Imagen del perfil de Twitter de la usuaria @nazaostrita
"No sé cuál de mis tatuajes me hace menos médico"
Sanitarios aclaran que la apariencia no define su trabajo tras las críticas a una enfermera por sus tatuajes
Los tatuajes volvían a ser objeto de polémica en el ámbito sanitario en plena crisis del coronavirus. En esta ocasión, la disputa surgía a raíz de las imágenes de dos mujeres, vestidas con uniforme hospitalario, que obstaculizaban el paso de los coches en la manifestación convocada por Vox en Ciudad Real.
Al margen de los comenarios políticos, usuarios como @pegatinero ponían en duda su pertentencia al gremio, señalando elementos de su estética como tatuajes o pendientes. Declaraciones que hacían reaccionar al colectivo sanitario a través de Twitter.
Mirar que pinta de enfermera tiene pic.twitter.com/9fXLNrIlpG
— Blanco y Morado (@pegatinero) May 23, 2020
El tatuaje de la muñeca , esta no es sanitaria , otro bulo
— Guillermo Peso (@GuillermoPeso) May 23, 2020
Sus opiniones reabrían el debate generado hace tiempo en las redes sociales, con voces a favor y en contra de este tipo de decoración en la piel de los profesionales.
Los tatuajes en enfermería y medicina no sé si prohibidos pero sí muy mal vistos. Una enfermera nunca tendría un tatuaje a la vista.
— Bruce Dickinson (@BruceDcknsn) May 23, 2020
Hoy en día, los tatuajes, sobre todo aquellos más visibles, siguen estando "muy mal vistos" para algunas personas, especialmente cuando se lucen dentro del ámbito sanitario. Hay quien considera que son incompatibles con esta profesión, como reflejaba en sus comentarios el usuario @BruceDcknsn. "Una enfermera nunca tendría un tatuaje a la vista".
El colectivo sanitatio respondía con contundencia al ver cuestionada su profesionalidad.
Leo que ayer se atacó a una sanitaria por tener tatuajes y se cuestionó su puesto de trabajo por ello. Bien, pues no sé cuál de mis 18 tatuajes me hacen menos médico.
— ॐ Naza ॐ (@nazaostrita) May 24, 2020
Aquí una con siete tatuajes y dos piercings.
Problem? https://t.co/OKdTwUjxPM
— Dra. Elena Casado Pineda (@Medicilio) May 24, 2020
"No sé cuál de mis 18 tatuajes me hacen menos médico", respondía esta sanitaria, mostrando cada uno de sus diseños. "Mi apariencia no me defina como sanitario, mi profesionalidad sí", aclaraba otra.
Mi apariencia no me define como sanitario, mi profesionalidad sí. #sanidadtatuada
Parece que volvemos al medievo... Menudos ataques últimamente de verdad...
— Lara (@laramedg) May 24, 2020
Una opinión compartida por varios tuiteros sanitarios, que también defendían su validez profesional y la desvinculaban de cuestiones estéticas como los piercings o el color del pelo.
Soy enfermera, he llevado el pelo rojo fantasía en mi trabajo en un hospital, justo en la planta de cirugía, que es una planta de muchísimo trabajo y tengo un tatuaje, ah y soy cosplayer y mis compañeros de planta lo sabían.
— Akane Eveling Cosplay (@AkaneEveling) May 24, 2020
Y he recibido muchas palabras bonitas por mi trabajo https://t.co/H6p8FzOQp4
— Jose Giner (@pepetoles460) May 24, 2020
Perdona.. Sólo para que no haga el ridículo :"que pinta debe tener una enfermera? Por que yo he visto a una que decía serlo, con los brazos llenos de tatuaje, un metro y medio de alta, salvarle la vida con las palas a uno en urgencias.. Y el medico que Le mandaba con trenzas
"¿Qué pinta debe tener una enfermera?", preguntaba este internauta, poniendo el ejemplo de una sanitaria "con los brazos llenos de tatuajes" que salvó la vida a un paciente de urgencias.
Varios tuiteros se sumaban al debate creado en Twitter, apoyando en muchos casos la visión de los sanitarios. Desde su posición, la usuaria @NorthernNQueen, intentaba señalar las diferencias entre la apariencia o los gustos musicales y el desarollo de su profesión.
Tengo unos cuantos tatuajes y pendientes. Me encantan los festivales y los macroconciertos. Soy profesora doctorada en neurolingüística (neuro como las neuronas que te faltan y lingüística como la que no dominas) https://t.co/UULMsQzOgS
—(@NorthernNQueen) May 24, 2020
Por lo que estoy leyendo hoy, para ser enfermera hay que llevar el pelo perfecto, no tener ningún tatuaje, estar muy delgada, no mantener relaciones prematrimoniales y venir de familia acomodada. Acabáramos.
— Suki (@SantaSuki) May 24, 2020
La polémica volvía a viralizar el hashtag #sanidadtatuada, bajo el cual, en 2018, el personal sanitario ya pedía acabar con los prejuicios existentes en hospitales y clínicas en cuanto a los tatuajes.
Los sanitarios estamos alzando la voz contra los prejuicios que sufren muchas compañeras/os en hospitales, clínicas y centros sanitarios en general por el hecho de tener tatuajes.
— perdidue (@perdidueblog) September 5, 2018
Los tatuajes no nos definen como sanitarios, nuestra profesionalidad SÍ.#sanidadtatuada pic.twitter.com/d9C8xipvET
Un tatuaje no debería definir ni condicionar tu trabajo como sanitario. La profesionalidad no entiende de estas cosas, ni depende de ellas en absoluto.
— Diazolam (@MDiazFuentes) September 14, 2018
Me sumo a esta iniciativa. #sanidadtatuada pic.twitter.com/VCszKxmy7t