Fumar es uno de los peores hábitos para la longevidad

Fumar es uno de los peores hábitos para la longevidad

Víricö

Estos son los seis hábitos diarios que más envejecen: "La longevidad no depende de un suplemento mágico"

La médico Irene Pinilla analiza los errores más comunes de la rutina diaria, desde cenar tarde hasta descuidar la fuerza, que restan años de salud

Suplementos y longevidad: el ranking definitivo de la médico Irene Pinilla

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La longevidad se ha convertido en una de las grandes obsesiones de la salud actual, con suplementos, rutinas y protocolos que prometen ganar años de vida y de salud. Sin embargo, buena parte de la evidencia disponible apunta en una dirección mucho menos elegante. De este modo, lo que realmente determina cómo se envejece no suelen ser fórmulas complejas, sino la acumulación, día tras día, de pequeños hábitos que la mayoría de la gente subestima. Dormir mal, no entrenar fuerza, cenar tarde o descuidar la protección solar tienen, con el tiempo, un impacto mucho mayor del que se suele imaginar sobre la piel, la energía y la salud futura.

Así lo plantea la médica Irene Pinilla en un vídeo de Instagram en el que enfrenta, uno a uno, seis pares de hábitos cotidianos para señalar cuál de los dos pasa más factura al envejecimiento. "La longevidad no depende de un suplemento mágico ni de una crema. Depende de lo que haces cada día durante años", resume la médica experta en vitalidad.

Fumar, peor que el alcohol

El primer duelo que plantea Pinilla enfrenta dos de los hábitos más señalados por la salud pública: tomar alcohol o fumar. Para ella, no hay color entre ambos: "Fumar daña vasos sanguíneos, pulmones y acelera mucho el envejecimiento celular", sentencia, situando el tabaco como el más lesivo de los dos para el proceso de envejecimiento.

Por qué el descanso pesa más que el sedentarismo

El sedentarismo tiene mala fama, pero según Pinilla hay un hábito todavía más dañino para la longevidad: no descansar bien. "Si no duermes bien, tu cuerpo no repara piel, hormonas ni el cerebro", explica, apuntando al sueño como el momento en el que el organismo lleva a cabo buena parte de su mantenimiento diario.

La fuerza, por encima del cardio

Entre el entrenamiento de fuerza y el cardiovascular, la especialista tiene claro cuál pesa más en el envejecimiento si se descuida: no entrenar fuerza. "Sin músculo, envejeces peor, pierdes metabolismo y pierdes autonomía". La masa muscular, según plantea, no es solo una cuestión estética, sino una reserva funcional que condiciona la independencia en etapas posteriores de la vida.

Los horarios de las comidas también cuentan

También hay un veredicto para los horarios de las comidas. Frente a un desayuno poco cuidado, la experta señala como más perjudicial cenar tarde "porque afecta al sueño, la digestión y la reparación nocturna". El argumento conecta directamente con el hábito anterior. Una cena tardía compromete la calidad del descanso, y con ella, buena parte de los procesos reparadores que ocurren mientras se duerme.

Café por la tarde, peor que café en ayunas

Sobre el momento del día en que se toma café, la médica también se posiciona con claridad. "Tomar café por la tarde puede alterar tu sueño y duermes peor, envejeces peor". De nuevo, el hilo conductor es el mismo: cualquier hábito que termine perjudicando el sueño acaba teniendo un efecto en cadena sobre el resto del organismo.

No usar protector solar, el hábito más infravalorado

El último enfrentamiento, entre no usar protector solar y dormir maquillada, es el que Pinilla destaca con más rotundidad. "No usar protector solar, sin duda, ya que es el peor hábito para la longevidad", afirma. De hecho, se trata de uno de los "errores más infravalorados" a la hora de frenar el envejecimiento celular.