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La prescripción de antibióticos para niños en España es "excesiva"

Un estudio multinacional revela que más de la mitad de estas prescripciones son innecesarias

Gabriel Sanfélix-Gimeno y Javier Díez-Domingo, investigadores de Fisabio.
La prescripción de antibióticos para niños en España es "excesiva"
Redacción
Martes, 27 de diciembre de 2016, a las 11:20
Investigadores de la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunidad Valenciana (Fisabio), junto con un consorcio de científicos de Alemania, Italia, Noruega, Corea del Sur y Estados Unidos, han desarrollado un estudio multinacional, publicado en The Journal of Pediatrics, que compara la prescripción de antibióticos en niños en estos seis países.

Los científicos han seguido a más de 74 millones de niños, de edades comprendidas entre los 0 y los 18 años entre 2008 y 2012. Se trata, por tanto, del primer y más largo estudio comparativo sobre el uso de antibióticos entre países. Los antibióticos son la terapia más comúnmente prescrita en población pediátrica. La resistencia de las bacterias a los antibióticos es un problema de salud pública y se debe, fundamentalmente al abuso y mala utilización de estos medicamentos.

“Los resultados sugieren que en España se prescribe un número elevado de antibióticos en los niños y que, al menos, más del 50 por ciento de estas prescripciones son innecesarias. Han aparecido ya bacterias resistentes a todos los antibióticos conocidos, lo que está poniendo a la población en una situación comprometida. Todavía podemos revertir esta evolución mediante un uso racional de los antibióticos”, señala Javier Díez-Domingo, director científico de Fisabio-Salud Pública.

“Existe todavía una falsa creencia de la bondad de los antibióticos y lo que se está viendo es que su uso inadecuado lleva a más problemas que beneficios. Debe hacerse una concienciación social sobre el uso de antibióticos, y los pediatras de Atención Primaria deben ser los primeros en actuar, mediante la disminución de la prescripción y la educación sanitaria”, añade Díez-Domingo.

La única cohorte española ha sido representada íntegramente por la población residente de la Comunidad Valenciana, gracias a la información extraída de las bases de datos de la Consejería de Sanidad Universal y Salud Pública, de la que depende Fisabio. “Este análisis compara nuestra prescripción de antibióticos en niños entre varios países y permite visualizar potenciales áreas de mejora en el manejo de la población”, resalta Gabriel Sanfélix-Gimeno, jefe del Área de Servicios en Salud de la Fundación Fisabio. En este sentido, el estudio ha demostrado la existencia de grandes diferencias entre países en el uso de antibióticos, llegando a producirse hasta 7,5 veces más prescripciones por niño y año en Corea del Sur (el país que más frecuentemente receta antibióticos) que en Noruega (el país con menor consumo).

Noruega y Alemania prescriben menos que Italia y España

Las diferencias se observan incluso entre los propios países europeos. Tras Corea del Sur, las mayores prescripciones se realizan en Italia y España. Lejos quedan Noruega y Alemania, que presentan los menores ratios de prescripción en todos los grupos de edad. Durante los dos primeros años de vida, los niños españoles reciben de media 1,5 antibióticos por año, similar a Italia. Esto supone 3,5 veces más que la prescripción en Noruega y un 50 por ciento más que en Alemania y en Estados Unidos. Estas diferencias se observan en todos los grupos de edad establecidos. 

España es de los países de la Unión Europea con mayor resistencia a antibióticos, junto con Rumanía, Croacia, Bulgaria y Eslovenia, y es mucho mayor que Noruega, donde se prescribe mucho menos antibiótico. Es conocido que la resistencia de antibióticos es paralela a su consumo, de forma que a peor prescripción de antibióticos, más resistencias globales”, destaca Sanfélix-Gimeno.

No solo se prescribe más cantidad de antibiótico, sino antibióticos más potentes para enfermedades que se solucionarían con otros antibióticos que generan menos resistencias antibióticas. Del estudio se puede desprender que las asociaciones científicas, junto con el sistema sanitario, debe ejercer una presión docente importante para controlar la racionalización en la utilización de antibióticos en Pediatría”, apunta Díez-Domingo, también jefe del Área de Investigación en Vacunas de Fisabio.