María Begoña Pedrosa, consejera de Educación de Euskadi

María Begoña Pedrosa, consejera de Educación de Euskadi

Euskadi

Euskadi apuesta por reducir el uso de pantallas tras un desplome en el informe PISA que amenaza el futuro de Medicina

Se plantea limitar la exposición tecnológica entre los tres y seis años mientras los decanos estudian nuevas vías de acceso al grado

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El último informe PISA ha posicionado a España como un país en el que la educación se enfrenta a una de sus peores etapas. Los resultados de las puntuaciones obtenidas por los 30.000 jóvenes participantes de entre 15 y 16 años muestran el nivel más bajo obtenido jamás en la historia de la prueba, algo que ha sido comentado, entre otros, por la consejera de Educación del Gobierno Vasco, Begoña Pedrosa.

La situación con respecto a la calidad de formación y aprendizaje que el informe PISA ha dejado ver en sus resultados es también alarmante para los alumnos que, en un futuro, pasarán a los estudios universitarios con la evidencia de un nivel escaso en comprensión lectora, matemáticas y ciencias. Esta realidad afectará a carreras como la de Medicina, una de las más exigentes y que requiere de las altas capacidades formativas de las futuras promociones.

Pantallas como "herramienta complementaria"

Durante su intervención radiofónica, Pedrosa ha mencionado que, desde Euskadi, van a intentar elevar la calidad del aprendizaje comenzando por "hacer una profunda reflexión sobre las pantallas, implicando a sociedad, familias y centros educativos" y ha indicado que se debería "volver al papel para trabajar la capacidad lectora" tratando el uso de pantallas como una "herramienta complementaria" y no como la única vía de aprendizaje.

Además de estas aportaciones, la consejera ha aprovechado para reclamar una regulación europea común, en la línea de la propuesta EU Kids Act que maneja Bruselas. Aunque Pedrosa es consciente de la dificultad de la regulación, la consejera ve necesaria dicha regulación para poner una solución real a esta problemática con las tecnologías, ante el que ha propuesto comenzar por "limitar el uso de pantallas entre los tres y los seis años".

Así, estas medidas planteadas desde Euskadi se sitúan en un debate más amplio sobre cómo reforzar las competencias con las que los alumnos llegarán posteriormente a los estudios superiores.

Preocupación por los estudios de Medicina

Las carencias en lectura, matemáticas y ciencias, muestran un problema para aquellos estudiantes que quieran dirigir su futuro al estudio de carreras como Medicina. Caracterizada por su duración (6 años) y por el gran volumen de temario que exige, esta carrera es considerada en España como una de las más complicadas, algo que podría agravarse aún más bajo un PISA que deja al alumnado español con los peores resultados de la historia del país.

Ante esta muestra de la escasa formación del alumnado en la enseñanza secundaria, la Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina de España (Cndfme) ya apuntó a Redacción Médica la posibilidad de implantar ejercicios adicionales a la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU), con el fin de comprobar las capacidades de los solicitantes de una plaza en el grado facultativo. Esta preocupación también ha llegado a otras titulaciones de Ciencias de la Salud, aunque confían en las herramientas del sistema para seleccionar a los mejores candidatos y garantizar la correcta instrucción y absorción de competencias.

Actualmente, la nota media de corte para acceder a la carrera de Medicina en España es de 12,86 sobre 14, lo que exige a los estudiantes un alto nivel de esfuerzo, comprensión y capacidad de estudio que contrasta con los resultados PISA. En declaraciones anteriores a este medio, el presidente de la Cndfme, Antonio Compañ, afirmaba que, desde la Conferencia están "muy preocupados con los resultados publicados recientemente".

En este contexto, el debate no se limita únicamente a la preparación necesaria para superar el acceso al grado, sino también a las competencias con las que los futuros universitarios afrontarán una formación de alta exigencia. La posible incorporación de una valoración competencial a la PAU permitiría, según la propuesta planteada por los decanos, complementar la actual selección basada en las calificaciones y conocer con mayor precisión el perfil académico de quienes aspiran a estudiar Medicina.