Todos menos Empleo, a favor de una nueva norma de fármacos peligrosos

Representantes de los partidos políticos, técnicos y sanitarios se dan cita en el plató de Sanitaria 2000

Irene Pérez, José Luis Cobos, Amparo Botejara, Jesús María Fernández, Teresa Angulo y Xavier Solans.
Los profesionales de la sanidad son cada día más conscientes de la problemática derivada de la manipulación de medicamentos peligrosos. Por ello, partidos políticos, colegios profesionales y la propia Administración se reúnen en este debate de Redacción Médica para abordar cuál es el método adecuado para regular el manejo de estos fármacos. Un tema de plena actualidad tras el registro de una Proposición No de Ley en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados por la que se exige una regulación estatal y en el que coinciden todos los agentes implicados a excepción del Ministerio de Trabajo. El representante de la institución ministerial es el único que no ve necesaria una norma nacional al considerar que es suficiente con las leyes y recomendaciones existentes. Por su parte, PP, PSOE, Podemos y Enfermería reclaman una normativa específica para tratar el problema de la medicación peligrosa y una prevención efectiva. Donde sí hay acuerdo es en la necesidad de fomentar la formación de profesionales sanitarios en este área y elaborar un estudio que diagnostique dónde es necesario implementar dispositivos de transferencia de sistema cerrado u otros formatos para el manejo seguro de estos productos. 

¿Consideran que es necesaria una norma para la regulación de los fármacos peligrosos?

José Luis Cobos, vocal de Enfermería, ve oportuno proteger al trabajador “de forma obligatoria”.

José Luis Cobos Serrano, director de Planificación Estratégica y Vocal del Pleno del Consejo General de Enfermería: En Europa hay aproximadamente 20 millones de trabajadores sanitarios que están expuestos continuamente a las sustancias que llamamos peligrosas. Este es un problema que afecta especialmente al colectivo de Enfermería, que es el que más está relacionado con ellos. Respecto a la necesidad de establecer una regulación, opino que en España adolecemos de tener una gran legislación y normativa en muchos ámbitos, pero el problema está en que no se cumple.

Por ello, creo que hay que hacer cumplir la legislación ya existente y avanzar en otra que, a lo mejor, tiene que ser un poquito más específica. Hay algunos reales decretos, pero hace poco tuvimos la oportunidad de plasmar en un documento que entregamos a todos los grupos parlamentarios en el Congreso de los Diputados la necesidad de establecer una nueva norma: un real decreto que establezca características concretas sobre el manejo de estos medicamentos peligrosos. 

Amparo Botejara Sanz, portavoz de Podemos en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados: Estoy de acuerdo con José Luis en que tenemos escrito casi todo, pero el problema es llevarlo a la práctica. El orden que regula el manejo de fármacos peligrosos debe estar unificado tanto en el sector público como en el privado, pues las normas de protección para los trabajadores tienen que ser las mismas en un ente que en otro.


Angulo: "Hay que trabajar con serenidad y conocimientos sobre lo que se debe regular"


Desde Podemos creemos que la regulación debe de ser de obligado cumplimiento, a nivel estatal y previo paso por el Consejo Interterritorial. Yo, como política, no puedo aportar información ni al listado de fármacos ni las distintas técnicas que puede haber. No puedo decir qué normas deben regir en Medicina Nuclear o cómo hay que utilizar los quimioterápicos porque es un problema técnico que deben evaluar los expertos. Cuando tengamos esa parte técnica cerrada, podemos pensar cómo lo hacemos. Tenemos que ver las circunstancias de la formación que tiene cada profesional y, sobre todo a nivel de enfermería, la movilidad que hay entre sus profesionales de unos servicios a otros. Muchas veces esos cambios se hacen sin tener en cuenta la formación.

María Teresa Angulo Romero, portavoz del PP en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados: El manejo de los fármacos peligrosos en los centros sanitarios es un tema que preocupa y sobre el que se está trabajando mucho. Me gustaría dejar claro que, a mí parecer, en España se avanza mucho en temas de seguridad laboral. Pero es verdad que en una sociedad tan dinámica, donde las innovaciones y la investigación van a un ritmo tan rápido, el legislador va por detrás.

Además, considero que en este tema hay que trabajar con serenidad y con conocimiento sobre lo que hay que regular. Debemos concretar qué fármacos tienen que estar incluidos en esas guías, si están todos los que son, si son todos los que están... Es una materia en la que se debe trabajar de manera transversal. En definitiva, creo que hay que legislar sobre este tema pero con criterios claros y consensuados. Debemos hacerlo de la manera más avalada, técnica y científicamente.

Desde el PP consideramos que esa labor debe hacerse de manera nacional. En el mes de julio presentamos una iniciativa para su debate en la Comisión de Sanidad pidiendo que se elaborara esa normativa a nivel estatal porque creo que si un fármaco es tóxico, lo es en cualquier lugar del país. A mí me gusta hablar de seguridad, de prevenir riesgos para que podamos seguir ofreciéndole al paciente todas las innovaciones. Entonces, una norma de carácter nacional sí, pero con criterios claros y consensuados.

PSOE: “Hay una gran desigualdad entre el manejo en fábrica del fármaco y el que hace el profesional en el hospital”.

Jesús María Fernández Díaz, portavoz del PSOE en la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados: Para mí sí hay un déficit de regulación en la manipulación de medicamentos peligrosos. No solamente en España, a nivel europeo también. Se está trabajando en ello, en una puesta al día de las directivas europeas. En España se han elaborado unas normas técnicas por parte del Instituto Nacional de Seguridad, Salud y Bienestar en el Trabajo, pero no hay una normativa que ponga negro sobre blanco.

Creo que debemos partir de esa normativa, que es necesaria y debe venir del ámbito laboral por ser a quien le corresponden las competencias en la prevención de riesgos laborales. Por tanto, tiene que ser el Ministerio de Trabajo quien (a través de sus órganos técnicos y de sus mecanismos de participación de los agentes sociales) tiene que llevar adelante esta normativa. Evidentemente, el Ministerio de Sanidad tiene mucho que decir. Pero la responsabilidad de regular sobre todos aquellos aspectos que tienen que ver con la prevención de riesgos es del Ministerio de Trabajo.

Según el PSOE, esta normativa de la que estamos hablando debe establecer cuáles son las condiciones de manipulación de estos medicamentos para garantizar un manejo seguro; marcar cuáles son las especificaciones técnicas de los dispositivos que se tienen que usar para evitar la contaminación; y regular unos códigos de buenas prácticas en la manipulación de estos medicamentos. Tras ello, al sistema sanitario le corresponderá ir más allá de su área y llegar también al ámbito social o sociosanitario. Creo que la norma de Madrid es buena, pero se limita (si yo no estoy equivocado), a los centros sanitarios públicos. Queda fuera la sanidad privada y todos los centros que no son sanitarios. Seguro que Xavier nos aclara mejor cuál es la situación legal ahora en España y en qué estado se debe de trabajar en el futuro. Luego queda todo el trabajo de implantación de estos mecanismos y de monitorización y cuando se ponga en vigor.

Xavier Solans Lampurlanés, técnico del Centro Nacional de Condiciones de Trabajo del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST): Creo que voy a ser la nota discordante en este debate. Desde que en el año 79 Falck dio la voz de alarma sobre la existencia de un problema en la administración de los compuestos antineoplásicos, ha habido un avance muy grande en medicamentos peligrosos en cuanto al estudio de medidas preventivas para intentar minimizarlo. Con el documento que publicó el Instituto Nacional de Seguridad y Salud del Trabajo sobre ese tipo de medicamentos peligrosos parece que se visibilizó el tema. Apareció en la superficie y adquirió una relevancia muy importante.

Para centrar el tema, decir que estos compuestos no son más que agentes químicos. En cuanto a la legislación, como decían José Luis y compañía, tenemos una normativa clara en riesgos laborales que es la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y de aquí emanan dos normativas para regular estos compuestos. Una es el Real Decreto 374/2001 sobre la protección, la seguridad y salud de los trabajadores contra los riesgos de agentes químicos en el trabajo, que ya nos dice que identificará si hay presencia de agentes químicos en el puesto de trabajo. Si además estos agente químicos fueran cancerígenos, la normativa del 665/97, de protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con agentes cancerígenos y mutágenos en el trabajo, nos va a exigir aún más en cuanto a medidas preventivas y de protección que exige el Real Decreto 374. Además, si tenemos en cuenta el problema de las mujeres embarazadas y el periodo de lactancia, tenemos el reglamento de los servicios de prevención 39/97 que delimita qué compuestos pueden influir en este embarazo y a cuáles no deben de estar nunca expuestas. Por tanto, pienso que normativamente no inventamos nada, creo que estos compuestos encajan perfectamente en lo que tenemos ahora mismo en España y en Europa.

Imagen del un momento del debate en el plató de Redacción Médica.

Imagen del un momento del debate en el plató de Redacción Médica. 


Los medicamentos peligrosos son agentes químicos con lo cual les afectaría la aplicación de la normativa de agentes químicos, que ya nos dicen cómo hay que trabajar con ellos, cómo evaluarlos, qué manipulas, cómo lo manipulas, con qué frecuencia, cuántos son los afectados...

Además, la normativa no diferencia en ningún momento entre sistemas privados y públicos, afecta a todo el mundo por igual. La evaluación de riesgos la va hacer el empresario en cuanto que determine que sus trabajadores están expuestos a un agente químico, llamémosle benceno, llamémosle principio activo peligroso. Por tanto, creo que con la norma que tenemos actualmente estaría bien para regular estos fármacos.

Jesús María Fernández: Entonces, Xavier, ¿por qué, no sé si son 10 o 12 organizaciones sanitarias, opinan que es necesario una normativa específica sobre este aspecto? Lo dice el Sindicato de Enfermería, el Colegio de Enfermería, la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria, la Sociedad Española de Oncología Médica, un largo etc.


Botejara apuesta por evidenciar la situación de cada fármaco antes de regular con normas


Xavier Solans: Podría decir que es por desinformación. También es verdad que hay una propuesta normativa en la Comisión Europea para intentar añadir estas sustancias dentro de la normativa de la directiva de cancerígenos y está encima de la mesa discutir esto. Hay una modificación en esta directiva de cancerígenos que propone ampliar el Anexo 1 a aquellos trabajos que impliquen la manipulación, preparación y la administración de medicamentos peligrosos, cancerígenos y mutágenos en el lugar de trabajo. 

José Luis Cobos: Tengo que trasladarte, Xavier, que estamos bastante bien informados de la normativa.

Xavier Solans: No lo dudo.

José Luis Cobos: Estamos informados de las normativas que existen tanto  a nivel estatal como autonómico y europeo... Lo que decía es que hay normativas pero no las suficientes, porque hay que avanzar en cuestiones muy específicas. Hay una normativa muy general en la que nos apoyamos para desarrollar cuestiones como las que he dicho de protección del trabajador. Pero, por ejemplo, no hay un listado de qué medicamentos deben incluirse. Hay recomendaciones, como bien has dicho, pero al final no dejan de ser más que eso. No hay una normativa específica a este respecto. Otro ejemplo puede ser la utilización de sistemas cerrados. No está definido en nuestra normativa cuáles son sistemas cerrados para que incluso la industria se ciña a eso, y proporcione a los trabajadores esos sistemas.

Estamos trabajando ahora mismo con la entidad de normalización española, la UNE, en un grupo de trabajo técnico para determinar esas características y definiciones que deben tener ese tipo de productos. Además, desde el CGE creemos que la normativa no puede encasillarnos en algo que sea muy inamovible, sino que tiene que ser algo muy vivo. Un listado de medicamentos no puede ser algo cerrado y cuya modificación sea difícil. Tiene que ser algo muy ágil para que en su proceso de actualización se puedan hacer las modificaciones que sean oportunas. 

¿El resto de la mesa piensa igual que José Luis Cobos?

Desde Podemos apoyan por una normativa estatal con adiestramiento de los sanitarios.

Amparo Botejara: Yo creo que esa es la clave: hay que evidenciar cuál es la situación de cada fármaco. Es cierto que no hay ningún fármaco que esté exento de efectos secundarios, todos los tienen. Pero claro, a nivel de lo que estamos hablando es diferente. El vocablo "recomendaciones" es poco concreto, no define si viene a decir "no se puede utilizar" o "hay que utilizarlo de esta forma específica". Se necesita una evidencia de lo que está perjudicando y está haciendo un daño. Creo que eso es lo que falta.

José Luis Cobos: Pero insisto que los técnicos no podemos basarlo todo en una evidencia al 100% porque la protección de los trabajadores tiene que estar por delante de la propia sospecha. En otros ámbitos, por ejemplo las notificaciones que hacemos de reacciones adversas de un medicamento, se hace así.

Si sospechamos que cuando manipulamos este tipo de medicamentos se pueden ocasionar ciertas patologías, como un cáncer, creo que ya es suficiente como para poder determinar que eso es un medicamento peligroso y que resulta necesario poner en marcha mecanismos protectores. La evidencia 100% nunca la vamos a tener, pero no por eso vamos a desechar la oportunidad de decir "vamos a protegerle".


Fernández: "Hay que saber cuáles son los profesionales especialmente expuestos a este tipo de sustancias"


Amparo Botejara: En este sentido, creo que tenemos a la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (Aemps), que está creada desde 1999 y debería de jugar un papel importante.

José Luis Cobos: Estaría encantado de que en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) se dedicará mucha más inversión a la investigación para que pudiéramos demostrar esas cosas.

Jesús María Fernández: Yo lo que creo es que, independientemente de si es necesario una normativa específica nueva (que yo creo que sí), es evidente que podemos hacer mucho y avanzar con lo que ya tenemos. Empezando por la monitorización de los riesgos y saber cuáles son los profesionales especialmente expuestos a este tipo de sustancias. Y luego, hay una gran desigualdad en la seguridad con la que se manejan estos medicamentos. Todos hemos visitado algún centro de fabricación y te das cuenta que esos niveles de seguridad en la manipulación no se dan en los hospitales. Tampoco son lo mismo los dispositivos de seguridad que hay en los servicios de Farmacia de los grandes hospitales universitarios españoles que los que hay en otros más pequeños. Las administraciones deben avanzar en lo que se refiere a monitorizar mejor cuál es la evaluación de riesgos respecto a la seguridad en el manejo de medicamentos. La inspección de trabajo tiene también mucho que decir en los centros que no son sanitarios e incluso en los que sí lo son porque, en definitiva, la normativa de seguridad en el trabajo corresponde al ámbito laboral.

Coincidiendo o no en la necesidad de una norma, todos han valorado la necesidad del listado y nos debemos centrar en cómo se tienen que tratar las recomendaciones desde el hospital. Cómo controlar que cada centro cumpla esa serie de normativas. Abogan por minimizar riesgos y que los dispositivos de transferencias de sistemas cerrados estén implantados obligatoriamente o por el contrario formación a los profesionales…

El PP aboga por la prevención y trabajar desde “la tranquilidad”.

Teresa Angulo: Coincido en eso con Jesús María Fernández. Estamos hablando de protección, de prevención. Hay que trabajar en este aspecto desde la tranquilidad de saber que, por lo menos, del tema se habla. No creo que haya menos riesgos que antes, lo que hay es más información y a veces tener más información genera más intranquilidad. En cualquier caso, el ámbito de la prevención, la formación y la información de los trabajadores es fundamental. Además, la peligrosidad de los medicamentos no solo depende de la toxicidad, sino de cómo se manipula, del entorno en el que se está manipulando, de las veces al día que lo manipula. Es decir, un mismo fármaco no produce el mismo riesgo en todas las situaciones.

También creo que es importante la inspección. Hace una buena labor, y no nos tenemos que centrar solo en su función sancionadora o punitiva. La inspección laboral también lleva a cabo un trabajo preventivo, asesor y consultivo consistente en ofrecer pautas que nos permitan seguir mejorando. 

Xavier Solans: Estoy de acuerdo con María Teresa. Realmente, manejando en dos centros sanitarios el mismo fármaco peligroso, las medidas preventivas adoptadas pueden ser ligeramente diferentes, más o menos estrictas, atendiendo a la frecuencia, las horas, las condiciones... esto es la evaluación de riesgos ¿Por qué en estos momentos que hablamos de fármacos peligros, hablamos de recomendaciones? Porque se ha intentado hacer una cosa que todos, como mínimo, intentamos cumplir estas recomendaciones. Son unos mínimos básicos preventivos que pueden variar, no son cerrados y varían en cada centro sanitario según sus condiciones laborales y su evaluación de riesgos.

Estos centros pueden adoptar o no, siempre de manera racional y justificada según su evaluación de riesgos, ciertas medidas. Pero no es "adopto o no porque lo dice un documento", sino "adopto o no porque hay unos riesgos que respaldan esas guías preventivas o de protección". 

La realidad asistencial se revela bastante diferente, ¿no es así?

José Luis Cobos: Sí. Por muchas recomendaciones que haya, al final no hay suficiente protección. En ese sentido yo tengo que decir que el Consejo General de Enfermería ha solicitado, tanto al Ministerio de Trabajo como al de Sanidad, reuniones para tratar este tema. Me gustaría que hubiera una mayor implicación por su parte, porque estamos diciendo con buenas palabras que todos tenemos que estar implicados. Pero no es así. No hemos conseguido sentar en una mesa al Ministerio de Trabajo y al Ministerio de Sanidad con sus ministras a la cabeza para, por lo menos, establecer un marco de referencia que luego podamos llevar al Parlamento para que legisle y normatice.

Jesús María Fernández: A mi parecer también es muy necesaria la sensibilización y la formación de los profesionales. Cuánto sabemos de seguridad clínica del paciente en los hospitales y centros de salud, la higiene de manos, la seguridad en el quirófano, etc., y no se cumple por el día a día, las prisas... La rutina hace que muchas veces reduzcamos los niveles de protección. Muchas veces los accidentes laborales vienen, no porque no haya normas y mecanismos de protección, sino porque los trabajadores no los utilizan.

Xavier Solans marca la nota discordante en le debate apostando por que la ley actual ya es correcta. 

Xavier Solans: El sanitario, justamente en eso, creo que es un sector muy sensibilizado. Ya sea en procesos clínicos o lavado de manos, por poner dos ejemplos, tienen la prevención laboral muy interiorizada.

Jesús María Fernández: Todavía no todo lo que nos gustaría.

Xavier Solans: Habrá de todo como en todos lados, pero es un sector que está muy sensibilizado en estos temas y verdaderamente piensa que tiene un riesgo y toma sus medidas preventivas.

Amparo Botejara: En torno a lo que estáis comentando, un peso importante lo tiene que llevar el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales que tenemos en todos los hospitales.

Xavier Solans: El empresario delega en su servicio de prevención, pero es el responsable máximo del sistema en su empresa. Con lo cual, el servicio de prevención que tenga adoptado es quien realmente hace todo ese trabajo de identificar qué medicamentos hay en su centro de trabajo, cómo se manipulan, quién lo manipula, con qué frecuencia.

Teresa Angulo: Yo comparto con José Luis Cobos que si estamos de acuerdo en que debería haber una normativa a nivel nacional más específica, también debería existir coordinación con el Ministerio de Trabajo y el Ministerio de Sanidad. Trabajo tiene las competencias en la prevención de riesgos laborales y todo lo que son normas laborales, y Sanidad, dentro del Consejo con las comunidades autónomas, tendría como la competencia de implementarlas.

Cuando hablamos de la peligrosidad del fármaco en su manejo dejamos mucha responsabilidad en manos de los propios profesionales. Si existen herramientas, como por ejemplo un dispositivo de transferencias del sistema cerrado, que puede reducir los riesgos en el manejo… ¿no sería necesario obligar a todos los centros a tener estos sistemas? Y, por otro lado, y aunque sobre la mesa ya se ha planteado una apuesta por la formación en lugar de la sanción, ¿qué hacemos con los centros que no pongan en marcha las medidas para reducir riesgos?

José Luis Cobos: En lo que respecta a los distintos dispositivos, creo que hay que poner a disposición el mejor dispositivo para el manejo de los medicamentos, ya sea un sistema cerrado, sean sistemas de árbol.. Es decir, hay varios sistemas que nos pueden proteger de la utilización de este tipo de medicamento en la preparación, la administración y el desecho. Soy un convencido de que hay que poner sistema cerrado porque evitan evaporaciones de medicamento y de sustancias. Sin embargo, lo que no podemos hacer es matar moscas a cañonazos. Tampoco vamos a poner una campana de flujo laminar para una cosa que no es necesaria, ni tampoco campana de flujo laminar en todas las unidades o controles de Enfermería. En cada cosa se tiene que establecer qué tipo de dispositivo es el mejor y ponerlo a disposición de los trabajadores.

Y, ¿para aquellos que no cumplan? Hay que poner un sistema sancionador. Pero no tiene que ser el sistema sancionador en el que todos piensan siempre. Una multa de tantos mil euros a lo mejor no es el mejor método para poner en marcha medidas correctoras. Si estamos hablando de que hay que hacer una vigilancia de la salud, yo pondría en marcha mecanismos para que a aquel que no esté cumpliendo se le obligue a dar formación al trabajador. En ese sentido sí que haría actuaciones punitivas pero no con multas, que al final sabemos que no llegan a ningún sitio.

José Luis Cobos, Amparo Botejara, Teresa Angulo, Irene Pérez, Jesús María Fernández y Xavier Solans en un momento del debate.

José Luis Cobos, Amparo Botejara, Teresa Angulo, Irene Pérez, Jesús María Fernández y Xavier Solans en un momento del debate.


Amparo Botejara: El peso de las sanciones yo lo vería más enfocado al Servicio de Prevención de Riesgos Laborales, que es quien tiene que llevar los cuidados, la prevención y la formación del personal. E insisto en lo que he dicho al principio, cuidado con el personal, que estamos cambiando personal fundamentalmente de Enfermería de unos servicios a otros sin la formación adecuada para el manejo y las funciones que tienen que realizar.

Teresa Angulo: Hay que tener en cuenta los equipos de protección individuales. Cuando un sanitario va a hacer un trabajo específico se forma a ese trabajador en ese ámbito específico, por lo tanto, eso es importante. La falta de esa formación tiene su correspondiente sanción en la normativa de prevención de riesgos laborales e incluso a la hora de decidir si ha habido causa-efecto, es un agravante. Por eso, todo lo que las nuevas tecnologías, la investigación, el desarrollo tecnológico te proporcionen bienvenido sea, pero adecuando las necesidades.

Jesús María Fernández: Me parece fundamental, como ya lo ha dicho Xavier también, que la evaluación de riesgos sea proporcional. No es lo mismo un trabajador que está ocho horas al día manipulando medicamentos con una toxicidad alta, que un trabajador que lo usa una vez al mes y a lo mejor un medicamento con menos nivel de toxicidad. Todas las prácticas de manipulación y los dispositivos tienen que adecuarse, lógicamente, a esa evaluación de riesgos.

Considero que hace falta un régimen sancionador, sobre todo para que el empleador que reiteradamente no cumple con las normativas sea sancionado. Hablamos de monitorización de riesgos, información y después, como digo, podemos ir a las sanciones.

Xavier Solans: Si vamos hablar de agentes cancerígenos y mutágenos, la ley nos dice claramente cuáles son las jerarquías de medidas preventivas a implementar. En primer lugar sería evitar el riesgo sustituyendo los agentes de riesgo. Esto no se puede hacer en el sector sanitario. El segundo paso nos invita a trabajar en sistemas cerrados. Que no puedes trabajar en sistemas cerrados, buscar un
sistema preventivo que permita reducir al máximo la exposición. Ahí sí que apuntaría en los sistemas cerrados de transferencia de medicamentos, evidentemente.

Pienso que la jerarquía está muy clara. Respecto a las medidas preventivas, la centralización del tema de preparación de medicamentos en servicio de Farmacia de los hospitales permite elaborar unos procedimientos de trabajo fácilmente implementables... En la administración puede ser más complicado porque muchos medicamentos requieren acabar de prepararse al lado del paciente. Ahí sí que hay que buscar otros sistemas, pueden ser también cerrados, pero hay que adaptarse un poquito a las circunstancias reales.

Conclusiones:


Conclusiones del debate 'Manejo de fármacos peligrosos'.

José Luis Cobos: Lo que me llevo del debate es que todos estamos implicados en esto. Desde el punto de vista político y legislador yo diría que la petición que haría es que nos ayuden a actualizar aquellas normas que entendamos que hay que actualizar o desarrollar aquellas nuevas que entendemos que tienen todavía lagunas en cuestiones específicas. Lo que sí es cierto es que tenemos que tener una coordinación a nivel Estatal, contando con los organismos que tenemos, tanto los Ministerios como el Consejo Interterritorial y las comunidades autónomas.

A la Administración y a las instituciones públicas y privadas les pediría el cumplimiento de las normas, poner a disposición de los trabajadores los mecanismos de protección, la formación e información suficiente, la vigilancia periódica de la salud y la evaluación de los riesgos de cada puesto de trabajo. Y a los propios profesionales, entre los cuales me incluyo, es cierto que tenemos la obligación de actualizar nuestros conocimientos, de preocuparnos por nuestra formación, de aportar mejor evidencia científica, de elaborar protocolos y procedimientos para que podamos llevar a cabo de la mejor forma las buenas prácticas. Que, en definitiva, aquellas normas que ya se estén elaborando y demás sean coordinadas. Por último, me parece importante resaltar que no podemos permitir que cada comunidad autónoma genere normativas individualmente.

Amparo Botejara: Yo para concluir, sí que estoy de acuerdo en es importante que haya una normativa estatal. El segundo punto sería la formación y el adiestramiento de los profesionales sanitarios. Y que el peso, como tercer punto, lo lleve el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales en los distintos centros, es quien lo debe de llevar y coordinar.

Teresa Angulo: Hay que seguir trabajando en esta área aprovechando todos los recursos como las nuevas tecnologías o la investigación. Estos aspectos nos permiten minimizar el riesgo y hablar de la máxima seguridad posible. Además, para seguir avanzando es importante poner en común administraciones, legisladores, profesionales, pacientes, sociedades científicas, colegios, empresarios… Todos para tratar este tema de la manera más inteligente posible y sobre todo para garantizar la seguridad de los trabajadores que manipulan estos fármacos y poder seguir aplicándole a los pacientes todos los tratamientos que necesitan.

Jesús María Fernández: Me gustaría destacar el consenso profesional que hay en torno a la seguridad en el manejo de medicamentos peligrosos. Hay que mejorar tanto los aspectos de regulación como de aplicación y vigilancia para la prevención de estos riesgos. Nosotros, el grupo Socialista en el Congreso de los Diputados, presentamos una Proposición No de Ley, como lo hizo en su día el Partido Popular, que revisó tanto el Ministro de Trabajo como el Ministerio de Sanidad. Y ambos ministerios, que son los más directamente competentes, están de acuerdo en que hay que avanzar. Yo soy optimista. Desde los grupos políticos en el Congreso de los Diputados nos toca mantener viva la sensibilidad de nuestros gobiernos a nivel nacional o autonómicos, además de colaborar con las sociedades profesionales y con los institutos técnicos para llevar adelante esta agenda de prevención de riesgos.

Xavier Solans: Yo para finalizar me quedaría con cuatro ideas. Primero, pienso que la normativa actual en España en prevención de riesgos laborales es plenamente aplicable a estas sustancias y permite regular y trabajar correctamente con ellas. Respecto a las listas de medicamentos peligrosos tengo cierto miedo de que sean listas vivas que permiten la incorporación e incluso eliminar compuestos que se ha visto que no tienen estas características de toxicidad que las hacían entrar en la lista. Se corre el peligro de que los servicios de prevención de los hospitales, miren la lista y si una sustencia no está en la lista, no es peligrosa, cuando esto no es cierto. Estas listas no son exhaustivas.

Las listas de sustancias y las guías preventivas de protección recomendadas son un buen sistema como alerta. Pero estos listados recomendados no se deben tomar como un fin. El fin no es asociar medicamentos peligrosos con medidas preventivas, sino conseguir un sistema preventivo
adecuado a la peligrosidad de estas sustancias; es decir, estas listas no son un fin, sino un medio para mejorar.

Debate completo 'Manejo de fármacos peligrosos'


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