Una residente de Osasunbidea.
Los MIR no solo quieren cobrar más: conciliación, flexibilidad y proyección laboral como claves de fidelización
Las mejoras retributivas no bastan por sí solas para retener a los médicos tras la residencia, dando más peso a la reorganización de los turnos y las posibilidades de desarrollo profesional
Y además: Las propuestas de Sanidad para retener a los MIR en la Primaria: menos turnos de tarde y más teletrabajo
La fidelización de los médicos una vez que finalizan su residencia se ha convertido en un quebradero de cabeza común para las administraciones sanitarias. En distintos lugares de España, los servicios de salud ofertan contratos post-MIR que quedan desiertos y dificultan el relevo generacional ante el pico de jubilaciones que afronta la profesión médica.
Se trata de una problemática que afecta especialmente a las zonas rurales y en determinadas especialidades, como Medicina Familiar y Comunitaria, dando lugar a las denominadas plazas de difícil cobertura. Ante la dificultad para cubrir estas vacantes, las comunidades han entrado de lleno en la pugna por atraer y fidelizar a los profesionales. Sin embargo, en esta ‘puja’ por el talento médico, se constata que el salario por sí solo no basta para mantener a los residentes.
Este es un fenómeno que ha analizado el Ministerio de Sanidad en un reciente informe en el que propone una serie de estrategias para fomentar la permanencia de los MIR en Atención Primaria tras la residencia. En este documento, Sanidad propone apostar por los contratos de larga duración, liberar a los facultativos de tareas burocráticas y reorganizar las guardias con modalidades de jornada más flexibles.
Desde la Asociación MIR España, su vicepresidente David Montes, señala las posibilidades de proyección laboral y las condiciones del centro, en cuanto a cupos de pacientes y estabilidad laboral ofertada, como aspectos clave para permanecer en el puesto al acabar la formación MIR. En declaraciones a este medio, apunta que “las posibilidades de estabilización es lo que más preocupa” entre los residentes. Aunque reconoce que el aspecto salarial tiene un peso importante, las limitaciones económicas vienen en muchos casos por el encarecimiento de los precios de la vivienda.
Para la subdirectora general de Gestión de Profesionales del Servicio Gallego de Salud (Sergas), Begoña Caamaño, detrás de esta problemática hay una cuestión de fondo por el cambio de mentalidad entre generaciones. Caamaño entiende que las nuevas generaciones de médicos están planteando una reconfiguración de sus prioridades respecto al trabajo y la importancia que le otorgan dentro de su proyecto de vida. “Los médicos de antes no voy a decir que sean más vocacionales, pero sí que tenían más disponibilidad para trabajar de la que hay ahora”, asevera en conversación con Redacción Médica. La situación es especialmente delicada en el ámbito rural, más aún en una comunidad con la demografía de Galicia. "Los residentes prefieren siempre las plazas de Vigo o La Coruña. Prefieren irse a las ciudades que a los pueblos pequeños".
Este nuevo paradigma aboca a las administraciones a priorizar otros criterios además del sueldo, como la flexibilidad y la conciliación. La directiva del Sergas defiende que es una de las apuestas que están realizando en su comunidad, aunque subraya que “la conciliación tiene el límite de la asistencia a la población, no podemos cerrar los hospitales en fin de semana”. Desde su experiencia al frente de la subdirección gallega, Caamaño constata que “por mucho que se suban las retribuciones no se quieren hacer más horas”. Una cuestión que, a su juicio, se pone especialmente de manifiesto en los entornos rurales: “Creo que los médicos ahora cambian ir tres días de mañana y tarde a cambio de tener más días libres”. Esta reflexión le lleva a plantearse la necesidad de rediseñar la estructura o el reparto de los centros sanitarios, aludiendo a modelos de otros países donde solo realizan guardias de noche.
A este respecto, Montes también aprecia ese cambio de mentalidad, que atribuye al hartazgo ante una sobrecarga laboral en la profesión que no están dispuestos a tolerar: “Entre los jóvenes preocupa mucho más el tema de las guardias, estamos en un sistema totalmente arcaico y la gente cada vez está más harta”. En resumidas cuentas, para el vicepresidente de AME se trata de poner en equilibrio la conciliación junto a la estabilidad de los contratos, como un aspecto para el cual considera imprescindible que las administraciones planifiquen antes de terminar la residencia. A esto suma la importancia de establecer incentivos para las plazas de difícil cobertura y ayudas a la vivienda, como ofrecen en los archipiélagos.
La directiva subraya las cifras de retención que han logrado en su comunidad, mejorando cinco puntos respecto a 2023. Así, según los datos que maneja el Sergas, formalizaron contrato115 de los 122 residentes que finalizaron su formación (un 94%). No obstante, Caamaño subraya que el problema sigue siendo que "no salen tantos médicos como jubilaciones".