El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Primero fueron las universidades y ahora serán
los centros de Formación Profesional (FP). Y es que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado que el Ejecutivo se prepara para la aprobación de un real decreto en el que se endurecerán
los criterios para la apertura de este tipo de instituciones académicas. Se trata de una forma de limitar el surgimiento de centros privados que no cumplen con un nivel de calidad mínimo para la formación de los alumnos de los distintos ciclos, entre los que destacan los de
temática sanitaria.
"Igual que hicimos con las universidades, vamos a poner límites a la apertura de centros privados que no ofrezcan las garantías suficientes para los alumnos de FP", ha comentado Sánchez durante la clausura en Madrid de la jornada 'Formación Profesional y empresa: la alianza que impulsa el futuro'. Eso sí, de momento,
no ha detallado los requisitos que se exigirán a las entidades que pretenden ofrecer ciclos de FP.
Se espera que la normativa
salga a consulta pública en dos meses. Más adelante, esta será aprobada en Consejo de Ministros, sin necesidad de pasar por el Congreso de los Diputados. De esta forma, se seguirá el proceso empleado para su texto homólogo: el centrado en
el ámbito universitario, en el que se reforzaba el papel de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (Aneca) y se demandaban mínimos de alumnos y tipos de formaciones.
Florecimiento de los centros privados
La FP
atrae cada vez a más alumnos, debido al elevado grado de empleabilidad de muchos de sus ciclos. De esta forma, las plazas no dejan de aumentar y, por ende, los centros que las ofrecen. "El éxito, si no se cuida, puede hacer que el crecimiento se desordene. La demanda se ha disparado y la oferta privada ha crecido más de un doble que la pública", ha puntualizado el presidente del Gobierno. Es más, cerca del 21 por ciento de los matriculados del pasado curso estaban en instituciones de carácter privado.
Este escenario se aplica en los ciclos de temática sanitaria, donde
se localizan algunas de las titulaciones más exitosas del espectro FP. Y es que el número de alumnos no ha parado de incrementarse en estudios como los de Técnico de Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) o Técnicos Superior de Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear.
|
"La oferta privada ha crecido más de un doble que la pública"
|
Una realidad que se convierte en un negocio. Precisamente, el presidente de la Sociedad Española de Técnicos Superiores Sanitarios (Setss), José Joaquín Durán, ya comentaba a
Redacción Médica que la FP sanitaria conllevaba
"un lucro importante". La demanda y la falta de plazas públicas se traducía en la derivación de numerosos alumnos al ámbito privado. En este,
los precios son superiores. Por ejemplo, en titulaciones como Técnico Superior en Higiene Bucodental, la inversión puede alcanzar los 4.500 euros en el primer año.
Unos costes que no siempre van acompañados por la calidad de las formaciones. Y es que existen centros que ofrecen dichas titulaciones a través de
formatos semipresenciales o directamente online, con lo que se compromete el aprendizaje práctico de los futuros técnicos sanitarios. Una serie de situaciones que pretenderá evitar la nueva propuesta del Gobierno para la FP.
¿De quién depende la apertura de los centros de FP?
La nueva normativa incidirá en las labores de las
Consejerías de Educación de las comunidades autónomas, encargadas de la autorización de las entidades que ofrecen este tipo de estudios. Eso sí, para asegurar la calidad y la conexión con el mercado laboral, los proyectos deben ir acompañados de una propuesta educativa, un plano detallado de las instalaciones, la titularidad del centro y la acreditación de la cualificación del profesorado.
Las informaciones publicadas en Redacción Médica contienen afirmaciones, datos y declaraciones procedentes de instituciones oficiales y profesionales sanitarios. No obstante, ante cualquier duda relacionada con su salud, consulte con su especialista sanitario correspondiente.