Sociedades científicas y académicos coinciden en que debe regularse una asignatura obligatoria en las facultades

Cuidados Paliativos pide paso en el plan de estudios de 4 grados sanitarios
Juan Pablo Leiva, presidente de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (Secpal).


03 nov 2022. 08.00H
SE LEE EN 5 minutos
La Sociedad Española de Cuidados Paliativos (Secpal) se ha marcado como uno de sus grandes objetivos para el próximo trienio que su área de conocimiento se instale como una asignatura obligatoria y fija en cuatro grados universitarios relacionados con las Ciencias de la Salud: Medicina, Enfermería, Psicología y Trabajo Social. La organización ha hecho un llamamiento al Gobierno para que ponga en marcha un plan estratégico que permita unificar estas competencias, que actualmente están a merced de los respectivos planes de estudio y que en muchos casos se integran dentro del contenido de otras materias formativas.

“Debemos comprender que los Cuidados Paliativos son una intervención que podemos comparar con las vacunas, con el control prenatal o con la atención de los neonatos. Es salud pública”, ha relatado a Redacción Médica el presidente de Secpal, Juan Pablo Leiva, que pretende llevar esta propuesta tanto al Ministerio de Universidades como a los decanos de las principales facultades.

La Sociedad de Paliativos pretende poner fin a las diferencias en el trato que se da a la formación en Cuidados Paliativos dentro de la programación de cada una de las universidades, ya que apenas una de cada cuatro facultades de Medicina lo ha fijado de manera obligatoria en su hoja de ruta. El objetivo es que ahora se configure como una asignatura propia con sus respectivos créditos ECTS y con un plan de prácticas adscrito. “Si comprendemos que se trata de ese nivel de atención indispensable, no puede faltar en la formación”, ha argumentado Leiva.

Esta reforma educativa encaja dentro del marco que ya han solicitado organismos como el Consejo Europeo o la Organización Mundial de la Salud (OMS) que consideran la formación como una de las grandes patas para garantizar la Medicina Paliativa. Países como Alemania ya han tomado nota y garantizado por ley que todas las universidades incluyan una asignatura de carácter obligatoria para blindar estos conocimientos.

Ante el desconocimiento por los planes del Ministerio de Universidades, Secpal buscará un acercamiento con el departamento de Joan Subirats durante la próxima primavera con un gran acto con ponentes europeos. “Lo que pedimos es que forme parte de un plan, que se empiece a trabajar en ello. Sabemos que no son cambios de la noche a la mañana”, ha enfatizado el líder de la sociedad científica.


Cuidados Paliativos en la universidad española


Actualmente las asignaturas de Cuidados Paliativos son una rara avis en el sistema de educación superior español. La Universidad de Navarra es una de las pocas que cuenta con una asignatura de carácter obligatorio que se enseña en sexto curso y que quedó fijada al pan de estudios gracias a la voluntad de los propios alumnos tras la buena experiencia de la primera prueba piloto hace 15 años. “La Medicina Paliativa le recuerda al médico que es médico, que no está para triunfar o solo para curar. Está para el que sufre”, ha explicado a este periódico Carlos Centeno, el catedrático encargado de la materia.

El profesor titular considera que es un sinsentido que no se haya instaurado una asignatura en todas las facultades a pesar de que se trata de uno de los contenidos clave que los alumnos estudian para acceder a la Formación Sanitaria Especializada (FSE). “¿Es lógico que se les pregunte en el MIR por cosas muy concreta de Medicina Paliativa y no se les haya dado ninguna asignatura?”, se ha preguntado.

Su asignatura se ha concebido como una fórmula de aprendizaje con una alta carga de talleres prácticos dirigidos a colocar al futuro médico ante los retos que presenta la última fase de la vida de un paciente. Entre los escenarios que manejan figura la comunicación difícil con los enfermos, el manejo de los síntomas digestivos, la aplicación de fármacos por vía subcutánea e incluso ensayos sobre el fallecimiento de un enfermo. “Enseñamos cómo aliviar los síntomas de la agonía y cómo responder apropiadamente en los momentos trágicos. Lo hacemos con un actor entrenado para simular la escena”, ha apostillado el catedrático.

Otro de los centros que también ha apostado por su cuenta por esta asignatura es la Universidad Francisco Vitoria que ha huido de las clases magistrales durante un periodo concreto para incorporar esta competencia de manera constante entre el segundo y el sexto curso, mediante talleres de simulación, visitas de expertos y prácticas.
“El aprendizaje a pie de cama es importantísimo en estos casos porque no todo es la teoría.  Un alumno viendo a un paciente en proceso de morir, no se le va a olvidar nunca. Y lo va a incorporar seguro porque son situaciones muy intensas”, ha apostillado el docente Javier Rocafort.

El profesor universitario ha lamentado que en otros centros este tipo de asignaturas ni siquiera se imparten por profesionales con experiencia clínica en Cuidados Paliativos y se ha mostrado a favor de que todas las facultades sumen unos “estudios reglados” sobre la especialidad. “No es algo que se pueda enseñar solo desde la teoría. Se tiene que dar desde la práctica, contando casos clínicos”, ha insistido.

El objetivo del sector es que los grados de Medicina y de Enfermería se conviertan en la punta de lanza para instalar la asignatura obligatoria de Cuidados Paliativos, lo que terminaría provocando un efecto en cadena para que Psicología, Trabajo Social, Fisioterapia o Nutrición también acaben modificando sus planes de estudios para darle cabida.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.