Redacción Médica
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Rotundo alegato de un Nobel de Medicina contra los padres antivacunas

El creador de la vacuna contra el VPH ataca a quienes ponen en riesgo a sus hijos y a los de los demás

Harald zur Hausen, Premio Nobel de Medicina.
Rotundo alegato de un Nobel de Medicina contra los padres antivacunas
Redacción
Viernes, 29 de septiembre de 2017, a las 13:00
Los ataques contra los antivacunas han encontrado una voz más que se suma a desprestigiar al movimiento, esta vez personalizada en el Premio Nobel de Medicina Harald zur Hausen. Galardonado en 2008 por desarrollar la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH), el doctor ha asegurado que "las personas que deciden no vacunar a sus hijos no les ponen en peligro sólo a ellos, sino también a los de sus vecinos". 

Y esto lo hacen, según Zur Hausen, por un miedo irracional, por el "temor a los efectos secundarios", aunque en todos los casos "estos han sido estudiados y existen datos disponibles que demuestran que todas las vacunas son todo lo seguras que pueden ser". 

Sus palabras se han escuchado en la visita que ha hecho a España de la mano de LaSexta, el Centro Nacional de investigaciones Oncológicas (CNIO) y la Fundación Axa, en un acto del que se hace eco el diario Huffington Post. Para ilustrar la situación, el doctor ha recordado que en Alemania se produjeron el año pasado 2.000 muertes por paperas, unas "muertes totalmente evitables. Y tienen que ver con un problema de mentalidad que es importante atajar cuanto antes: el que lleva a muchos a sobrevalorar el riesgo de las vacunas y, al mismo tiempo, a subestimar el riesgo de no vacunarse". 

Prevención, clave

El premio Nobel ha puesto 'su' vacuna como ejemplo de que lo básico es la prevención, y de que no se debe vacunar sólo por la población actual sino también por los que vendrán. Respecto al Virus del Papiloma Humano, explica que pese a ser la enfermedad de transmisión sexual más frecuente, se tiende a menospreciar el riesgo y por tanto a declinar la vacunación. Además, desmiente a quienes hablan de efectos secundarios, puesto que "sólo una de cada 100.000 vacunas causa problemas". 

La vacuna del VPH puede prevenir hasta un 12 por ciento los cánceres, pero cuenta con dificultades añadidas como el deber de administrarse antes de la primera relación sexual o el riesgo adicional que presentan las relaciones "de hombres homosexuales y bisexuales". El doctor, además, tiene un planteamiento propio, que defiende la vacunación no sólo de las niñas sino también de los niños, puesto que "los hombres son los portadores del virus y, vacunándolos, no sólo los protegemos a ellos sino también a sus parejas". 

Por último, el Premio Nobel ha asegurado que los gobiernos no hacen lo que deben en cuanto a prevención ni en investigación, puesto que el "cálculo político les impide ver que no sólo es efectiva en sí misma, sino que también es lo más barato".