De esta forma, permitirán evaluar aspectos clave como la planificación y estabilidad de los recursos humanos, la mejora de las condiciones laborales, la reorganización de los equipos de Atención Primaria, la ampliación y actualización de la cartera de servicios, la capacidad resolutiva de los centros de salud, la accesibilidad -incluida la atención no presencial-, la coordinación sociosanitaria, la salud comunitaria o el impulso a la investigación en este nivel asistencial.
En concreto, en esta primera fase, el ministerio comprobará si las comunidades autónomas ya cuentan con una relación de medidas para la mejora de las condiciones laborales de los profesionales de Atención Primaria y qué porcentaje de ellas, incluyendo el Ingesa han incorporado durante 2025, al menos, el 50 por ciento de la actualización de los procedimientos diagnósticos con acceso desde Atención Primaria, así comoo los realizados en este nivel asistencial.
Este primer 'examen' también tendrá en cuenta el número de regiones que realizan los cambios necesarios en las normativas para que los nombramientos de enfermería en Primaria sean cubiertos de forma preferente por enfermeras y enfermeros especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria, creando y dotando de plazas dicha categoría. Así mismo, se evaluará la materialización del plan de apoyo a la indicación enfermera en cada comunidad.
La Administración, por el momento, ya ha tachado una de sus tareas pendientes para 2025 como era la publicación de un informe, por parte de la Oficina de Primaria, con recomendaciones para el fomento de la longitudinalidad del equipo de profesionales de este nivel asistencial. Pendiente queda todavía otro informe análogo destinado a incentivar el retorno a Atención Primaria de los profesionales que prestan servicios en otros ámbitos asistenciales por categoría profesional, y el análisis por parte de la Dirección General de Ordenación Profesional de los modelos puestos en marcha por las CCAA.
Por completar, también quedaría la primera de las nueve líneas en las que se divide el plan, dedicada a la fidelización y atracción del talento para “potenciar el atractivo de la Atención Primaria como ámbito profesional", mediante la definición del modelo común de recertificación.
La evaluación será cuantitativa, mediante indicadores dicotómicos (basado en los marcadores "cumplido o no cumplido") y valores numéricos, muchos de ellos porcentajes. Para la recopilación de la información, el Ministerio de Sanidad combinará datos procedentes de los sistemas de información estatales como el Sistema de Información de Atención Primaria (SIAP) o la Base de Datos Clínicos de Atención Primaria (Bdcap), así como datos procedentes de boletines oficiales, informes autonómicos y cuestionarios específicos elaborados por el Ministerio de Sanidad.
De forma complementaria, el modelo contempla la posibilidad de incorporar evaluaciones de carácter cualitativo a través de entrevistas u otras metodologías para contextualizar los resultados cuando se considere necesario. Con este modelo de evaluación común, se busca reforzar la transparencia y la rendición de cuentas, así como disponer de una herramienta que permita identificar avances, detectar posibles desigualdades territoriales y orientar la toma de decisiones para el refuerzo de la Atención Primaria en todo el país.