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El San Pedro ha implantado desfibriladores automáticos a 74 pacientes con arritmias malignas

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Redacción. Logroño
El Hospital San Pedro incorporó a finales de 2009 un nuevo sistema para el tratamiento de las arritmias ventriculares graves, el desfibrilador automático implantable (DAI). Hasta el momento se han implantado en el Hospital San Pedro desfibriladores automáticos a 74 pacientes y se constata cómo va creciendo la actividad desde que se iniciara esta técnica en el centro hospitalario; de esta forma, se implantaron 11 DAI en 2009; se pasó a 27, en 2010 y a 36 desfibriladores el pasado año.

Es un aparato diseñado para monitorizar el ritmo cardiaco del paciente. En caso de que presente ritmos rápidos (taquicardia) de características potencialmente peligrosas, el DAI las suprime mediante pulsos o descargas eléctricas.

Los desfibriladores automáticos implantables están indicados en aquellos pacientes que han padecido algún episodio de arritmia ventricular grave. También se establece una indicación para pacientes con infarto de miocardio o miocardiopatía dilatada y disfunción ventricular severa por conllevar un alto riesgo de presentar arritmias graves y muerte súbita.

De esta forma, cuando el dispositivo detecta una fibrilación ventricular (arritmia cardíaca muy grave, con mucha frecuencia mortal si no se revierte a tiempo) descarga un choque directamente sobre el ventrículo derecho que normalmente devuelve al corazón a su ritmo normal. Por tanto, el DAI es un dispositivo que está vigilando de forma continua el ritmo cardíaco. Si éste se acelera por encima del límite marcado, reconoce que existe una taquicardia y de manera automática descarga la terapia. Es este hecho de vigilar continuamente el ritmo cardíaco lo que hace valioso el DAI. La única forma de poder ser eficaz ante situaciones inesperadas es estar alerta 24 horas al día, 365 días al año.