Varias imágenes extraídas del vídeo de TikTok de Gabriela Maíllo.
Tener
padres médicos tiene sus particularidades.
Gabriela Maíllo, estudiante de tercero de Medicina, es hija de una cirujana y ha crecido creyendo que determinados comportamientos relacionados con la sanidad eran "totalmente normales" para la mayoría de la población. Sin embargo, con el tiempo, se ha dado cuenta de que eso no es así, y hay aspectos de su vida que solo los tiene en común con otras personas que también tienen padres vinculados a la Medicina.
La primera particularidad que veía como "normal" era no haber ido nunca a Urgencias. "He conocido el interior de esta unidad cuando he empezado con las
prácticas este año en la carrera.
Yo nunca iba al hospital. Mi madre sabía lo que era grave y lo que no, y nunca me pasó nada importante. Además, si necesitaba ir a consulta accedía directamente al especialista, no pasaba por Urgencias", ha explicado en un vídeo publicado en TikTok.
Ventajas de tener padres médicos
Otra de las particularidades que ha comentado la autora del vídeo está relacionada con los
accesos restringidos a personal autorizado en los hospitales. Maíllo, al ser hija de una cirujana, siempre que asistía al centro hospitalario era detrás de su madre, quien atravesaba el edificio a través de los pasillos destinados al personal. "Yo no sabía cuál era la entrada habitual", ha subrayado.
Por tanto, cuando ha crecido y ha tenido que ir sola al hospital de su madre, utilizaba el mismo recorrido que cuando era pequeña, y le parecía lo más cotidiano del mundo. "Pero me imagino los profesionales sanitarios que me veían pasar por ahí
debían pensar que me había perdido", ha afirmado entre risas.
¿Cómo es tener una madre médica?
Con las enfermedades, Maíllo también se ha dado cuenta de que recibía un trato diferente al del resto de sus amigos. Y es que si se ponía mala por la noche, eso no significaba que al día siguiente no fuese a ir al colegio. De hecho, ha recordado un caso en el que estuvo
vomitando por la noche, pero como al día siguiente ya estaba bien su madre la envió a clase. "También me ocurría si me dolía la cabeza.
Me decía que me tomase un paracetamol y para la escuela", ha afirmado.
Es más, también le parecía una actitud "totalmente normal" que, si se ponía mala en el colegio y llamaban a su madre para buscarla, esta no pudiese ir al momento porque tenía que operar. "Si eso ocurría
me esperaba en la enfermería hasta que terminase la intervención y pudiese ir a recogerme", ha afirmado.
Por último, otro de estos aspectos que eran habituales en su vida, pero que cuando lo cuenta sus amigos quedan sorprendidos, era
crecer viendo vídeos de cirugías. "Ella es cirujana y
hacía muchos vídeos de laparoscopia, entonces los editaba en casa y yo los veía en su ordenador. Me parecía común ver, por ejemplo, las vísceras. Tanto que puedo decir que, a los 12 años, mi madre me enseñó cómo es el
procedimiento de una colecistectomía. Que no tiene mucha complicación, pero que con esa edad supiese hacerla es bastante increíble", ha concluido.
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