Se atisban nubes, de nuevo, sobre el Ministerio de Sanidad con motivo del
Estatuto Marco del personal de salud. Cuando parecía que el acuerdo con la mayor parte de las centrales representadas en el Ámbito de Negociación era definitivo, los
cambios de última hora en la redacción del proyecto legislativo desvelados este miércoles por
Redacción Médica han vuelto a prender la mecha sindical. Hay
malestar e incluso incredulidad, trasladan, por la eliminación de algunos puntos que habían sido apalabrados durante los últimos meses y que consideran fundamentales para reforzar los derechos laborales de los profesionales sanitarios.
Buena parte de esa indignación gira en torno a la supresión del inicio del procedimiento para la jubilación por coeficientes, tal y como se puede comprobar al comparar el documento desvelado por este periódico con el que el
Ministerio de Sanidad acordó con los sindicatos del Ámbito (a excepción de CESM y CIG Saúde) el pasado enero.
Dicha solicitud de coeficientes reductores de la edad de jubilación quedó en un primer momento reflejada en la disposición adicional decimosexta, que en el
último anteproyecto de Ley de Estatuto Marco queda desdibujada. De hecho, no se hace ninguna referencia a los coeficientes reductores en el documento.
Fuentes sindicales apuntan también a la modificación de la aplicación transitoria del retiro parcial al personal estatutario, cuya redacción ha sufrido modificaciones con respecto a la propuesta inicial.
El último borrador mantiene que, mientras no se apruebe la normativa a la que se refiere l
a disposición adicional decimosexta (ahora relativa a la jubilación parcial del personal estatutario), los trabajadores podrán optar a esta modalidad de retiro si reúnen “los requisitos establecidos en la
legislación de Seguridad Social”. El nuevo texto suprime, sin embargo, algunas “particularidades” referentes al periodo mínimo de antigüedad o el contrato de relevo para la sustitución del puesto.
Por el contrario, se indica que los órganos competentes de las comunidades autónomas “podrán establecer mecanismos para el personal estatutario que se acoja a esta jubilación como consecuencia de un plan d
e ordenación de recursos humanos”.
El Estatuto Marco, a punto de iniciar su recorrido parlamentario
La noticia llega con un importante ruido de fondo: parece que el texto está a punto de iniciar su recorrido parlamentario. Fue la pasada semana cuando la
Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) comenzó a elevar la presión sobre el departamento de García. El sindicato aseguró que Sanidad elevaría el
Estatuto Marco a Moncloa en un plazo de 15 días. Con todo, sus prioridades ya eran claras: debían cumplirse sus demandas sobre el nuevo sistema retributivo para el personal del
Sistema Nacional de Salud (SNS), conforme a la reclasificación profesional planteada en la reforma del Estatuto Marco. Así, advirtieron de que, si alguno de estos requerimientos, o la tramitación del propio texto se dilataba “
de forma incomprensible”, la central retomaría las
movilizaciones suspendidas en enero.
Este periódico ya se puso en contacto con el resto de sindicatos firmantes del acuerdo sobre el Estatuto Marco. Desde CCOO no descartan optar en el futuro por el paro, aunque consideraban que aún no ha llegado el momento de plantearlo. UGT también mostró una posición más distante, pero insistió en que no dejará de lado el avance del
Estatuto Marco. Por su parte, SATSE no habló de huelga, pero advirtió de que podría retomar las
movilizaciones y los actos de presión ya emprendidos en el pasado.
La convocatoria de
huelga indefinida del Sistema Nacional de Salud el pasado diciembre tenía tres ejes fundamentales: las retribuciones básicas vinculadas al nuevo sistema de clasificación profesional, una jornada laboral digna con medidas de conciliación y
el acceso voluntario a la jubilación anticipada y parcial. Ahora, uno de estos pilares parece haberse tambaleado. En estos momentos, fuentes sindicales confirman a este periódico que se está analizando la nueva versión de forma conjunta. Queda por ver si en los próximos días se suman más críticas sindicales al texto.
CESM mantiene sus “líneas rojas”
En lo que respecta a la
Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), hace tiempo que esta es ajena a las negociaciones relativas al Estatuto Marco. La organización que dirige
Víctor Pedrera insiste en que su interés se centra en la creación de un ámbito de negociación propio de la profesión médica con Sanidad y vuelve a rechazar los cambios introducidos en la última propuesta del Ministerio.
“Hemos exigido que la norma sea distinta, pero solo se han introducido mejoras para otras categorías”, desliza a
Redacción Médica el propio Pedrera, quien insiste en que hay “tres líneas rojas” que CESM y el resto de sindicatos médicos no cruzarán antes de estrechar la mano con el equipo de Mónica García: ese canal exclusivo de interlocución, una clasificación profesional que
priorice la “responsabilidad” de los facultativos y una mejora de las
condiciones laborales.
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