Salvador Morales, jefe servicio de Cirugía General del Hospital Universitario Virgen Macarena.jpg
El GPS quirúrgico del Virgen de Macarena que ayuda al cirujano a evitar lesiones
Este sistema a base de IA es capaz de predecir vías nerviosas en tiempo real y guiar al profesional con mayor seguridad y precisión
Navegar a ciegas nunca fue una buena opción. Más aún en una mesa de operaciones. Por ello, herramientas como la que desarrolla el Hospital Universitario Virgen de Macarena suponen un salto cualitativo en la cirugía mínimamente invasiva. Si antes el cirujano debía guiarse fundamentalmente por su conocimiento anatómico, su experiencia y lo que veía en la pantalla, ahora, gracias a la Inteligencia Artificial (IA), es capaz de mapear tejidos y predecir vías nerviosas en tiempo real.
"Nuestro objetivo es que, en un futuro próximo, la IA convierta esa imagen en un auténtico 'GPS quirúrgico', capaz de identificar en tiempo real las estructuras críticas y ayudar al cirujano a navegar por la anatomía con mayor precisión y seguridad", explica Salvador Morales, jefe de Servicio de Cirugía General del centro andaluz y líder de este proyecto, premiado a nivel internacional como mejor innovación tecnológica en el Congreso Europeo de la Asociación de Cirugía Endoscópica.
Prevención de lesiones
Mediante validación histopatológica, el equipo quirúrgico de Morales ha logrado demostrar que las estructuras que la IA identifica como nervios "corresponden realmente a tejido nervioso en un porcentaje muy elevado", convirtiendo a este sistema "en una herramienta de navegación quirúrgica que aporta información adicional al cirujano durante la intervención" y que permitiría prevenir lesiones accidentales que provocan alteraciones funcionales en los pacientes tras una operación gastrointestinal.
Pese a este hito, el jefe de Servicio huye de estimaciones precipitadas sobre el volumen exacto de secuelas que se lograrán evitar. "Sería incorrecto ofrecer una cifra porque todavía no disponemos de estudios comparativos diseñados para responder a esa pregunta", advierte. El próximo paso requerirá la puesta en marcha de estudios prospectivos multicéntricos para probar el impacto clínico de la herramienta en la disminución de complicaciones.
Las lesiones nerviosas siguen siendo una complicación difícil de evitar en la cirugía digestiva debido al pequeño tamaño de estas conexiones, explica el cirujano. Por tanto, al aportar una nueva capa de información visual durante la intervención, el cirujano puede tomar decisiones más seguras y preservar estos tejidos.
Próxima revolución en cirugía
Es por ello que Morales se muestra ambicioso al hablar del potencial de este sistema y del prometedor "camino que seguirá la cirugía mínimamente invasiva en los próximos años" gracias a la tecnología predictiva. "Del mismo modo que la laparoscopia o la cirugía robótica supusieron cambios de paradigma, la inteligencia artificial será la siguiente gran revolución, proporcionando herramientas que aumenten la capacidad del cirujano para tomar mejores decisiones durante la intervención", afirma. En cualquier caso, será una ayuda y no un reemplazo de la labor médica. "No sustituye la experiencia del cirujano, sino que actúa como un sistema de apoyo", matiza el especialista.
La creación de este software evidencia que la investigación médica actual exige integrar nuevos perfiles profesionales. "La innovación en cirugía ya no puede desarrollarse únicamente desde un quirófano", asegura Morales, quien destaca la colaboración obligatoria con ingenieros, expertos en IA y anatomopatólogos. Este modelo de trabajo conjunto es el que permitirá en el futuro identificar otras zonas complejas como vasos sanguíneos, uréteres o el páncreas.
¿Es coste-eficiente para el SNS?
De hecho, el cirujano defiende su viabilidad económica al hablar de su posible incorporación generalizada en el Sistema Nacional de Salud. Al tratarse de un programa informático, es mucho más extrapolable, afirma, que aquellas innovaciones que requieren la compra de equipamiento físico pesado. Si los futuros ensayos demuestran que el sistema reduce reintervenciones y secuelas, la tecnología "probablemente no solo será clínicamente beneficiosa, sino también coste-efectiva", explica. Por el momento, el objetivo más inmediato es "generar evidencia científica sólida que justifique su incorporación progresiva".