar la evolución del alzhéimer y darle una mayor calidad de vida al paciente. Al igual que en el párkinson, esta técnica no cura la enfermedad, sino que ralentiza su progresión”, explica Seijo.

En la sesión también impartirá una conferencia Jens Volkman, neurólogo del University Hospital Werzburg (Alemania), uno de los clínicos con más experiencia del mundo en estimulación cerebral profunda para el tratamiento de trastornos del movimiento, como párkinson y distonías.