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19 nov. 2020 13:35H
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VALENCIA, 19 (EUROPA PRESS)

Las personas con disfonías se han visto afectadas por el uso de las mascarillas y por el hecho de tener que hablar más a través de la pantalla del ordenador al tener que forzar más la voz, según ha advertido el Jefe de la Unidad de Otorrinolaringología del Hospital La Salud, Rafael Barona de Guzmán.

Cuando se habla con una mascarilla o a través de la pantalla del ordenador, se intenta forzar más la voz, nos tensionamos más, hacemos menos pausas y respiramos menos, ha justificado Barona que ha detallado que al tener la mascarilla delante de la boca, la voz se apaga y tenemos que forzarla más".

Este problema se acentúa en aquellas personas que tenían una disfonía ya anterior, pero en otras personas que, anteriormente no las padecían, también pueden aparecer y, en este sentido, el caso más frecuente por tensión muscular, a causa de un aumento de la tensión de las cuerdas vocales.

"Generalmente, no se van a desarrollar patologías. En el caso de una disfonía por tensión muscular, que es la más frecuente, podría degenerar en nódulos vocales", según ha indicado Barona que ha subrayado que "lo fundamental" es que si aparece patología en la voz se examine mediante la visualización de las cuerdas vocales, para ver si existe lesión y poder dar instrucciones al paciente.

Las pautas más importantes consisten en evitar todas aquellas cosas que lesionan las cuerdas vocales, empezando por el tabaco. Pero se deben seguir otros consejos, como hablar despacio y hacer pausas para respirar en profundidad.

Cuando hace uso de la mascarilla, el paciente disminuye esas pausas y respira más brevemente, de manera que hay que intentar hablar más relajado y pausado, porque así el choque de las cuerdas vocales será menor y la posibilidad del desarrollo de una disfonía será también inferior.

PROBLEMAS DE AUDICIÓN

Durante estos meses, las consultas de Otorrinolaringología han visto cómo aumentaban también los problemas de audición en pacientes que notan que oyen peor, porque entienden peor que antes, ha indicado Barona que ha señalado que esto "ha afectado, sobre todo, a personas que tenían cierta pérdida de audición antes. Con el uso de la mascarilla, el paciente tiene dificultades para leer los labios de la persona con la que está hablando y además se atenúa la voz y, en consecuencia, la persona que sufre una pérdida de audición tiene dificultades de comprensión", matiza.

Los pacientes que tienen pérdida de audición y notan que ésta empeora con la mascarilla, deben hacerse una audiometría, porque es posible que tuvieran una pérdida de audición previa.

"Es importante saber -ha advertido Barona- que, si no oímos bien, no comprendemos bien y el cerebro no va a funcionar correctamente, porque interpretamos a través del cerebro. Si no nos llega bien la audición, ese cerebro dejará de funcionar correctamente y cuando la persona decida ponerse la prótesis auditiva demasiado tarde va a oír, pero quizás no entenderá de forma correcta. Eso se debe al hecho de haber retrasado la decisión de ponerse la prótesis".

Por este motivo, estas personas que al ponerse la mascarilla notan que no oyen bien, deben acudir a la consulta para hacerse una revisión auditiva. Y en función de los resultados, planificar un tratamiento.

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