Cristina Santomé y Juan Saturno

Cristina Santomé y Juan Saturno / Imagen de Joana Huertas

Longevidad

"El envejecimiento no empieza a los 65 años, arranca en el momento de la concepción"

La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) rastrea el estilo de vida de los centenarios españoles a través del proyecto Renace para transformar la atención sanitaria desde los ambulatorios

Y además: Prevención y práctica sociosanitaria: el paciente del futuro requiere de adaptación universitaria

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Vivir cien años carece de sentido si el tiempo extra transcurre postrado en una cama o sin capacidad para valerse por uno mismo. Con esta premisa, la Medicina de Familia española ha decidido diseccionar las rutinas de los centenarios para erradicar el modelo clínico puramente reactivo frente a la enfermedad y anticiparse al deterioro físico desde las consultas de los barrios. Por ello, el sistema sanitario se enfrenta al reto demográfico de la longevidad, un fenómeno que exige replantear la propia asistencia médica. Para comprender por qué ciertos individuos alcanzan edades extremas conservando su autonomía, el proyecto nacional Renace, impulsado por la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), investiga el entorno geográfico, la dieta y las costumbres de esta población excepcional. Juan Saturno, responsable del Grupo de Salud Pública de la institución, detalla junto a Cristina Santomé, investigadora del Registro Nacional de Centenarios, en una entrevista con Redacción Médica, que el objetivo pasa por recopilar estos datos reales y trasladarlos a las estrategias de promoción y prevención de los ambulatorios.

El contacto longitudinal y continuo de la Atención Primaria sitúa a estos especialistas en una posición idónea para intervenir sobre los hábitos modificables de los ciudadanos. Cristina Santomé argumenta que prescribir ejercicio físico resulta estéril si el facultativo ignora la realidad doméstica del paciente. "Tenemos que tener en cuenta si esa persona sufre de artrosis de rodilla o si tiene una carga familiar en la que no dispone de tiempo", matiza la médica. Santomé aboga por abandonar las recomendaciones estandarizadas que los enfermos acaban guardando en un cajón y apostar por pautas estrictamente personalizadas.

Terapias realistas

Frente a esta necesidad de constancia y esfuerzo individual, proliferan alternativas comerciales que explotan el miedo al declive físico. Saturno rechaza el uso de estos atajos químicos. "No podemos caer en la publicidad engañosa que se nos vende a través de suplementos o marcas que prometen la eterna juventud", advierte el doctor. El experto recuerda que la salud responde a un continuo biológico donde mantener buenos hábitos desde la juventud reduce las patologías y alarga la supervivencia de forma natural, sin fórmulas milagrosas.

Detectar precozmente la fragilidad exige aplicar escalas de valoración funcional como el índice de Barthel o el test de Pfeiffer, pero la sobrecarga administrativa bloquea sistemáticamente estas iniciativas comunitarias. Santomé lamenta que la burocratización asfixia el trabajo diario de los sanitarios. La investigadora reclama más tiempo efectivo por paciente y mayores recursos materiales para ejercer un seguimiento que trascienda del individuo y beneficie a todo su tejido social.

Juan Saturno

Juan Saturno / Imagen de Joana Huertas

Burocracia excluyente

A este obstáculo clínico se suma un entorno urbano y digital diseñado casi en exclusiva para la juventud. La doctora denuncia este sesgo ambiental, recordando que las actuales barreras arquitectónicas merman la independencia de los mayores y neutralizan buena parte del esfuerzo médico preventivo.

Pese a la saturación organizativa, España mantiene unas tasas de esperanza de vida líderes a nivel mundial gracias a la solidez de su estructura pública. El reto inmediato consiste en adelantar las intervenciones clínicas a las etapas iniciales del desarrollo humano para frenar factores de riesgo clave como el sedentarismo o el tabaquismo. Retrasar el deterioro del organismo no admite improvisaciones de última hora en la antesala de la jubilación. "El envejecimiento no empieza a partir de los 65 años, empieza ya desde el momento en el que somos concebidos", sentencia Santomé.

Cristina Santomé

Cristina Santomé / Imagen de Joana Huertas

Eva Figuero, Cristina Santomé y Juan Saturno

Eva Figuero, Cristina Santomé y Juan Saturno / Imagen de Joana Huertas