Más de
800 personas han participado en la campaña de prevención del glaucoma organizada por
Miranza, grupo líder en oftalmología con más de 40 centros en España y Portugal, en el marco de la Semana Mundial del Glaucoma. Este año se ha superado el número de revisiones realizadas el año pasado, que fueron 568, consolidando esta acción como una de las principales iniciativas de prevención ocular a nivel nacional.
Según los resultados de estas revisiones, el
13% de los pacientes presenta hipertensión ocular, el principal factor de riesgo para desarrollar glaucoma, una enfermedad que puede provocar pérdida de visión irreversible si no se detecta y se trata a tiempo.
La campaña de prevención del glaucoma llevada a cabo por Miranza se ha centrado en la
medición de la presión intraocular (PIO), con screenings realizados entre el 2 y el 9 de marzo en ciudades como Albacete, Alicante, Barcelona, Bilbao, Las Palmas de Gran Canaria, Madrid, Palma de Mallorca, Santiago de Compostela, Sevilla y Tenerife.
Perfil de los pacientes con presión ocular elevada
Aunque existen algunas formas de glaucoma en las que la PIO se mantiene dentro de valores normales, la mayoría de los casos están relacionados con niveles elevados de esta presión. Por este motivo, la campaña se ha centrado en la medición de la PIO, una prueba sencilla que permite detectar a personas con mayor riesgo de desarrollar la enfermedad y derivarlas a una evaluación oftalmológica completa.
Entre las personas en las que se han detectado niveles elevados de presión intraocular, el
66,4% son mujeres, mientras que el 33,6% son hombres. En cuanto a la edad, el 43,6% de los pacientes supera los 60 años, mientras que el 36,4% tiene entre 40 y 60 años. No obstante, los especialistas recuerdan que el glaucoma no es exclusivo de edades avanzadas, ya que el
19,1% de los pacientes con PIO elevada tiene menos de 40 años.
Los
antecedentes familiares continúan siendo uno de los principales factores de riesgo asociados a la enfermedad. En este sentido, el 24,5% de los pacientes con hipertensión ocular revisados durante la campaña tiene familiares afectados por glaucoma.
Relación con los defectos refractivos
Los datos recogidos durante las revisiones también reflejan la relación entre el glaucoma y determinados
defectos refractivos. El 46,4% de los pacientes con presión intraocular elevada presenta antecedentes de alteraciones visuales, entre ellas:
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Presbicia (16,4%).
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Hipermetropía (13,6%).
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Miopía (11,8%).
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Astigmatismo (3,6%).
Asimismo, durante los screenings llevados a cabo en la campaña se han detectado
defectos refractivos no diagnosticados en el 7,4%, lo que evidencia la importancia de realizar revisiones oftalmológicas periódicas para detectar de forma temprana posibles problemas visuales.
¿Qué es la presión intraocular y por qué es importante controlarla?
La
presión intraocular es la presión del líquido que se encuentra dentro del ojo, conocido como
humor acuoso, y no tiene relación con la presión arterial. Por lo general, se considera normal una presión entre 10 y 20 milímetros de mercurio (mmHg).
Superar estos niveles supone uno de los principales factores de riesgo para el desarrollo del glaucoma. El aumento de la presión puede
dañar progresivamente el nervio óptico, que conecta el ojo con el cerebro, provocando una pérdida de visión irreversible si no se detecta y se trata a tiempo.
Por este motivo, los especialistas recomiendan realizar
revisiones oftalmológicas periódicas a partir de los 40 años, especialmente en personas con antecedentes familiares de glaucoma, defectos refractivos elevados o cirugías oculares previas.
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