Además, la vacunación provoca una respuesta inmunitaria en estas células que se conservan contra futuras variantes

Células T, protectoras de todas las cepas del SARS-CoV-2: de Alfa a Ómicron
Alba Grifoni, autora principal del estudio.


12 ago 2022. 13.10H
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La respuesta inmune de las células T se conserva en todas las variantes del SARS-CoV-2, desde Alfa hasta Ómicron, además de contra las futuras cepas. Así lo demuestra un estudio llevado a cabo por un grupo de investigadores del Centro de Investigación de Enfermedades Infecciosas y Vacunas del Instituto de Inmunología de La Jolla (Estados Unidos) y publicado en la revista Elsevier. Los resultados de la investigación muestran que "la infección o la vacunación contra el SARS-CoV-2 inducen una respuesta de células T multiespecífica y multifuncional", explica Alba Grifoni, autora principal de la investigación. 

Estos datos "son compatibles con un modelo en el que la inmunidad humoral y celular protegen contra la infección y la replicación de la enfermedad grave, respectivamente". Asimismo, Grifoni explica que "las variantes del SARS-CoV-2 tienden a asociarse con un escape, al menos parcial, de la respuesta de los anticuerpos neutralizantes, lo que es coherente con las mayores tasas de infección en la segunda mitad de 2021 y la primera parte de 2022, en comparación con la primera mitad de 2021".

Asimismo, la investigadora señala que "es probable que estas mayores tasas también estén influidas por la disminución de la inmunidad conferida por la vacunación y/o la infección anteriores. Por el contrario, el hecho de que la vacunación contra el SARS-CoV-2 esté fuertemente asociada a la disminución de las tasas de enfermedad grave, independientemente de la evolución de la variante, es coherente con la inmunidad celular que se conserva en gran medida y es estable a lo largo del tiempo".


"La evolución de las variantes del SARS-CoV-2 supone una amenaza, dada la imprevisibilidad de cómo afectará cada variante"



Toda esta revisión gráfica resume los estudios sobre "las respuestas adaptativas humanas a la infección y la vacunación contra el SARS-CoV-2, haciendo hincapié en la evaluación de la conservación de las respuestas de las células T en el contexto de la evolución de las variantes del SARS-CoV-2". Por ello, según apunta Grifoni, presentan "el papel de la respuesta de las células T en la inmunidad adaptativa al SARS-CoV-2, destacando las proteínas del SARS-CoV-2 reconocidas por las células T, así como la amplitud del repertorio de epítopos inducido por la infección natural frente a la vacunación".

Además, en la investigación se analiza "la capacidad de esta respuesta de las células T de memoria para el reconocimiento cruzado de todas las variantes con conjuntos específicos de mutaciones de aminoácidos". Por último, los investigadores presentaron "un modelo en el que, a pesar de una disminución de la neutralización a nivel de anticuerpos, las respuestas de las células T se conservan, lo que es coherente con la capacidad relativamente preservada de la respuesta adaptativa para proteger de la enfermedad grave y la hospitalización, pero no de la infección".

Respuestas adaptativas al SARS-CoV-2 y papel de las células T


Para Grifoni, "la evolución de las variantes del SARS-CoV-2 supone una amenaza, dada la imprevisibilidad de cómo afectará cada nueva variante a la respuesta de memoria inmunitaria provocada por la vacunación o la infección previa. Por lo tanto, es fundamental comprender el efecto que estas nuevas variantes tienen sobre los principales actores del sistema inmunitario adaptativo".

En este sentido, la autora recalca que "la inmunidad de memoria aprovecha las respuestas de las células B y T. Las células B producen anticuerpos neutralizantes que pueden prevenir la infección, y anticuerpos no neutralizantes importantes para la función de los efectores. Los linfocitos T CD8+ y CD4+ reconocen las células infectadas y coordinan la respuesta inmunitaria global para bloquear la propagación del virus. Mientras que la respuesta de las células B al SARS-CoV-2 ha sido ampliamente estudiada, especialmente en el contexto de la evolución viral, la respuesta de las células T es menos conocida".

Estos resultados, obtenidos mediante el estudio de pacientes con Covid-19 en la fase de convalecencia, y estudios adicionales de la fase aguda realizados por estos mismos investigadores, sugieren que los mejores resultados se correlacionan con una respuesta adaptativa coordinada y una cinética de respuesta de células T temprana".

Esto es compatible con "un modelo de coordinación de la respuesta de memoria de las células B y T, en el que los anticuerpos neutralizantes son clave para prevenir la infección, pero la protección contra la enfermedad grave, la hospitalización y la muerte depende de los anticuerpos no neutralizantes, las respuestas de las células T y la inmunidad celular en general (por ejemplo, las células B de memoria)", concluye Grifoni.
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