El Consejo General ha presentado la campaña “Salud oral y salud mental”, a la que ya se han adherido 810 clínicas

El Consejo General de dentistas presenta la campaña “Salud oral y salud mental"
Presentación de la campaña "Salud oral y salud mental"


SE LEE EN 4 minutos
La salud mental se ha convertido en uno de los grandes retos de nuestro tiempo. En 2022, la prevalencia de los trastornos mentales y del comportamiento alcanzó el 34 por ciento, un 4,7 por ciento más que en 2019. Este aumento evidencia el impacto que la salud mental tiene sobre el bienestar integral de las personas, también en el ámbito físico. La salud bucodental no es una excepción: los problemas psicológicos pueden repercutir directamente en la salud oral. En este contexto, el Consejo General de Dentistas ha presentado la campaña "Salud oral y salud mental", a la que ya se han adherido 810 clínicas dentales de toda España.

El presidente del Consejo, Óscar Castro Reino, ha subrayado la necesidad de abordar la salud desde una perspectiva integral. "Mejorar la salud bucodental no solo contribuye a prevenir enfermedades físicas, sino que desempeña un papel fundamental en el bienestar psicológico y social de las personas". Además, ha asegurado que esta iniciativa actúa como “un altavoz para poner en valor la importancia de una buena salud mental y una buena salud dental”.

Cómo afecta la salud mental a la salud bucodental


El psiquiatra Diego Figueroa ha sido el encargado de explicar el impacto que los problemas de salud mental tienen sobre la salud oral. De este modo, ha insistido en la alta prevalencia tanto de los trastornos mentales como de las patologías bucodentales y ha advertido de que ambas suelen converger en muchos pacientes. “Muchas patologías van a convivir en las personas”, ha señalado.

Asimismo, ha recordado que existen distintos tipos de problemas de salud mental y que sus consecuencias sobre la salud dental pueden ser muy dispares. En el caso de los trastornos mentales graves, "hay aislamiento y estigma", lo que dificulta la prevención y el cuidado bucodental. A ello se suman los efectos secundarios de los psicofármacos, como la sequedad bucal o la inflamación, que agravan aún más la situación. “Se crea un círculo vicioso”, ha advertido.

Figueroa también ha señalado que algunos tratamientos psicofarmacológicos pueden provocar una bajada de defensas y favorecer un mayor consumo de antiinflamatorios. En el caso de los trastornos de ansiedad y depresión, los más frecuentes entre la población general, la relación con la salud oral también es especialmente evidente. Problemas como el bruxismo o el consumo de antidepresivos influyen directamente en la aparición de boca seca. Además, ha explicado que estos medicamentos pueden enmascarar el dolor y retrasar la visita al dentista ante problemas como una caries. “Al final, se retroalimentan”, ha  señalado.

Salud mental y salud oral, una relación bidireccional


María Martínez, de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA), ha puesto el foco en la relación de retroalimentación que existe entre la salud mental y la salud bucodental. "Es bidireccional", ha asegurado. De este modo, cuando una empeora, la otra se ve afectada. En este sentido, ha destacado que "los pacientes con un trastorno mental grave tienen tres veces más probabilidades de haber perdido todos sus dientes”.

Sobre esto, Martínez ha insistido en que el papel del dentista es fundamental. A su juicio, los profesionales deben prestar especial atención a la medicación de estos pacientes, ya que “los antidepresivos y antipsicóticos tienen un efecto secundario importante, que es la boca seca”. Por ello, ha defendido la necesidad de reforzar la prevención mediante revisiones periódicas y la promoción de hábitos saludables.

Además, ha recordado que la periodontitis es un importante factor de riesgo, aunque no el único. Entre las consecuencias más habituales, ha mencionado las alteraciones estéticas derivadas de los problemas dentales, que pueden tener un fuerte impacto social y emocional, junto al dolor crónico y las dificultades funcionales. En esta línea, la presidenta de la Sociedad Española de Armonización Orofacial (Sedao), Cristina Calderón, ha defendido que “la estética bucodental no es algo superficial”.

“Una sonrisa con la que alguien se siente feliz influye en cómo se relaciona”, ha señalado. “No solo hablamos de dientes, hablamos de confianza”, ha añadido. Asimismo, Calderón ha subrayado que la naturalidad y la salud deben marcar siempre los límites de la práctica clínica. “Debemos ser conservadores con el diente. El objetivo clínico no puede estar condicionado por las exigencias estéticas de los pacientes”, ha afirmado.
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.