Las subguías específicas y las actualizaciones reconfiguran las indicaciones nacionales en cáncer

Subguías y updates marcan las indicaciones clínicas en cáncer de España
Javier de Castro (SEOM) y los oncólogos María Martínez García (Hospital del Mar), María Vidal (Hospital Clínic), Javier Medel (Vall d'Hebron) y Gloria Marquina (Hospital Clínico San Carlos).


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Los avances en el diagnóstico y tratamiento del cáncer han evolucionado de forma constante en los últimos años, impulsando cambios relevantes en la práctica clínica. En España, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) es la encargada de elaborar las guías clínicas que orientan el abordaje de distintas patologías oncológicas. Sin embargo, el ritmo de la innovación, la complejidad de algunas enfermedades y el desarrollo de subguías más específicas apremian la revisión de algunos de estos documentos.

Para dar respuesta a esta celeridad en la evolución de la propia especialidad, desde el año pasado SEOM dispone de mecanismos concretos que permiten actualizar partes concretas de la guía - por ejemplo cuando se aprueba un nuevo tratamiento- sin necesidad de crear un nuevo documento desde cero. Desde la propia sociedad científica ya se está trabajando en dicha renovación desde la Comisión de Guías Clínicas para determinar las novedades de este 2026 tanto en forma de updates como nuevos itinerarios, según explica su presidente Javier de Castro. 

De hecho, este tipo de mapas de actuación en cada patología constituyen un pilar dentro de la entidad de cara a tener protocolizado el estándar de tratamiento en las diferentes enfermedades que agrupa la Oncología. Es por ello que, en 2025, dentro del cuidado que dispensa SEOM a este apartado, se generó una nueva versión de los documentos, a través de algoritmos, para que fueran "más prácticos y visuales". 

Pocos avances frente al glioblastoma


Entre las guías que no han requerido una revisión completa se encuentra la de glioblastoma -el tumor cerebral primario maligno más frecuente-, que data de 2022. María Martínez García, oncóloga del Hospital del Mar, señala que en los últimos años se han producido pocos avances especialmente llamativos. "No hay grandes novedades, pero sí se han producido cambios relevantes tanto en el diagnóstico como en el tratamiento, especialmente en el ámbito de las terapias moleculares". En concreto, se refiere a "la incorporación de la biología molecular al diagnóstico mediante marcadores específicos".

Asimismo, subraya que el último gran avance terapéutico incluido en las guías de la SEOM es "el uso de los tumor-treating fields (TTF), aprobado en España el pasado verano e incorporado a la cartera de servicios del sistema sanitario". La especialista explica que, en Oncología, "las novedades se incorporan de forma constante, pero la ciencia siempre avanza más rápido que las guías. Estas siguen siendo útiles, aunque muchos avances no llegan a tiempo a incluirse".

Martínez: "Las novedades se incorporan en las guías, pero la ciencia siempre avanza más rápido"



Como miembro de la junta directiva de la SEOM, Martínez García, no obstante, corrobora que la sociedad trabaja de forma continua en la revisión de estos documentos "para abordar su actualización". 
 

Actualizaciones y novedades en metástasis óseas


Por su parte, María Vidal, jefa de la Unidad de Cáncer de Mama del Hospital Clínic de Barcelona, habla de las guías clínicas de SEOM sobre metástasis óseas, cuya última revisión general data de 2016: "Con el tiempo se han desarrollado subguías específicas, ya que el abordaje de las metástasis varía en función del tipo de cáncer. Cada patología cuenta con recomendaciones terapéuticas diferenciadas", aclara.

En el caso concreto de las metástasis óseas en cáncer de mama metastásico y avanzado, Vidal participó en la actualización de la guía a finales de 2025. A nivel general, destaca como principal avance la incorporación de “tratamientos sistémicos más modernos, capaces de actuar sobre todo el organismo. Actualmente, las metástasis óseas son menos agresivas que hace años”.

En esta línea, la especialista indica que las nuevas recomendaciones priorizan "abordajes menos invasivos frente a las grandes cirugías que se realizaban anteriormente, como las prótesis de cadera o femorales".

Vidal: "Los tratamientos destinados al control del dolor se mantienen prácticamente sin cambios"



En concreto, Vidal señala como innovaciones ya incorporadas en el documento "la radiocirugía y otros tratamientos localizados que permiten frenar la progresión de la enfermedad. En cambio, los tratamientos destinados al control del dolor se mantienen prácticamente sin cambios, al estar ya ampliamente estandarizados en la práctica clínica".

La prevención constituye otro de los pilares de la actualización. Según la oncóloga, "hace años no existían estrategias específicas para prevenir este tipo de metástasis. Sin embargo, las guías actuales de cáncer en estadios iniciales ya contemplan abordajes dirigidos a reducir su aparición o reaparición". Además, subraya el papel clave del abordaje multidisciplinar tanto en la prevención como en el tratamiento: "Antes predominaban los cuidados paliativos asociados a un alto nivel de dolor, una situación que hoy en día es mucho menos frecuente".

La enfermedad trofoblástica gestacional 


En el lado contrario, la estaticidad en el abordaje de la enfermedad trofoblástica gestacional (ETG) habría desplazado la necesidad de modificar su guía clínica correspondiente, fechada en 2017. Según sostiene Gloria Marquina, oncóloga médica en el Hospital Clínico San Carlos y secretaria de la Organización Europea de esta enfermedad, el manejo terapéutico de esta patología poco frecuente se ha mantenido "prácticamente invariable desde hace décadas", a pesar de ser "probablemente la enfermedad más curable en Oncología", con una tasa superior al 90 por ciento. "En lugar de un feto, se forma una masa de células anómalas en el útero", señala. Dentro de este grupo se distingue entre enfermedad trofoblástica, que puede permanecer localizada, y neoplasia trofoblástica, cuando existe diseminación metastásica.

La baja incidencia, junto con el "escaso interés de la Industria farmacéutica" -debido al "uso de tratamientos antiguos y de bajo coste"-, contribuye a la limitada investigación y a la lenta actualización de las guías clínicas. "Es una enfermedad rara y muy curable, lo que hace que haya menos inversión en nuevos desarrollos", asegura.

Lo cierto es que el tratamiento estándar continúa basándose en quimioterapia clásica como "metotrexato, actinomicina D o esquemas combinados como EMA-CO". "Son tratamientos muy antiguos, pero extremadamente eficaces. La base no ha cambiado y eso ya está recogido en la guía de 2017", sostiene.

Marquina: "La inmunoterapia frente a la enfermedad trofoblástica gestacional puede lograr respuestas e incluso curaciones"



Aún así, en los últimos años han surgido algunos avances en situaciones más complejas, especialmente en casos de recaída o resistencia al tratamiento. En este contexto, la inmunoterapia ha comenzado a posicionarse como una alternativa relevante. "Puede lograr respuestas e incluso curaciones", destaca. Estas estrategias ya se contemplan en guías internacionales más recientes, aunque todavía no se han incorporado a la guía nacional.

Pero más allá del tratamiento, uno de los principales retos en España es la falta de datos: "Actualmente no existe un registro nacional específico que permita conocer con precisión la incidencia o prevalencia de esta enfermedad". Desde el Grupo Español de Investigación en Cáncer Ginecológico, cuenta Marquina, se ha puesto en marcha un registro, activo desde 2021, que recoge datos retrospectivos y prospectivos, aunque su carácter voluntario limita su alcance. "No sabemos realmente cuántas pacientes hay en España. Sin un registro nacional, es difícil conocer la magnitud real de la enfermedad", advierte.

Necesidad de actualizar el dolor oncológico


Pese a ser actualizada de forma periódica, la guía clínica referente al dolor oncológico, que data de 2017, demanda la inclusión de algunas terapias que han cobrado protagonismo en los últimos años, en opinión de Javier Medel como especialista en Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor del Hospital Vall d’Hebron. "Los tratamientos más tecnológicos juegan un papel importante, como, por ejemplo, la radiofrecuencia aplicada a tumores y las terapias biológicas", explica. 

Otras de las terapias utilizadas en las unidades de dolor, las del cuarto escalón, "sí está contemplada en el documento, pero actualmente cuenta con mayor visibilidad y se indica con más frecuencia". En esta misma línea, el facultativo considera necesario dar mayor importancia a la creación de comités multidisciplinares: "Es necesario fomentar el abordaje individualizado del paciente y la creación de comités de dolor oncológico con diferentes especialidades sanitarias, ya que permite obtener una valoración más completa del paciente".

En esta línea, también propone añadir en la próxima actualización de las guías de la SEOM "la incorporación de dispositivos intramedulares, mediante los cuales se administra la medicación para lograr un efecto más directo. Con software avanzado, se determina la dosis exacta y se pueden ajustar de forma telemática los flujos de administración del paciente".
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