Redacción Médica
17 de julio de 2018 | Actualizado: Lunes a las 20:10
Miércoles, 23 de julio de 2014, a las 11:02
Redacción. Las Palmas de Gran Canaria
El Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín ha puesto en marcha en el Servicio de Oncología Radioterápica un segundo quirófano para la realización de braquiterapia. En este nuevo quirófano se podrá realizar braquiterapia intraoperatoria y de alta tasa, de manera que el paciente recibirá la radiación dentro del quirófano y a tiempo real.

Brígida Mendoza, consejera de Sanidad.

Según ha informado la consejería, con esta nueva dotación se podrá realizar un mayor número de tratamientos y evitar derivaciones a otros centros. La administración de la radioterapia en el mismo acto quirúrgico ya era posible en casos seleccionados de cáncer de mama y ahora lo será en cánceres de próstata localizados. Hay que recordar que uno de cada seis varones canarios padecerán un cáncer de próstata a lo largo de su vida, y que la conservación de la próstata mediante braquiterapia es posible en la mayoría de los casos.

La Unidad de Braquiterapia del Servicio de Oncología Radioterápica ha realizado, desde su apertura en el año 2000, más de 2.500 intervenciones de braquiterapia en pacientes con cáncer ginecológico, mama y próstata fundamentalmente. El hospital realiza el tratamiento de tumores de cuello uterino con Braquiterapia Adaptativa Guiada por Imagen (Image Guided Adaptative Brachytherapy), una técnica que supone un incremento en la curación de tumores avanzados de cuello uterino cercano al 80 por ciento.

La braquiterapia es una técnica de radioterapia que permite la implantación de la radiación en el seno del tumor, lo que incrementa las tasas de curación y disminuye los efectos secundarios. Se aplica en la mayoría de los cánceres cuando estos están aún en etapas tempranas de la enfermedad, lo que permite la conservación de órganos donde asienta el tumor, evita tratamientos quirúrgicos radicales, y mejora la calidad de vida de los pacientes.

La principal ventaja de esta técnica es la rapidez con que se administran los tratamientos, entre uno y cinco sesiones, muy conveniente para los pacientes que tienen que desplazarse al centro hospitalario para recibir su terapia. Además, la radiación está muy focalizada en el tumor, lo que permite incrementar la dosis curativa de radiación y reducir los efectos secundarios en los órganos sanos que están en la vecindad del tumor.