16 nov 2018 | Actualizado: 09:20

El Hospital La Colina pone en marcha una unidad para el estudio de la apnea del sueño

Sólo cuatro mil personas están en tratamiento de una patología con prevalencia del 4 por ciento

Lunes, 10 de diciembre de 2012, a las 11:36

Redacción. Santa Cruz de Tenerife
Canarias cuenta con unas 40.000 personas afectadas por apnea del sueño, pero sólo 4.000 están en tratamiento, y si se tiene en cuenta la relación de esta enfermedad con la obesidad y que el archipiélago es la región española con mayor prevalencia, es posible que en las islas el número de personas sin diagnosticar sea incluso superior.

Así lo ha indicado la doctora Purificación Ramírez, neumóloga del Hospital La Colina de Tenerife, quien ha precisado la importancia de diagnosticar las apneas o trastornos del sueño, una patología cuya prevalencia real se desconoce pero que se estima en torno al 4 por ciento.

Para llevar a cabo las pruebas necesarias que permiten confirmar o descartar la presencia de esta patología, el Hospital La Colina, perteneciente al Grupo Hospitalario Quirón, ha puesto en marcha una Unidad del Sueño en la que se realizan poligrafías y polisomnografías. La primera incluye el registro del flujo de aire, la saturación de oxígeno, la frecuencia cardiaca, los ronquidos y los movimientos torácicos y abdominales; mientras que la segunda, además de éstos, permite el estudio de las ondas cerebrales y de los movimientos de las piernas durante

La doctora Ramírez ha apuntado que esta patología es un factor de riesgo cardiovascular y entre sus consecuencias más importantes está el mayor riesgo de sufrir un infarto o un accidente cerebrovascular (ACV), así como excesiva somnolencia diurna, lo que puede dar lugar a accidentes de tráfico por quedarse dormido al volante.

En los casos más severos el tratamiento consiste en utilizar una máquina denominada CPAP, un aparato que se enchufa a la red eléctrica con un tubo de plástico que se conecta a una mascarilla que, normalmente, sólo cubre la nariz. Este dispositivo aplica una presión positiva de aire en el interior de las vías respiratorias que las mantiene abiertas para permitir que el paciente tenga una respiración normal mientras duerme. De esta forma pueden recuperar la arquitectura del sueño y con ello mejorar su calidad de vida.