Haciendo ejercicio (Imagen de Envato)
Durante el verano, hacer deporte al aire libre se vuelve algo casi imposible. Las altas temperaturas hacen que el
ejercicio físico se limite a franjas horarias: o muy temprano o casi al anochecer. Es por eso que lugares como el
gimnasio o espacios cubiertos se vuelven la mejor opción. Sin embargo, el sudor durante esta época del año no es tampoco el mejor aliado, ya que pueden aparecer
granos o manchas en la espalda o en la cara. Aunque por sí solo no es el problema, ya que esto se produce por una combinación de diferentes factores.
Esto es lo que en dermatología se conoce como “
acné mecánico o friccional” y según la dermatóloga
Ana Molina, se debe a una “mezcla de sudor, calor, fricción y oclusión”. Es decir, no es solo transpirar, sino hacerlo mientras la piel roza contra la ropa, se recalienta y queda tapada durante un buen rato, sin ventilación. Esa mezcla es la que termina
desencadenando el brote, mucho más que el sudor por separado.
Es por ello que la especialista detalla en un vídeo publicado en su cuenta de Instagram (@dr.anamolina) los consejos para
evitar que se produzca esta reacción al hacer deporte.
Cinco hábitos para evitar los granos después de entrenar
La dermatóloga resume en cinco puntos cómo
cortar ese círculo antes de que se convierta en un brote:
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Ducharse justo después de entrenar. Cuanto más tiempo pasa la ropa sudada pegada a la piel, más terreno ganan las bacterias. Si no puedes ducharte al momento, al menos cámbiate y ponte ropa seca”, explica Molina.
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Limpiar la piel sin frotar. “No hace falta restregar la esponja para sacarte brillo". Frotar de más irrita y puede empeorar el brote en lugar de solucionarlo.
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“Evita la ropa muy ajustada para hacer deporte si ves que te brota”, detalla la dermatóloga. La presión constante contra la piel es justo el factor de fricción que alimenta el problema.
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Elegir bien la ropa técnica. No toda la ropa deportiva ayuda por igual: conviene que sea transpirable y “evapore el sudor rápidamente y no se quede empapada”.
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Lavar el equipo de entrenar con frecuencia. Las células muertas que quedan atrapadas en las fibras de camisetas, mallas o sujetadores deportivos “son el caldo de cultivo perfecto para nuevos brotes” si la ropa se reutiliza sin lavar.
Igualmente, hay que tener en cuenta los
accesorios que se utilizan para hacer deporte, como “cintas para el pelo, gorras o cascos”, ya que estos también
acumulan sudor y suciedad.
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