Fernando Domínguez, consejero de Salud.
Navarra aprueba el anteproyecto de la Ley Foral de Salud que dará mayor autonomía a la sanidad
La norma sustituirá a la vigente desde 1990 y unificará el territorio en una sola área sanitaria
El Gobierno de Navarra ha aprobado en su sesión de este miércoles el texto del anteproyecto de ley foral de Salud, que será remitido al Parlamento de Navarra para su debate y votación. Según ha explicado el consejero de Salud, Fernando Domínguez, en la rueda de prensa posterior a la sesión de Gobierno, "el principal objetivo de esta norma es priorizar a la ciudadanía, convertirla en el centro del sistema sanitario público organizando recursos, territorialidad, circuitos asistenciales y formas de trabajo en torno a ella para dar respuesta a las necesidades reales de las personas".
Como ya se indicaba hace unos meses, esta ley pretendía presentarse de forma definitiva después del verano. Desde el departamento de Salud ya informaron que esta ley pretendía eliminar "corsés funcionariales", aunque su objetivo principal trata de dotar al Servicio Navarro de Salud (SNS) y al Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (Ispln) de una mayor autonomía financiera y de gestión.
El Gobierno ha aprobado el anteproyecto tras recibir hace unos días el dictamen favorable del Consejo de Navarra. Un dictamen con el que el equipo de Salud está "muy satisfecho", según ha explicado el consejero, ya que es un informe "muy favorable, que no aporta cambios sustanciales a los principios rectores y a la propia ley", más allá de adecuaciones de la redacción de algunos términos jurídicos más adecuados y tampoco hay ninguna objeción al trámite, en todo lo relativo a participación y transparencia, "lo que refuerza un texto muy trabajado y muy participado".
"Mejorar el estado de salud de la población"
Con este paso, concluye el proceso que depende del Gobierno de Navarra para tramitar una nueva ley y se inicia el proceso legislativo. El consejero ha señalado que "en líneas generales tenemos el consenso" entre los socios de Gobierno para que la ley "salga adelante". La previsión es que la norma pueda ser aprobada como tarde en el primer trimestre del próximo año y en todo caso antes de que acabe la legislatura.
En 2024, tras la elaboración de un primer texto, fue expuesto a participación pública durante cuatro meses, en los que se recibieron cerca de 1.000 aportaciones a través de la web de Gobierno Abierto de parte de organizaciones y ciudadanía, las cuales fueron estudiadas y respondidas una a una para informar sobre su valoración favorable o desfavorable, adaptándose el texto a las mismas. Por aquel entonces, desde la comunidad ya se informó que el objetivo de la ley era el de "gestionar de forma diferente, innovadora y eficaz" el SNS. En este mismo año, según indicó Domínguez, el plazo se amplió al 30 de noviembre para contar con "el máximo consenso" y tener "la mejor Ley Foral de Salud".
Tras la adaptación del texto después de las aportaciones, se sucedieron negociaciones y solicitudes de los diferentes informes que tienen que emitir departamentos y organismos. Una vez concluido todo este proceso, el pasado mes de junio, se elevó al Consejo de Navarra y hace una semana se recibió su visto bueno.
El consejero ha explicado que esta ley "trata de promover condiciones de vida saludables, mejorar el estado de salud de la población, reducir las desigualdades sociales y territoriales, la igualdad entre mujeres y hombres, y garantizar las mejores condiciones posibles, la seguridad y el acceso efectivo de la población a la prevención y a los cuidados".
Una ley que data de 1990
El texto final mantiene también los principios rectores de la máxima ley en Salud, "la universalización de la atención sanitaria, la equidad en el acceso a las prestaciones del sistema, y la superación de los desequilibrios territoriales y sociales".
Para ello, entre las novedades respecto a la ley actual, que data de 1990, se encuentra la creación de una única área de Salud, con una nueva distribución territorial de los recursos, con los distritos sanitarios y zonas básicas de salud; un sistema de rendición de cuentas de la propia organización basado en resultados en salud o la incorporación de nuevas tecnologías y nuevas prestaciones derivadas del conocimiento científico.