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Padres y maestros confunden signos de inmadurez con síntomas del TDAH

Los nacidos entre septiembre y diciembre son un 64% más propensos al diagnóstico que los de enero y abril

La Universidad de Turku, en Finlandia.
Padres y maestros confunden signos de inmadurez con síntomas del TDAH
Redacción
Miércoles, 11 de octubre de 2017, a las 09:20
Los niños nacidos en los últimos meses del año son más propensos a ser diagnosticados con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) que los compañeros del mismo año escolar más mayores, según un estudio de la Universidad de Turku, en Finlandia. En concreto, un 26 por ciento en el caso de los chicos y un 31 por ciento en el de las chicas.

El porcentaje es más elevado en los menores de diez años: los chavales de ambos sexos nacidos entre septiembre y diciembre fueron un 64 por ciento más proclives a ser diagnosticados con el trastorno que aquellos que vinieron al mundo entre enero y abril, mientras que la diferencia baja al 37 por ciento si se compara con los alumbrados entre mayo y agosto.

La investigación, publicada en The Lancet Psychiatry, sugiere que padres y maestros, encargados de la educación del menor, pueden estar confundiendo signos de inmadurez con síntomas del TDAH. Al mismo tiempo, los científicos plantean la necesidad de ofrecer mayor flexibilidad a la hora de empezar la escuela para aquellos niños que son más inmaduros que sus compañeros del mismo año escolar.

Según uno de los autores del estudio, Kapil Sayal, "los resultados de esta investigación implican a los profesores, los padres y los psiquiatras. Con una diferencia de edad de hasta 12 meses en la misma clase, los adultos pueden confundir erróneamente la inmadurez de un niño. Esto provoca que los niños más pequeños de la clase sean más propensos a que les hagan una evaluación del TDAH".

En ese sentido, "los padres y los maestros, así como los especialistas que están realizando evaluaciones del TDAH, deben tener en cuenta la edad relativa del niño. Desde una perspectiva educativa, debe haber mayor flexibilidad y un enfoque individualizado para satisfacer correctamente las necesidades del niño".

Para llevar a cabo el estudio se analizaron a todos los niños nacidos entre 1991 y 2004 en Finlandia que habían sido diagnosticados con el trastorno a partir de los siete años en adelante. En el país finlandés, la escolarización empieza el año en el que cumplen siete años, siendo mediados de agosto cuando comienzan las clases. Por lo tanto, el mayor de clase nace en enero (7 años y 7 meses) y el más joven en diciembre (6 años y 7 meses).