14 nov 2018 | Actualizado: 19:10
Lunes, 30 de marzo de 2015, a las 16:55
Hiedra García Sampedro. Madrid
La detección precoz en el trastorno bipolar es esencial para comenzar el correcto tratamiento, que según los especialistas, es eficaz y permite a la persona llevar a cabo una vida normal sin recaídas. La enfermedad suele debutar con fases depresivas y en menor medida, con la manía, y sus síntomas aumentan el riesgo de tentativas suicidas, los pacientes tienen hasta 20 veces más probabilidades que la población general.

José Manuel Montes.

El pilar fundamental del tratamiento en el trastorno bipolar es el farmacológico, “es imprescindible, ya que no se puede iniciar otro abordaje sin él”, asegura José Manuel Montes, jefe de Sección de Psiquiatría del Hospital Universitario Ramón y Cajal. Este tratamiento está basado en estabilizadores del humor, como el litio, el valproico y la lamotrigina, y otros fármacos según el predominio de las fases, como los antipsicóticos, un grupo de medicamentos que no solamente tienen acción sobre los síntomas psicóticos sino que algunos actúan sobre la depresión y la manía.

De todas formas, no existe un único fármaco para este trastorno. A la complejidad del tratamiento se añade que muchos pacientes no tienen conciencia de enfermedad o no se adhieren bien. Los expertos aseguran que para conseguir mayor adherencia son necesarios programas de psicoeducación para ofrecer información al paciente sobre el trastorno, el tratamiento y cómo afrontarlo o sobre las recomendaciones a tener en cuenta. “Así se logra adquirir una mejor conciencia de la enfermedad y disminuir la sensación de estigmatización”, asegura Montes.

“Es necesario hacer consciente a la sociedad de esta enfermedad, para que los pacientes puedan acudir al médico cuanto antes”, comenta el jefe de Sección del Ramón y Cajal, quien aconseja a las familias que ante los síntomas depresivos, “acudan a un psiquiatra para realizar una entrevista clínica”, ya que esta fase es la primera que aparece en los pacientes bipolares.

Sin embargo, un correcto diagnóstico suele demorarse cinco años entre otras razones, porque no existen marcadores biológicos que permitan descartar o confirmar la enfermedad. Además, el trastorno se confunde con otras patologías, en el 31 por ciento de los casos el paciente recibe un diagnóstico de depresión.

En el Día Mundial del Trastorno Bipolar que se celebra este lunes 30 de marzo, los expertos han querido incidir también en la prevalencia del abuso de sustancias en estos pacientes. “En los episodios maniacos, los pacientes suelen consumir alcohol o cocaína para mantener ese estado porque están muy desinhibidos, y en la fase depresiva, consumen también como automedicación, para mejorar su estado de ánimo o paliarlo”, subraya José Manuel Montes.