Jesús Arzúa, presidente de AME.
Los MIR piden a Sanidad revisar las Urgencias del Hospital de Canarias: "Lo que pasa aquí no es ni medio normal"
AME ha presentado un extenso informe jurídico acompañado de declaraciones de presuntos trabajadores afectados para pedir una auditoría al ministerio
Decenas de testimonios por distintas vías por parte de trabajadores del Hospital Universitario de Canarias desde el año 2020 y un extenso informe jurídico, al que ha tenido acceso Redacción Médica, son el fruto del trabajo de recopilación de la Asociación MIR España (AME), en el que se ha escudado para pedir a Sanidad revisar la acreditación docente de las Urgencias del centro sanitario sito en Tenerife. “La situación es muy preocupante porque no estamos ante una queja aislada, sino ante numerosos testimonios coincidentes y mantenidos en el tiempo”, afirma Jesús Arzúa, presidente de AME, a este medio. Hace especial hincapié en que la solicitud de auditoría se centra específicamente en el Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Canarias y en las unidades docentes que utilizan este dispositivo para formar a sus residentes: “No estamos afirmando haber realizado una auditoría general de todo el hospital”, establece. En los últimos años, tres de los cinco residentes del Servicio de Urología habrían abandonado su formación, tal y como indican los testimonios recogidos en el expediente.
A esto se suma que en mayo de este año falleció un MIR de Anestesiología que hacía la residencia en el propio hospital, lo que activó todas las alarmas. “AME no establece ninguna relación causal entre ese fallecimiento y las condiciones laborales, ni presenta lo ocurrido en Urología como prueba directa de las posibles deficiencias de Urgencias. Son, sin embargo, señales suficientemente graves para que las autoridades investiguen si se trata de episodios aislados o si existe un problema docente y organizativo más amplio dentro del hospital”, concreta Arzúa.
En concreto, AME solicita la revisión inmediata y la retirada de la acreditación docente de confirmarse los incumplimientos denunciados, la realización de una auditoría "externa, independiente y efectiva", la coordinación con el resto de administraciones con respecto al asunto y la "denegación de la acreditación para la formación de especialistas en Medicina de Urgencias y Emergencias".
Los testimonios de los trabajadores del hospital
Las fuentes que han ido aportando testimonios a la Asociación durante los últimos cuatro años abarcan profesionales de diferentes cursos y especialidades, pasando por exresidentes, médicos adjuntos y otros profesionales. Entre lo que se describe, se advierten posibles fallos organizativos en la tutorización, con especial impacto en los R1, y obstáculos para contactar con los especialistas de guardia. Asimismo, consta que los facultativos en formación estarían asumiendo responsabilidades clínicas desproporcionadas para su nivel, sufriendo sobrecarga asistencial, déficit de descanso y temor a represalias en su evaluación o contrato en caso de notificar dichas anomalías.
“La verdad es que las cosas que pasan en este hospital no son ni medio normales entre el acoso laboral entre los distintos compañeros. El acoso por parte de los superiores es tremendo”, reza uno de los testimonios, proporcionado por un supuesto miembro del personal TCAE en las instalaciones. Un presunto residente de Familia alega lo siguiente: “El tema de la supervisión es prácticamente nulo, se les da de alta a pacientes sin que los adjuntos los hayan visto [...] En muchas ocasiones les parece mal que descanses cuando llevamos 24 horas trabajando y te amenazan con suspender y tener que repetir la guardia”.
"Te amenazan con suspender y tener que repetir la guardia”
“Desde Urgencias también se nos está amenazando con que si no vemos X número de pacientes nos suspenden la guardia y nos obligan a repetirla”, enviaba otro usuario anonimizado en el documento al que ha tenido acceso Redacción Médica al respecto. “Para sorpresa de nadie, las primeras guardias de Urgencias ya nos han demostrado que no se respetan los convenios porque los adjuntos ni siquiera quieren que durmamos, nos reparten pacientes como si tuviéramos formación actualmente para ello, la supervisión es casi inexistente y depende de que te toque un buen adjunto porque aunque son personas agradables, la mayoría tiene una carga asistencial que es brutal”, expone otro testimonio.
Desde AME piden al Ministerio que se confirmen todos los datos de los testimonios aportados, desde el año de residencia que alegan, al turno, la zona, las competencias acreditadas o la complejidad asignada entre otros. “La solución pasa por una auditoría externa e independiente, acompañada de medidas inmediatas que garanticen especialistas suficientes, supervisión presencial de los R1 y protección frente a represalias. Si se confirman incumplimientos graves, debe suspenderse la actividad docente afectada hasta corregirlos y, si no se subsanan, revisar o retirar su acreditación”, estiman desde AME.
Las propuestas de los MIR para paliar la situación
Desde la asociación buscan vías alternativas para que los MIR puedan seguir de alguna forma con su formación, pese a las adversidades. “Los residentes deben continuar su formación en Urgencias en otro hospital de la zona que conserve las condiciones por las que fue acreditado y disponga de especialistas para supervisarlos y formarlos”, indican. Además, piden que se paralice cualquier acreditación del HUC en Medicina de Urgencias y Emergencias: “Existen decenas de testimonios sobre posibles incumplimientos graves de la normativa de FSE y, según la información recibida, alrededor del 70 por ciento de la plantilla del servicio de urgencias del HUC no tendría una especialidad oficialmente reconocida en España”, puntualiza Arzúa.
Para AME, solo hay una vía posible ante esta situación: “Tras meses sin respuesta ni autocrítica, deben depurarse responsabilidades. Si se confirman estos hechos, quienes los hayan permitido deben ser cesados o dimitir: si no forman parte de la solución, forman parte del problema que padecen los residentes y la población de Tenerife”, concluye.