17 dic 2018 | Actualizado: 18:30

Así es el nuevo dispositivo que puede detectar y frenar ataques epilépticos

Lo ha descubierto un grupo de investigadores de Cambridge a través de varias pruebas en ratones

Los ataques podrían prevenirse con la liberación de un químico cerebral.
Así es el nuevo dispositivo que puede detectar y frenar ataques epilépticos
vie 31 agosto 2018. 10.50H
Redacción
Existe ya un nuevo dispositivo que, implantado en el cerebro, ayudaría a detectar, detener y prevenir ataques epilépticos. Lo han descubierto recientemente varios científicos de la Universidad de Cambridge y otros centros como el Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de Francia. 

Los expertos que han participado en el estudio, publicado en la revista Science Advances, implantaron el dispositivo en el cerebro de los ratones y, al detectar las primeras señales de un ataque de epilepsia, liberaron un químico cerebral nativo que logró frenar la convulsión en los ratones. Los investigadores también explican que este nuevo método podría aplicarse a otras patologías como los tumores cerebrales y la enfermedad de Parkinson. 

Esta nueva medida presenta, además, otro avance en el desarrollo de componentes electrónicos flexibles que se conectan bien con el tejido humano. En este sentido, George Malliaras, profesor de Tecnología en el Departamento de Ingeniería de Cambridge y director la investigación, explica que "estas películas delgadas y orgánicas causan un daño mínimo en el cerebro, y sus propiedades eléctricas son adecuadas para este tipo de aplicaciones".

Un neurotransmisor como freno 


En el trabajo actual, los investigadores usaron un neurotransmisor que actúa como freno en la fuente de la convulsión e indica a las neuronas que dejen de disparar para que el ataque cese. El fármaco se administra a la región afectada del cerebro mediante una sonda neural que incorpora una pequeña bomba de iones y electrodos para controlar la actividad neuronal.

Cuando los electrodos detectan la señal neuronal de una convulsión, se activa la bomba de iones, creando un campo eléctrico que mueve el fármaco a través de una membrana de intercambio iónico y sale del dispositivo, un proceso conocido como electroforesis. La cantidad de medicamento puede controlarse ajustando la intensidad del campo eléctrico.

"Además de ser capaz de controlar el medicamento que se administra, lo novedoso de este avance es que previene el daño al tejido circundante y permite que los medicamentos interactúen con las células inmediatamente fuera del dispositivo", explica el responsable del estudio. 

Los investigadores descubrieron que las convulsiones podrían prevenirse con dosis relativamente pequeñas de medicamentos que representan menos del 1 por ciento de la cantidad total de fármaco cargado en el dispositivo. 

A pesar de todo, y aunque los resultados son buenos, el tratamiento no estará disponible para humanos hasta dentro de varios años. Los investigadores, hasta entonces, estudiarán efectos a largo plazo del dispositivo en ratones.

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