17 de diciembre de 2017 | Actualizado: Domingo a las 19:30
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Fármacos peligrosos: una norma nacional es necesaria de forma inmediata

La Comunidad de Madrid se compromete a publicar una norma sobre fármacos peligrosos antes del 28 de abril de 2018

De izquierda a derecha: Xavier Guardino, José Luis Cobos, José Ignacio Echániz, Olga Delgado, Jesús Sánchez Martos y Eduardo Fernández.
Fármacos peligrosos: una norma nacional es necesaria de forma inmediata
Marcos Domínguez
Joana Huertas/Miguel Fdez de Vega
Domingo, 24 de septiembre de 2017, a las 19:05
*Nota aclaratoria: este debate se realizó antes del relevo en la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, anunciado el pasado sábado 23 de septiembre. 

Los trabajadores sanitarios y sus responsables, desde la gerencia y la Administración, son cada vez más consciente de la problemática que genera la manipulación de medicamentos peligrosos a lo largo de toda una vida laboral. Paradójicamente, hoy en día es cuando su manejo es más seguro, pero hace falta una estandarización de las listas de fármacos peligrosos, pasar de las recomendaciones a las obligaciones, consensuar su abordaje en el marco del Consejo Interterritorial y vigilar su aplicación a través de un observatorio nacional. Sanitaria 2000 ha reunido a trabajadores y decisores para tratar un tema que implica a todos por igual.

Eduardo Fernández Crespo, adjunto a la Secretaría General de Organización del sindicato Satse y experto en salud laboral: Gracias a la publicación de la Guía de Medicamentos Peligrosos por parte del Ministerio de Empleo se ha avanzado bastante, pero ya sabemos que todo esto son recomendaciones. Se tiene que hacer un abordaje más competente, e incluso desde Europa, hacer una directiva sobre el manejo de estos medicamentos. Desde nuestro sindicato vemos el día a día de los profesionales y creemos que es necesario un abordaje inmediato, no podemos esperar ni un segundo más.

Xavier Guardino, director del Departamento de Información y Comunicación del Centro Nacional de Condiciones de Trabajo. Instituto Nacional de Seguridad, Salud y Bienestar en el Trabajo: En el año 86 el Instituto ya publicó un primer documento sobre esta cuestión, al cabo de 20 o 30 años estamos en la misma situación. Es un problema que ha tardado mucho en abordarse. Es cierto que en el mundo sanitario cuesta penetrar en políticas de prevención, en general, y esperamos que con este documento que preparamos junto con la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria y una actualización que vamos a publicar a finales de año en forma de base de datos, el asunto va a ir creciendo. Esto no quita, como ha dicho el compañero, que se tratan de recomendaciones, no son normativas. Lo cierto es que en este campo Estados Unidos nos lleva muchos años de ventaja.

José Ignacio Echániz, portavoz del Partido Popular en la Comisión de Empleo y Seguridad Social del Congreso de los Diputados: Cada vez hay más productos, tratamientos, sustancias que presentan cierta toxicidad, tienen efectos indeseables o secundarios que afectan a terceras personas. Es un ámbito que entra en el terreno de la prevención de riesgos laborales. Por lo tanto, este país, y la Unión Europea también, ha desarrollado a lo largo de muchos años un vademécum de medidas que han abordado esta cuestión. Hay un bagaje muy importante que hay que poner de manifiesto, no solo en cuanto al nivel de los profesionales, especialistas en Medicina de Trabajo, enfermeros y médicos relacionados con el ámbito, delegados de prevención, técnicos de prevención de riesgos laborales, inspección de trabajo y subinspección de trabajo dedicada a labores de prevención en el ámbito laboral, mutuas, el propio sistema Nacional de Salud, las consejerías, los gestores… Es decir, esto es un ámbito holístico que implica a todos los elementos que forman parte del hecho sanitario.

Echániz: “Tenemos que intentar acercarnos hacia el error cero”.

En segundo lugar, tenemos un vademécum muy importante de normas adoptadas en los últimos años. En la Unión Europea tenemos una directiva del año del 2004, que aborda la exposición de los profesionales a sustancias cancerígenas o mutágenas. Tenemos un real decreto, órdenes en algunas comunidades autónomas, otras en proceso, guías técnicas, directrices, órdenes ministeriales, reglamentos, documentos de consenso por las sociedades científicas, por los colegios y por los sindicatos y notas técnicas muy importantes también derivadas de los órganos competentes del Ministerio de Empleo. Por lo tanto, hay una labor realizada a lo largo de los últimos años.

La Unión Europea está modificando una directiva muy importante, teniendo en cuenta las líneas estrategias del Parlamento Europeo sobre la disminución a la exposición a medicamentos peligrosos, a través del European Policy Recommendations. La directiva va a abordar un listado europeo de fármacos y de recomendaciones para la manipulación. También hay un esfuerzo de la European Biosafety Network que está recomendando y poniendo en evidencia las necesidades del futuro. En España se ha aprobado hace poco tiempo una guía muy importante, esa es la línea de actuación. Todas las Administraciones competentes tienen que ir diseñando sus estrategias con una norma de carácter nacional que dimana de la propia europea y que tiene que ir descendiendo a todos los órganos decisivos en los sistemas regionales de salud, en los hospitales, en los servicios de prevención, para que al final todo este ámbito de la exposición a los medicamentos peligrosos tenga una respuesta adecuada a un país moderno y a una sociedad que demanda cada vez más calidad en el empleo, especialmente en estos temas que son delicados.

¿Podría la Comunidad de Madrid contemplar una norma específica sobre medicamentos peligrosos?

Jesús Sánchez Martos, consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid: La tiene contemplada, es la orden de 23 de abril de 1992. Otra cosa es que tengamos que mejorarla, pero me gustaría empezar por dar un mensaje de tranquilidad y de seguridad. Habláis de profesionales. A mí me gustaría corregir esto y que hablásemos de trabajadores, porque podemos entrar en la confusión que muchas veces ocurre con la Ley de Ordenación Profesional. Son los médicos y los enfermeros pero también los técnicos auxiliares de Enfermería, o son los que están en la Farmacia, o incluso iría a más porque a mí me gustaría que esta normativa también se ajustara a los propios pacientes, a los propios cuidadores, porque tienen que administrar esos medicamentos. E incluso que se valore la necesidad de si existe ese riesgo también en los profesionales que trabajan a nivel de Atención Primaria o incluso en el Summa 112. Esto fue una petición además creo que de Satse, de los sindicatos, y por lo tanto, tenemos que dar una respuesta contundente.

Decía Eduardo que hay que actuar de inmediato, yo soy partidario pero cuando hablo de inmediatez a mí, en política, me gusta hablar de forma paulatina y además estableciendo prioridades. Cuando dice Xavier que llevamos 20 años parados, yo no puedo estar de acuerdo pero siempre nos comparamos con Estados Unidos y también podríamos hacerlo con Europa. Abordemos este tema, ojalá que con el consenso que todos necesitamos. Existen recomendaciones de la Consejería de Sanidad, de la Comunidad de Madrid, y el Gobierno de Madrid está dispuesto a establecer una normativa legal, como ahora comentaremos, y además a través de una nueva orden.

Un momento del debate en el plató de Sanitaria 2000.

Un momento del debate en el plató de Sanitaria 2000.


¿En qué estado se encuentra el Observatorio de Prácticas Seguras en Medicamentos Peligrosos?

Olga Delgado, jefa de Servicio de Farmacia del Hospital Son Espases: Hay muchos hospitales que se están moviendo de manera importante, tanto Son Espases como otros muchos están trabajando de una manera dura y yo creo que en este momento casi todos los hospitales públicos se están alineando para tener prácticas seguras.

El Observatorio está en marcha, se está elaborando, no hay todavía resultados de cómo estamos a nivel de España pero sí que a lo largo del año se podrá implantar. Quería aprovechar para decir que el término 'biopeligroso' se ha dejado de utilizar y preferimos llamarlos ‘peligrosos’, que es como el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo decidió llamarles, porque el término ‘bio’ se presta a confusión: ¿Es un medicamento de origen biológico o es un medicamento que puede tener daño para los seres vivos?

José Luis Cobos, director del Instituto español de Investigación Enfermera del Consejo General de Enfermería: Desde el Consejo General de Enfermería y desde el Instituto Español de Investigación Enfermera llevamos tiempo preocupados por esta situación. Sumaría un punto más en lo que se ha dicho en cuanto a los trabajadores: no solamente trabajadores sanitarios sino también quienes tienen contacto con los medicamentos en el momento de la retirada, por ejemplo, el personal de limpieza, y también los propios pacientes. En enero del 2015 elaboramos, conjuntamente con otras entidades, un documento de consenso para concienciar de este problema. Hemos iniciado un estudio con los propios profesionales de Enfermería, nos están enviando sus experiencias profesionales. Hay normas, efectivamente, pero falta ver hasta qué punto esas normas llegan a su objetivo, si realmente llegan a los trabajadores.

Hemos tenido casos muy recientes en el tiempo, en la Comunidad Valenciana, donde una enfermera que estando embarazada se negó a la preparación de una serie de medicamentos considerados peligrosos y se le reprobó esa actitud. Eso hace ver que el día a día no es tan sencillo como parece y tenemos que dar un pasito más para que la implementación sea global.

Existe una gran discusión, incluso a nivel europeo, sobre qué tipo de medicamentos son los realmente peligrosos. En la Comisión Europea, con la que hemos tenido recientemente reuniones, existe también la discusión sobre qué áreas tienen que trabajar esta parte normativa, si tiene que ser Trabajo o Sanidad.

Jesús Sánchez Martos habla de la nueva normativa sobre medicamentos peligrosos en la Comunidad de Madrid.

Jesús Sánchez Martos: Todos los que trabajan en el sistema sanitario son trabajadores sanitarios y agradezco que seáis vosotros los que pongáis el dedo en la llaga. Se ha hablado de la Atención Primaria y del domicilio; la información que recibo es que Atención Primaria no tiene ningún riesgo y no veo ningún documento que se hable de Atención Primaria. Pero además, de forma importante, de las personas de limpieza. Me llama la atención, sinceramente, como profesional y como especialista en Medicina laboral y de riesgos laborales, que todavía no se haya llegado a un acuerdo sobre cuáles son los medicamentos peligrosos. La responsabilidad política, la responsabilidad de gobiernos, si es del Ministerio de Empleo o es del Ministerio de Sanidad da igual, es responsabilidad del Gobierno, y lo que tendrá que hacer el Gobierno de cada comunidad es establecer su responsabilidad, pero para eso lo primero que hay que hacer es identificar las necesidades. Habrá que identificar claramente por parte de los científicos cuáles son esos medicamentos y hacer ese vademécum clarísimo. Lo más importante es que la coordinación sea a través del propio Consejo Interterritorial, que está para eso, e incluso dentro de poco puede ser que contemos con un Consejo Interterritorial que pueda ser vinculante. Pero hay otra cosa que también me preocupa, que es la industria farmacéutica. La industria farmacéutica tiene una gran responsabilidad y que a mí me gustaría que también se tuviera en cuenta en el debate.

Xavier Guardino: El aspecto legal, en este terreno concreto, está cubierto para aquellos medicamentos que son cancerígenos o mutágenos, pero no para otros medicamentos que pueden tener otro tipo de efectos. Los intentos que se han hecho para que las futuras directivas europeas incluyan estos medicamentos de momento no han tenido éxito. Otro aspecto es que realmente vivimos de la cultura americana. El Instituto Americano de la Seguridad e Higiene en el Trabajo desde 2004 va publicando continuamente trabajos sobre este tema. En Europa, hasta ahora, no se ha visto ninguna novedad. Con respecto a nuestras autoridades, tanto las nacionales como las autonómicas, está el asunto de las responsabilidades. El hecho de que no haya una normativa específica legalmente aplicable no quita la responsabilidad ni de las autoridades ni de los responsables de los centros sanitarios. Concienciar no significa asustar sino informar. Informar y tener herramientas para actuar en consecuencia.

Olga Delgado: Hay una lista positiva de qué medicamentos son peligrosos para el profesional sanitario y cuáles no, y esto en España antes no existía. El riesgo no solamente viene por el medicamento sino por la forma farmacéutica y por la actividad que se hace con estos medicamentos, y ahora mismo disponemos de un listado positivo de qué medicamentos hay que protegerse, con unas recomendaciones de cómo hay que hacerlo. En eso hemos avanzado mucho, yo diría que más que Estados Unidos, porque no solo tenemos la lista sino que hemos especificado, en cada forma farmacéutica y para cada actividad, cómo debemos protegernos. Estamos a la cabeza de Europa en este planteamiento y en la definición de qué medicamentos son de riesgo para los profesionales.

Guardino: "Concienciar no significa asustar sino informar"



José Luis Cobos: Lo que no se ha llegado es a establecer es ese listado como estándar único, por ejemplo, en Europa. Estados Unidos lo tiene muy claro pero en Europa todavía hay discusión sobre si efectivamente todos esos son los que tienen que estar y que tienen que tener una supervisión específica. Hay una discusión que los técnicos parece que tienen clara, pero las autoridades todavía no lo han trasladado a una normativa específica.

Xavier Guardino: Yo diría que no solo los políticos sino incluso los técnicos no están muy de acuerdo con el listado. ¿Qué ocurre con él? Pues que nos hemos visto ‘obligados’ a seguir la filosofía americana. El estudio americano estableció qué era un medicamento peligroso y hemos seguido esta política porque es lo que hay publicado. En Europa, como no hay este acuerdo cerrado aún, digamos, vamos más lento. Y el hecho de que los técnicos no hayan dado opiniones definitivas sobre este caso en parte ocurre como consecuencia de que las autoridades tampoco han entrado a fondo en el tema.

José Luis Cobos: Profundizando en lo que decía el Consejero, no solamente hay que tener el listado sino decidir quién tiene que manejar las sustancias peligrosas. La industria tiene mucho que decir. Ya hemos puesto encima de la mesa el problema que tenemos, sobre todo los enfermeros, a la hora del manejo de la preparación y administración, para utilizar unos determinados sistemas llamados cerrados para que no haya ninguna emisión ni de vapores ni nada que pueda interferir en la salud de quien lo está preparando y administrando. Por lo tanto, sí que hay una participación activa de la industria en cuanto a cómo tienen que ser preparados esos medicamentos, qué tipo de viales son los que vamos a utilizar y con qué tipo de instrumentos, con las campanas de seguridad y con los dispositivos de sistemas cerrados.

Cobos declara que los medicamentos peligrosos afectan tanto a trabajadores como a pacientes.

Es muy importante que tengamos la normativa específica para que se diga que, para la utilización de estos medicamentos, se recomienda utilizar solamente aquellos sistemas que cumplan ciertas características. Creo que hay que dar un pasito más adelante porque no deja de ser una recomendación. Si a la industria no le hacemos que fabrique ese tipo de dispositivos y que los centros sanitarios se vean obligados a utilizarlos es como cuando empezamos con el tema de la bioseguridad a través de los sistemas automáticos para evitar los pinchazos.

Se han hecho estudios a nivel técnico de los residuos que hay en superficie y, efectivamente, hay mucha contaminación. También hay residuos en las propias personas y por eso se analizan los residuos en orina. Nosotros estamos muy empeñados en demostrar que los trabajadores que están en contacto con estas sustancias desarrollan una serie de patologías, que técnicamente hay dificultad a la hora de establecer una relación directa, pero sí que existe. Pongo encima de la mesa la necesidad de que el perfil profesional que utilice estos medicamentos no sea cualquiera sino que tenga una preparación específica y, por lo tanto, tendríamos que ponernos de acuerdo en cuál es la formación mínima que tiene que tener.

Xavier Guardino: Fíjense si es complicado el tema que en Estados Unidos iban a hacer una certificación de sistemas cerrados; pues llevan dos años con ello y han puesto un plazo que acaba en julio del 2018 porque no logran establecer un protocolo suficientemente seguro para certificar equipos cerrados.

José Ignacio Echániz: Una sociedad tan dinámica como la nuestra, una sanidad que está cambiando, que está innovando tecnológicamente todos los días, a veces va por delante de la capacidad de una sociedad de regularlo. Yo quisiera poner de manifiesto algunas cosas que ha hecho muy bien nuestro país. Hemos aprobado el programa 291M, de los Presupuestos Generales del Estado, sobre inspección y control de seguridad y protección del trabajo; está dotado con 124 millones de euros y están haciendo una labor estupenda, con una inspección que no solo es sancionadora, que es fundamentalmente colaboradora, preventiva, asesora, consultora, diría yo, analítica y que da muchísima información y que trabaja con las empresas para mejorar sus pautas.

Hemos aprobado, con una dotación de 36 millones de euros, la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo, donde están las comunidades autónomas, donde están los interlocutores sociales, que establece un panorama temporal desde el 2015 hasta el 2020 y que desde luego promueve una mejor aplicación de la legislación española a todos estos ámbitos. Las pequeñas y medianas empresas, las herramientas informáticas, la formación, como se ha puesto de manifiesto también en la mesa, son elementos básicos para este trabajo. Se ha establecido un sistema de reducción de cuotas a la Seguridad Social por contingencias profesionales en aquellas empresas que hagan bien su trabajo, es decir, que tengan una baja siniestralidad. Esto es otra forma de incentivar buenas prácticas en las empresas, para que quien lo haga bien pague menos cotizaciones sociales por sus trabajadores. Hay líneas estratégicas para minimizar los accidentes de trabajo, informando, evaluando los riesgos potenciales, previendo las posibilidades de accidentes y formando en materia de salud y seguridad en el trabajo y, desde luego, líneas como la de aplicación de coeficientes reductores a la jubilación como consecuencia de, digamos, trabajos o dedicaciones peligrosas.


Echániz: "No basta con que los lesgisladores hagan buenas normas"


Por tanto, tenemos, repito, un ámbito de actuación integral en el ámbito parlamentario y en el de las comunidades autónomas para ir avanzando en esas cosas. En estos últimos días hemos aprobado la ley de autónomos y hemos incorporado por primera vez en la historia de España la posibilidad de que el accidente in itinere de los autónomos se incorpore a las incapacidades. Este proceso de mejora de la seguridad en el trabajo es permanente, y España está entre los países vanguardia.

Hemos incorporado el día 28 de abril como el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo. Nuestros parlamentarios europeos están liderando muchos informes en las comisiones y en el Parlamento Europeo. Estamos en sintonía con la Organización Internacional del Trabajo, la OIT. Quisiera poner el acento en que esto es un trabajo de todos: no basta con que los legisladores hagan buenas normas, es importante que las empresas, que los propios trabajadores, que toda la sociedad en su conjunto, establezcan pautas, protocolos, buenas prácticas y, desde luego, un seguimiento de las mismas en su aplicación directa.

En definitiva, la realidad muchas veces va por delante pero hay que estar permanentemente en la vanguardia. Me parece que se están posponiendo soluciones muy interesantes, desde documentar el tiempo y forma la exposición de cada trabajador a esas sustancias, hasta cuestiones como qué debe prepararse en ámbitos específicos. Las farmacias hospitalarias son un magnífico sitio por sus infraestructuras, por sus medidas de seguridad, que hay que reforzar sin duda, mejorar la formación y la información de los profesionales, para las salas blancas y las cabinas hay que instalar mejores medios y herramientas, dotarnos de medios de protección personal, los equipos estos de protección, los EPIS, como equipos de protección personal, como medida de prevención secundaria, los materiales o herramientas de manipulación, e intentar acercarnos hacia el error cero.

En los últimos tiempos han aparecido softwares, han aparecido herramientas informáticas que documentan todo el proceso de fabricación, reparación y administración de todas estas sustancias con una forma bastante cercana y bastante precisa, que elimina el error del profesional.

Hemos hablado de sistemas cerrados de preparación de fármacos y la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria recientemente publicó unas recomendaciones sobre su uso. ¿Qué puede hacer el trabajador cuando ve que esas recomendaciones no se están cumpliendo?

Crespo sobre que no se puede esperar ni un segundo más para abordar los medicamentos peligrosos.

Eduardo Fernández Crespo: Los análisis que hemos efectuado a través de los delegados de prevención de Satse a nivel nacional nos han evidenciado que tenemos una falta de protección de todos los trabajadores. Un profesional de Enfermería se enfrenta día a día, durante toda su vida laboral, a un número muy elevado de medicamentos peligrosos, pero no solamente en un momento dado de la cadena de ese medicamento sino en la preparación, en la distribución, contaje, eliminación de residuos, de vertidos en el suelo. Esta labor de vigilancia nos ha demostrado que no se está cumpliendo y aplicando la normativa vigente ahora mismo. La ley básica que tenemos en prevención de riesgo laboral es la 31/1995 del 8 de diciembre, en su artículo 19 y en su artículo 20. En el artículo 19 hace referencia a la formación y la información de los trabajadores en materia de medicamentos peligrosos y hay que hacer formación acreditada, pero es que esa formación va a expensas de que el trabajador se quiera formar. Es la organización, la institución, los empleadores, que así lo dice la ley de prevención, los que tienen que tomar cartas en este asunto, informar a los nuevos trabajadores del ámbito sanitario. Sobre el artículo 20, cuando hace referencia de la vigilancia de la salud, es la propia empresa, la propia Administración, la que tiene que estar haciendo una vigilancia real de estos trabajadores que están expuestos a este tipo de medicamentos. Y tenemos la nota técnica del Instituto donde nos dice los efectos adversos que puede causar la exposición crónica a citostáticos en bajas concentraciones. Por lo que creemos que es necesario el abordaje inmediato, no podemos demorarlo más porque las consecuencias van a traer daños para la salud para estos trabajadores.

Jesús Sánchez Martos: Estoy totalmente de acuerdo con el abordaje inmediato pero no con la inmediatez del abordaje. El abordaje inmediato, para que sea eficaz y eficiente, tiene que tener sus fases. Quiero aclarar algo en este debate porque he leído que los gobernantes e incluso los gerentes de hospitales están escudándose en ese limbo legal que podría existir para no hacer nada, y da la sensación de que los gerentes no estuvieran preocupándose por la salud de los trabajadores. Tengo que decir que en Madrid, desde luego, estamos actuando desde hace ya tiempo, desde que conocimos este documento del Ministerio de Empleo.

La Comunidad de Madrid se puede comprometer a que antes de diciembre de este mismo año tendremos una resolución aprobada. A mí me gustaría que ese 28 de abril, el Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo, lo pudiéramos celebrar con la publicación no solamente de una resolución, que como digo que estará en diciembre, sino con una orden o incluso con un decreto de obligado cumplimiento por parte de la Administración, de los gestores, de los gerentes, de los profesionales. Un decreto que obligue a un gerente a formar a sus trabajadores y, por supuesto, que también obligue a hacer un cumplimiento por parte de la industria.

Lo que a mí me parece peligroso es lo que me temo que va a ocurrir: Somos 17 comunidades y las órdenes o los decretos no serán los mismos en un sitio que en otro. Ante un tema tan importante como este yo le pediría a los sindicatos, a los colegios profesionales –no solamente de Enfermería–, que se unieran para exigir a los consejeros de todas las comunidades. Si hay que hacer un simposio nacional, ¡hagámoslo! Que establezcamos de verdad un observatorio a nivel nacional. Nosotros estamos creando comisiones en todos los hospitales pero nuestra intención es tener en diciembre un observatorio. De qué me sirve que tenga unas comisiones en cada uno de los 34 hospitales si no tengo un observatorio que está viendo su cumplimiento; y que además esto se ha liderado por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud y que sea exigible que tengamos una regulación similar.


Sánchez Martos: "Antes de que acabe el año tendremos una resolución sobre medicamentos peligrosos"


Yo puedo adelantarles que la Comunidad de Madrid, antes del 2018, tendrá el listado nominal de puestos de trabajo de cada centro, y además veremos si es necesario disminuir el número de trabajadores que se están exponiendo. Me comprometo públicamente a que tengamos, dentro de los servicios de Prevención de Riesgos Laborales, la notificación de incidencias en todos los hospitales, la identificación de medicamentos peligrosos –al menos de los que tengamos hasta ahora– en una base de datos, establecer procedimientos para normalizarlos; que cada hospital, como he dicho, tenga una comisión interdisciplinar pero que sea supervisada por un observatorio a nivel de la Comunidad Autónoma de Madrid, que defina las características técnicas de los equipos de protección individual, con la información que tenemos ahora.

Evidentemente, esto es un marco abierto e iremos introduciendo todo aquello que nos vayan diciendo todos los estudios científicos. Establecemos los protocolos de actuación, también en cuanto a los derrames y roturas de envases, por eso nos interesa muchísimo el personal de limpieza; y por supuesto, cómo no, el tema de la industria farmacéutica, de la que oigo hablar poco, tanto en los documentos como en este debate.

Está claro que esto no puede funcionar si no hay un programa de formación y también uno de información a los ciudadanos. Pero cuando hablo de programa de formación no solamente hablo con José Luis Cobos de ese diploma acreditativo, que me parece importante, sino del reciclaje obligado, porque de qué me sirve a mí que me den un puesto de catedrático, pasan más de 30 años y nadie me ha reciclado. Con lo cual, de qué sirve tener un diploma acreditativo si no se establece, cada seis meses, cada nueve o cada año, un programa de reciclaje coordinado con los sindicatos, con los colegios profesionales. Con ese plan de formación de trabajadores yo creo que mejoraremos entre todos el momento en el que estamos viviendo ahora. Me comprometo aquí a tener esto antes de enero de 2018 y, antes del verano, a tener esa resolución, esa orden o ese decreto, porque me gustaría que fuera normalizado en todo el territorio nacional a través del Consejo Interterritorial.

Olga Delgado explica la sensibilización en fármacos peligrosos, unida a políticas de contratación.

Olga Delgado: No puedo estar más de acuerdo con lo que comentas, pero las políticas de docencia tienen que ir unidas a las políticas de contratación de personal. En los centros habría que definir áreas críticas, desde luego la preparación de medicamentos peligrosos está centralizada en los Servicios de Farmacia, en áreas muy concretas, en las que estas personas están totalmente expuestas a la preparación de estos medicamentos durante toda la jornada laboral, cada vez son más potentes y tienen unas dianas terapéuticas más concretas. Es un área crítica y un problema que nos encontramos es que no hay espacio, en la contratación del nuevo personal y en la rotación, para esta función docente. Toda la docencia tiene que ir unida a una sensibilización, que es la política de contratación de personal.

Jesús Sánchez Martos: Nosotros sí que la tenemos y además entendemos que es obligado. Si pudiera, establecería un marco normativo en el que cuando sacan a concurso las plazas se necesita tener ese tipo de formación.

Olga Delgado: Sé que a nivel nacional es un problema la rotación de personal, sobre todo en épocas estivales, y la contratación de personal no permite la formación suficiente de las personas en áreas muy críticas.

Jesús Sánchez Martos: Hay otro problema que me viene a la memoria pero que realmente sigue ocurriendo y es que podemos tener cada persona perfectamente preparada porque ha hecho sus cursos con el Consejo General, ha hecho sus cursos con los sindicatos y a la hora de convocar esa plaza en el hospital no se la dan porque se requiere una serie de puntos. Esto habrá que cambiarlo y tendremos que ser honrados y ponerlo encima de la mesa porque a mí, como sistema sanitario, me interesa contratar al mejor, no al que tenga más puntos.

El reciclaje y la formación no pueden ser voluntarios. Esto tiene que cambiar. Incluso los gerentes de los hospitales tienen que reciclarse y ser evaluados. Un gerente de hospital se presenta con un proyecto y a los 4 años tiene que ser evaluado; si no está cumpliendo, ¿tendrá que cambiar de puesto?

José Luis Cobos: Agradezco al consejero porque con su ímpetu va a ser capaz de convencer al resto de comunidades autónomas en el Consejo Interterritorial de la necesidad de profundizar en este ámbito. Vuelvo a insistir en que es muy importante que tengamos ese aval normativo pero la realidad asistencial y clínica tiene que verificar que esto sirve. Cierto es que técnicamente, y los técnicos se tienen que seguir poniendo de acuerdo, no es fácil, ya lo ha dicho Xavier Guardino que incluso a nivel internacional no es fácil demostrar que los residuos en orina de un determinado medicamento se debe a la utilización de ese medicamento.

Hace poco tuvimos una reunión a nivel europeo donde se estableció un mínimo de tipo de residuo y cantidad. Ahora bien, a nadie se le ocurre pensar hoy en día que en los servicios de radiodiagnóstico, por poner un ejemplo de otro ámbito, un trabajador no lleve un control exhaustivo de la exposición que tiene. Por eso existen unos dosímetros donde se mide qué cantidad de radiación está teniendo ese profesional, y cuando lleva un cierto nivel está obligado, incluso con la coordinación de la Administración, a no seguir trabajando durante un cierto tiempo. Eso sería deseable que lo trasladásemos a este ámbito. De ahí la importancia de cumplir rigurosamente lo que a nivel general está establecido en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales: Primero tiene que haber una buena formación e información y luego también unas medidas de seguridad, que el empresario tiene que poner a disposición de los trabajadores.

A nivel europeo hemos hecho un análisis de la transposición de esas directivas a los Estados miembros, y a las comunidades autónomas en este caso, ya que son los responsables de la puesta en marcha de esas medidas y no todos lo han implementado al cien por cien. Tenemos que conseguir dar ese pasito más, convertirlo en normas que efectivamente sean de obligado cumplimiento.

Xavier Guardino sobre el problema ético de detectar medicamentos peligrosos en la orina.

Xavier Guardino: Un trabajador puede tener contenido de plomo en orina y hay un límite establecido porque plomo hay en todas partes y es difícil no inhalarlo. Pero en el caso los medicamentos peligrosos el tema es más delicado porque éticamente no debe haber ninguna cantidad detectable de un medicamento peligroso en la orina o en la sangre del trabajador. ¿Por qué? Primero porque hay tecnología para evitarlo, y segundo porque estas cantidades, por pequeñas que sean, tienen consecuencias imprevisibles. Al mismo tiempo, hay que decir que no hay epidemiología fiable sobre daños causados por la exposición de medicamentos peligrosos. Esto es un problema que hay que poner encima de la mesa.

Jesús Sánchez Martos: Me parece importante resaltar algo que llevo dando vueltas mucho tiempo como clínico, no como político: la ética. Podría darse el caso de que yo fuera un técnico, un profesional de Enfermería, que trabajara con los medicamentos peligrosos y al mismo tiempo que yo estuviera afectado con un cáncer y no lo digo, porque es mi derecho, y estoy tomando esos medicamentos. ¿Eso está registrado, estudiado e incluso pensado? También quiero subrayar que esto lo hemos pensado introducir para respetar ese código ético. El paciente tiene derecho a no decirlo. Insisto en que lo primero que se tendría que hacer es establecer primero ese nivel de información de la situación actual. Para eso hemos hecho una encuesta en todos los hospitales, tenemos los resultados y tenemos cuatro grupos de trabajo que están trabajando para poder detectar esa necesidad. Y después de establecer las necesidades, establezcamos la normativa legal. A mí me encantaría que nos apoyarais todos los colegios profesionales y sindicatos con un manifiesto que podemos además mandar al Consejo Interterritorial, al Ministerio de Empleo, la Asamblea, a los políticos en el Congreso de los Diputados, pidiendo una sensibilidad. Podría ser el primer ejemplo de que, de verdad, el Ministerio de Sanidad conjuntamente con el Ministerio de Empleo, a través del Consejo Interterritorial, tome cartas en el asunto para establecer esa normativa legal.

Conclusiones

José Luis Cobos: Hay seis puntos claves. En primer lugar, es necesaria una mayor concienciación; si no existe una concienciación sobre el problema, difícilmente vamos a poder atajarlo. Es necesario que haya una buena información a todos los niveles, tanto desde el punto de vista de la responsabilidad política, de los profesionales, de los trabajadores, de aquellos que tienen que involucrarse en la fabricación, como de la industria.

También, la necesidad de un desarrollo normativo específico en el ámbito europeo, estatal y autonómico, creo que es necesario tener una norma todavía más específica, la que tenemos hoy en día es muy general. Tenemos que poner en marcha mecanismos efectivos en materia de prevención de riesgos laborales y, por lo tanto, la necesidad de una formación específica, de la adecuación de los puestos de trabajo, y proveer de los mecanismos necesarios para que no haya un contagio o haya un riesgo en la salud de los que están en contacto con este tipo de medicamentos.

Un desarrollo de un perfil competencial específico. Tenemos un arma no explotada, los diplomas de acreditación avanzada. Las organizaciones profesionales, en este caso los colegios, estamos muy concienciados con este tema y, conjuntamente con sociedades científicas y sindicatos, estamos apostando por desarrollar guías y protocolos específicos para trabajar y estandarizar este ámbito.

Y, por último, hacer un llamamiento a la industria para que siga apostando por el I+D+i  y que ponga en marcha obligatoriamente lo que las normas les exigen para desarrollar mecanismos seguros para los trabajadores.

Conclusiones del debate.

Olga Delgado: Quiero transmitir un mensaje de seguridad en vez de uno de riesgo. No tenemos más riesgo que el que hemos tenido siempre, es todo lo contrario: tenemos muchas más medidas de seguridad, tenemos en España un listado de qué medicamentos son de los que nos tenemos que proteger. Tenemos un listado de recomendaciones sobre cómo protegernos, que no estaba disponible antes. Tenemos muchos más medios tecnológicos, a través de las cabinas de seguridad biológica, a través de las salas blancas y a través de los sistemas cerrados, con los que se puede proteger al personal. Tenemos mucha más concienciación, no sólo de la protección personal sino de la protección ambiental, que es el siguiente paso del que ya se está hablando. Tenemos muchas más medidas de seguridad de las que hemos tenido hasta ahora, y yo llevo muchos años trabajando. No tenemos mayores riesgos, lo que tenemos son mayores medidas de seguridad y tenemos que implantarlas entre todos en nuestros centros.

Jesús Sánchez Martos: Es mejor hablar de seguridad que de riesgo. Habrá que hablar de medicamentos peligrosos, habrá que hablar de riesgo pero todo eso se consigue a través de esa palabra positiva que es la seguridad, en la que hemos avanzado muchísimo. Hace 30 años, estando yo en rayos, ninguno sabíamos el riesgo que estábamos corriendo. Y, como bien ha dicho José Luis Cobos, hoy tenemos un dosificador que nos va midiendo ese nivel de radiación.

Hemos avanzado muchísimo, pero sí que me gustaría terminar diciendo que la seguridad es tarea de todos. Hay que poner nombre a todos porque si no esto es Fuenteovejuna. Con los políticos, hay que poder llegar a unificar esos criterios y conseguir normas aprobadas por total y absoluta unanimidad. También con los colectivos, y me estoy refiriendo a las sociedades científicas, a los colegios profesionales, a los sindicatos y las asociaciones de pacientes. Y, por supuesto, dentro del colectivo está la industria farmacéutica. Los propios profesionales se tienen que implicar y tienen que entender la necesidad ese programa de formación y de reciclaje.

Termino con lo que empezaba, me gustaría que se implicara mucho más en todos estos debates la industria. Se habla poco de ellos, se habla mucho de I+D+i, y yo con la industria hablo de I+D+i+S: ‘S’ de seguridad.

José Ignacio Echániz: En primer lugar, van a aumentar los tratamientos de sustancias potencialmente tóxicas o peligrosas y, por lo tanto, habrá nuevos tratamientos complejos, más productos y más enfermedades tratadas afortunadamente con estos productos. En segundo lugar, afortunadamente también está aumentando la sensibilidad social y sanitaria sobre la cuestión de la bioseguridad. Hoy se han puesto algunos ejemplos relacionados con las radiaciones, con los objetos punzantes o cortantes, habría a lo largo de la historia de la salud pública española otros muchos más relacionados con las silicosis, otras enfermedades profesionales… pero hemos ido dando respuestas adecuadas en el momento que hemos tenido los conocimientos suficientes y la capacidad de ponerlos en marcha. España ha hecho a lo largo de estos años un trabajo importante.

En tercero, contamos, de una forma también muy satisfactoria, con la innovación, con las nuevas tecnologías, con la investigación y el desarrollo, con las soluciones que se están proponiendo a este proceso integral, desde la fabricación a la prescripción, a la recepción, a la elección de la dosis, al almacenaje, a la entrega, a la preparación, a la administración en los hospitales de día y al tratamiento posterior de los residuos. Es un tratamiento muy amplio que hay que abordar de una forma absolutamente integral. También soluciones a la gestión y a la minimización de riesgos respecto a la trazabilidad, en todos y cada unos de esos procesos. Un aumento en el desarrollo de soluciones y nuevos dispositivos de carácter técnico cada vez más eficaces, cada vez más seguros, a través de sistemas cerrados para la transferencia de medicamentos, para su manipulación y cada vez también más automatizados, con lo cual el efecto error se minimiza de una forma importantísima.


Cuarto capítulo: soluciones ante tratamientos que van a aumentar, y aumento de la sensibilidad social en la medida en que es un elemento esencial para poder desarrollar todos estos trabajos que estamos haciendo en esta mesa. Quinto, ahorro. El ahorro no solo significa facilitar la labor del profesional sino también el ahorro en costes. Se ha puesto en evidencia que, ante prácticamente tres millones de tratamientos de esta naturaleza en España en este momento, los nuevos dispositivos permiten el ahorro de los restos de cada medicación, lo que significa a lo mejor aprovechar el 10 por ciento, el 15 por ciento o hasta el 20 por ciento de una medicación que es carísima y que se puede, con el sistema americano 'first in, first out' (FIFO), administrar al siguiente paciente que está en la ruta del tratamiento de una forma absolutamente segura aprovechando las cuotas de ese medicamento que, repito, su fabricación ha sido extraordinariamente cara para el sistema y para toda la sociedad española.

En definitiva, la prevención es barata, porque la alternativa es mucho peor y por lo tanto es un elemento de trabajo de la sociedad española en los próximos años...Y por último, creo que lo estamos haciendo bien, lo podemos seguir haciendo bien, no podemos parar, que tenemos que estar alerta, que hay que continuar avanzando junto con la Unión Europea en la resolución de todas estas cuestiones que son nuevas en nuestra sociedad. Y para eso lo tenemos que hacer todos de la mano. Antes se decía, los pacientes, los profesionales, los familiares, los cuidadores, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, los colegios profesionales, los sindicatos, las patronales, las sociedades científicas, las asociaciones de pacientes, los profesionales a título personal, la industria, que también se ha dicho. En definitiva, toda la sociedad española conjurada para que el problema de la toxicidad en los tratamientos pueda ser manejada de una forma inteligente y que siga dando muchas satisfacciones terapéuticas a los pacientes de nuestro país.

Xavier Guardino: El tema de la industria es muy complicado porque, así como en la legislación general de productos químicos tiene la responsabilidad de que los usuarios de sus productos los utilicen con seguridad, es decir, tienen que informarles de cómo lo tienen que hacer, en el mundo farmacéutico esto está muy retrasado. De la industria farmacéutica tenemos que lamentar que, hasta hace relativamente pocos años, era capaz de enviar medicamentos citostáticos a los hospitales que estaban sucios por fuera, hay publicaciones científicas sobre este tema. Con lo cual, no digo que haya que insistir en la industria, pero es un tema complicado y a medio plazo va a ser difícil su colaboración. La información sobre cómo manipular estos productos, si la industria farmacéutica va a dar poca información sobre eso, tiene que ser responsabilidad de la estructura jerárquica de la institución sanitaria, es decir, el gerente, y luego el servicio de prevención.

Respecto al panorama normativo, sería muy importante que la Unión Europea legislara específicamente sobre este tema. El folleto del Parlamento Europeo del que se ha hablado es quizás un punto de partida, pero ustedes lo sabrán mejor que yo, legisla la Unión Europea, España adapta esta legislación mediante el propio reglamento directamente o mediante directivas, y luego en el mundo laboral cada comunidad autónoma tiene un margen muy amplio de actuación respecto a cómo aplicarla. Me alegro mucho de saber que la Comunidad de Madrid está avanzada con los ejemplos que ha citado el consejero, pero hay otras comunidades que no. Este es otro problema, me remito a lo que ha comentado el consejero de que es importante que en los Consejos Interterritoriales se establezca un punto de partida.

Solamente para acabar, en este momento hay tecnología suficiente para que ningún trabajador se contamine con medicamentos peligrosos, esto está claro. Queda evidentemente el tema de la concienciación y la formación. Los que sacamos el documento técnico en cuestión tenemos montañas de consultas que antes no aparecían en ningún sitio. En el propio Insht hay alrededor de unas diez consultas al mes sobre este tema en concreto, y antes llegaba una al año.

Eduardo Fernández Crespo: Me gustaría lanzar una reflexión: Es ético y aceptable que estemos dejando pasar el tiempo en materia de uso de los medicamentos peligrosos sin que haya un verdadero interés en regular este manejo, sin que se desarrollen las leyes al respecto y no cumpliendo las recomendaciones que tenemos hoy elaboradas por el Insht y aún sabiendo los daños que ocasionan en estos medicamentos. Desde nuestros sindicatos consideramos que no, y seguiremos trabajando para garantizar una verdadera seguridad y salud de los trabajadores y especialmente de los profesionales de Enfermería en esta materia. Desde nuestra organización queremos decir que cuentan con nuestro total apoyo para el desarrollo, promoción y prevención del manejo de estos medicamentos y para garantizar la salud de los trabajadores. También, vamos a trabajar en la vigilancia de la seguridad de la salud de los trabajadores y, por ser sindicato de Enfermería, de los profesionales de Enfermería, en el uso de los medicamentos a través de nuestros delegados de prevención de riesgo del sindicato.

Es necesaria la creación de un observatorio nacional para el uso de estos medicamentos. Cada comunidad, como están transferidas las competencias, tiene que tener su propio observatorio, pero necesitamos que éste realice un volcado a uno general para poder analizar en un futuro qué consecuencias puede tener esta manipulación, que hacen los profesionales a lo largo de su vida laboral. Es verdad que este daño a la salud no va a ser inmediato, va a ser muy largo en el tiempo. Con este observatorio nacional podemos establecer, a lo mejor dentro de una década o dos, distintos resultados.

Por último, la Enfermería es una profesión que está expuesta al manejo de estos medicamentos, y no sé si se están facilitando las medidas de promoción y prevención de su salud. Por lo tanto, desde Satse vamos a trabajar y hacer todo lo posible para que se tomen todas las medidas para todos los trabajadores y especialmente para los enfermeros.

Primera parte completa del debate.

Segunda parte completa del debate.