15 nov 2018 | Actualizado: 09:45

El Comarcal del Ripollès implanta el uso de tabletas para firmar los consentimientos informados

Tras el éxito del piloto en Urgencias se desplegará en todos los servicios

Lunes, 02 de febrero de 2015, a las 15:16
Redacción. Girona
El Hospital de Campdevànol (hospital comarcal del Ripollès, en la provincia de Gerona) es el primer centro del SISCAT que está implantando el uso de tabletas táctiles para la firma de documentos con información de salud en Cataluña.

Concretamente, la entidad utiliza la firma biométrica para los documentos que hacen referencia a la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) y a los consentimientos informados. La implantación generalizada de esta herramienta se lleva a cabo seis meses después que este hospital pusiera en marcha una prueba piloto de firma manuscrita con recogida de variables biométricas para digitalizar algunos procedimientos de firma de documentos relevantes.

En principio, esta iniciativa se desarrolló solo en el servicio de Cirugía para la firma de consentimientos informados y LOPD y permitió firmar más de 700 documentos de manera digital. Como la prueba piloto se valoró muy positivamente, se decidió dar continuidad al proyecto y ahora se está preparando el despliegue a todos los servicios del centro. Se prevé que el sistema esté totalmente implantado al acabar el 2015.

Así, gracias al sistema que se está implantando en el hospital, los pacientes firman los documentos en una tableta táctil en lugar de hacerlo en un papel impreso. Después, estos documentos digitales son almacenados de manera segura en la historia electrónica del paciente. Si es necesario, se pueden imprimir en papel, pero la idea es evitar el consumo innecesario de este material.

El mecanismo utilizado permite una identificación segura, así como un correcto almacenaje y transmisión de la información. Este sistema registra datos biométricos, como la velocidad del trazo, el ángulo o la presión, características que aportan validez legal a la firma. Además, el documento queda cerrado por un certificado con una clave privada, con información temporal de la firma, asegurando así que el documento no se puede modificar. De este modo, se garantiza la seguridad de las informaciones y, al mismo tiempo, se fomenta la eficiencia y la sostenibilidad con la reducción del uso de papel.