Uno de cada 750 fallecimientos se produce en España a través del sistema de ayuda para morir

 Más de 1.600 personas han recibido eutanasia desde la aprobación de la Ley.
La Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia entró en vigor en España en 2021.


La ministra de Sanidad, Mónica García, ha clausurado la jornada “Cinco años de la Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia: Avanzando en derechos”, en la que se han presentado los datos provisionales de 2025 sobre la prestación de ayuda para morir en España.

De acuerdo con la información remitida por las comunidades y ciudades autónomas, durante el pasado año se realizaron 565 prestaciones de ayuda para morir, el 0,13 por ciento de los fallecimientos totales registrados en el país, equivalente a un caso por cada 750 decesos.

Desde la entrada en vigor de la ley, hace cinco años, 1.668 personas han ejercido este derecho en España. El balance provisional refleja también un aumento sostenido de las solicitudes: en total, se han registrado 3.716 solicitudes de ayuda para morir, 1.284 de ellas en 2025.

La distribución territorial de las solicitudes muestra diferencias entre comunidades autónomas. Cataluña registró en 2025 la tasa más alta de solicitudes de ayuda para morir, con 6,14 por cada 100.000 habitantes, por encima de la media nacional, situada en 2,61. Tras Cataluña, las tasas más elevadas se registraron en Navarra, con 5,41 y en el País Vasco, con 5,13. También se situaron por encima de la media La Rioja, con 3,67 por cada 100.000 habitantes; Illes Balears, con 3,12; Cantabria, con 3,03; Asturias, con 2,96; y Canarias, con 2,66.

Perfil clínico de las prestaciones


El balance provisional muestra también diferencias entre las patologías que motivan las solicitudes iniciales y aquellas asociadas a las prestaciones finalmente realizadas. Aunque las patologías oncológicas concentran el mayor número de solicitudes iniciales, con el 37 por ciento del total, las enfermedades neurológicas son la causa principal en las prestaciones efectivas, con el 46 por ciento.

Entre las 1.284 solicitudes registradas, las patologías neurológicas representan el 31 por ciento, por detrás de las oncológicas. Sin embargo, esta distribución se invierte entre las personas que finalmente reciben la prestación: las enfermedades neurológicas ascienden al 46 por ciento, mientras que las patologías oncológicas se sitúan en torno al 30 por ciento.

Desenlace de las solicitudes, denegaciones y revocaciones


En 2025 finalizaron 1.187 procesos relativos a la prestación de ayuda para morir, es decir, solicitudes cuyo desenlace se produjo durante el año, con independencia de la fecha en la que se hubieran iniciado. Del total, 565 concluyeron con la realización de la prestación, lo que supone el 47,7 por ciento.

El fallecimiento de la persona solicitante durante la tramitación fue el desenlace de 374 procesos, el 31,5 por ciento del total. En estos casos, el 61 por ciento correspondía a patologías oncológicas. La mayoría de estos fallecimientos, 277, se produjeron antes de la emisión del informe de la Comisión de Garantía y Evaluación, con un tiempo medio de 32,7 días desde la solicitud y una mediana de 18 días.

Los 97 fallecimientos restantes tuvieron lugar una vez emitido el informe favorable de la Comisión de Garantía y Evaluación. En estos casos, la persona solicitante ya contaba con una resolución favorable y podía acordar o aplazar la fecha de realización de la prestación, pero falleció antes de que esta se llevara a cabo. En este grupo, el tiempo medio desde la solicitud fue de 104,9 días y la mediana de 69 días.

Además, 157 solicitudes concluyeron con una denegación, el 13,2 por ciento de los procesos finalizados. La mayoría de ellas, el 77 por ciento, se produjo al inicio del procedimiento por parte del médico responsable. Por último, 91 procesos finalizaron por revocación de la solicitud, lo que representa el 8 por ciento del total.

Comparativa internacional


La prestación en España se mantiene en niveles significativamente inferiores a los de otros países con marcos legales similares. Mientras que en España la tasa de mortalidad por ayuda para morir es del 0,13 por ciento, en Países Bajos alcanza el 5,96 por ciento, en Canadá el 5,10 por ciento y en Bélgica el 4 por ciento. Esa diferencia también se refleja en el volumen de prestaciones: 565 en España en 2025, frente a 16.499 en Canadá y 10.341 en Países Bajos.

La Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia entró en vigor en 2021 y reconoció por primera vez en España el derecho a solicitar y recibir la prestación de ayuda para morir en los supuestos previstos por la norma, dentro de un procedimiento garantista y supervisado. La jornada institucional celebrada por el Ministerio ha reunido a representantes institucionales, profesionales y personas expertas para hacer balance de la aplicación de la ley y seguir avanzando en el desarrollo efectivo de este derecho en todo el territorio.
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