24 de septiembre de 2017 | Actualizado: Sábado a las 20:00
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SEFH, SEOM y SEAP piden una estrategia nacional de Medicina de Precisión

Publican un texto en 'Clinical and Translational Oncology' analizando la necesidad de abordar este enfoque clínico

De izquierda a derecha, los presidentes de SEOM (Miguel Martín), SEFH (Miguel Ángel Calleja) y SEAP (José Palacios).
SEFH, SEOM y SEAP piden una estrategia nacional de Medicina de Precisión
Redacción
Jueves, 14 de septiembre de 2017, a las 13:35
Tres sociedades científicas de primer nivel se han unido para pedir a la Administración una Estrategia Nacional de Medicina de Precisión que aborde los retos y las oportunidades que crea este enfoque, “que se va a aplicar de una forma u otra” en la sanidad.

Se trata de las sociedades de Oncología Médica (SEOM), Anatomía Patológica (SEAP) y Farmacia Hospitalaria (SEFH), que han publicado un texto conjunto en la revista Clinical and Translational Oncology para desarrollar las razones por las que España no debe perder el tren de la Medicina de Precisión.

Países como Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania o China ya han establecido planes nacionales “dotados con financiación estatal” para fortalecer la industria y el desarrollo tecnológico asociado, canalizar los recursos públicos y privados y mejorara las infraestructuras.

No seguir ese camino en España supone riesgos en cuanto a su implantación técnica, equidad de acceso a las mejores prácticas, la vulneración de los derechos de pacientes y profesionales y la solvencia de los sistemas de salud.

Las tres sociedades científicas sostienen que la implantación de una estrategia “nos daría la oportunidad de ser tecnológicamente independientes en un sector que es cada vez más necesario, y nos permitiría exportar conocimiento y tecnología en un nuevo sector industrial”, una oportunidad económica “sin precedentes”.

No obstante, también hay retos que debe ser afrontados, como el acceso y la confidencialidad de los datos, especialmente en proyectos multicéntricos y multinacionales, pero también en el uso de biobancos. El derecho de propiedad y a la información en muestras utilizadas para investigación y el riesgo de exclusión de ciudadanos sobre la base de su información genética también son retos que se deben afrontar lo más pronto posible.

Entre los objetivos de la estrategia nacional, los autores señalan la utilización de las tecnologías adecuadas y el abordaje ético-legal  así como la promoción de la investigación, pero también la formación de los profesionales y los ciudadanos. El seguimiento de la evolución de este campo debe fijarse, concluyen los autores, a través de un observatorio.