Redacción Médica
21 de septiembre de 2018 | Actualizado: Viernes a las 12:15
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Los neumólogos murcianos, "preocupados" por el concurso de oxigenoterapia

José Antonio Ros, presidente de Somupar, reconoce que "estarán atentos" ante la llegada de empresas con poca experiencia

José Antonio Ros, presidente de Somupar.
Los neumólogos murcianos, "preocupados" por el concurso de oxigenoterapia
Redacción
Miércoles, 21 de febrero de 2018, a las 18:10
“Tenemos la misma preocupación que los pacientes”. Con estas palabras resume José Antonio Ros, presidente de la Sociedad Murciana de Patología del Aparato Respiratorio (Somupar), la polémica que se está viviendo en torno al concurso de oxigenoterapia murciano, que se disputan, además de Contse, dos empresas sin un gran recorrido en el sector: Ferrovial y Acciona; lo que ha puesto a los pacientes en 'pie de guerra'.

Ros explica a Redacción Médica que su trabajo va a ser velar “para que no haya un pérdida de calidad asistencial”, ya que “como sociedad científica es nuestro trabajo”. El directivo reconoce que varias empresas con trayectoria en el sector les han explicado que ven “imposible” que estas corporaciones sean capaces de prestar los servicios incluidos en el pliego de condiciones al precio que ha salido la licitación.

“Los jefes de Servicio de Neumología de los hospitales son los que diseñaron esos pliegos con las particularidades de cada área, que actualizan el contrato anterior, que es de hace 10 años”, señala Ros. Así, el nuevo texto de exigencias es “acorde a las necesidades de ahora y de futuro”. Es decir, “se trata de unos pliegos que asumen la cronicidad y que la Neumología se tiene que desplazar al domicilio porque la terapia domiciliaria es el futuro”, comenta el profesional.

Un periodo de transición "complicado"

Ros explica que los pliegos exigen, por ejemplo, que las empresas “aporten el personal que el sector público no puede llegar a dar para tratar a estos pacientes y, por supuesto, que en la terapia a domicilio estén bien tratados”. Y precisamente son todas estas exigencias las que hacen dudar de que con un recorte en el presupuesto, haya empresas capaces de asumir los costes de la cobertura asistencial exigida y planificada junto a la Consejería por la sociedad científica.

Los aspectos más técnicos que conllevarían el cambio de empresa sería “la sustitución de las 40.000 terapias”: “Es un periodo de transición complicado en el que tendremos que estar muy atentos”, asegura Ros, que insiste en lo “llamativo” de que estas empresas, con esas condiciones económicas y sin demasiada experiencia previa, se hayan lanzado a lograr la licitación.