25 de junio de 2018 | Actualizado: Domingo a las 19:30
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El mapa competencial del médico de Familia, pendiente de un acuerdo

Las tres sociedades están cerca de alcanzar un acuerdo que permitirá evaluaciones homogéneas del desempeño

Pilar Rodríguez Ledo, vicepresidenta tercera de la SEMG.
El mapa competencial del médico de Familia, pendiente de un acuerdo
Marcos Domínguez
Miguel Fernández de Vega
Domingo, 03 de junio de 2018, a las 16:35
La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) puso en marcha hace unos meses su herramienta de desarrollo profesional continuo (DP-SEMG), cuyo objetivo es la autoevaluación de las competencias de los profesionales del primer nivel asistencial a lo largo del tiempo.

Rodríguez Ledo explica el momento actual del desarrollo profesional médico.

En el marco del XXV Congreso de Medicina Familiar y Comunitaria, Antonio Fernández-Pro y Pilar Rodríguez Ledo -respectivamente, presidente y vicepresidenta tercera de SEMG- han presentado esta herramienta a los socios en un taller práctico.

El DP-SEMG está siendo utilizada, por el momento, “por un reducido grupo de profesionales”, comenta Rodríguez Ledo a Redacción Médica.

“No porque esté dando malos resultados; al final, la herramienta responde a un mapa competencial, en Familia somos tres sociedades científicas y tenemos que ponernos de acuerdo sobre cuál va a ser ese mapa competencial”.

Evaluación del desempeño

De las tres sociedades de Medicina de Familia, solo SEMG y Semergen tienen desarrollada su herramienta de evaluación del desarrollo profesional. Semfyc, de momento, está detrás, pero todas tienen que ponerse de acuerdo para establecer cuáles son las características que tiene que evaluar cada una de ellas..

De este modo, cualquier médico de Familia podrá conocer su desempeño con el mismo baremo, independientemente de la sociedad a la que pertenezca o con la que quiera medir su competecia profesional.

La discusión sobre el mapa competencial “en principio está muy avanzada”, comenta Rodríguez Ledo, que cree que pueda estar zanjada antes del parón de agosto.

Mapa común de competencias

Rodriguez Ledo, en un momento de la entrevista.

Rodriguez Ledo, en un momento de la entrevista.

El proceso de elaboración del mapa de competencias del médico de Familia se integra en otro más amplio, que es el establecimiento del mapa común de todas las especialidades médicas, algo en lo que SEMG está colaborando en el seno de a Federación de Asociaciones Científico Médicas de España (Facme).

“En principio hay reuniones previstas a finales de junio”, comenta Rodríguez Ledo. “El verano va a ser el marco en el que se consensúen puntos muy importantes de desarrollo competencial del médico de Familia y del común de la mayoría de las especialidades”.

Recertificación de las competencias

La vicepresidenta tercera de SEMG puntualiza que las sociedades médicas, a la espera de la publicación del real decreto que regule la recertificación de las profesiones sanitarias (algo que, en principio, será voluntario y cada seis años), están trabajando que “con la única documentación que nos ha aportado el Ministerio de Sanidad, que es de 2012”.

Así, las sociedades agrupadas en Facme están haciendo un esfuerzo para construir el camino de la recertificación, en coordinación con la Organización Médica Colegial. Esta recertificación es una de las patas de la Validación Periódica de la Colegiación, de la que se encargarán las sociedades científicas.

Rodríguez Ledo afirma que puede haber reticencias al uso del desarrollo profesional pero estas “provienen del desconocimiento”. El desarrollo profesional “no es un examen y, cuando la gente entiende que no lo es, sino una herramienta a su servicio para poder mejorar, las reticencias van a ser menores”.

Buscar la excelencia o acomodarse

La médica lo defiende así: por el bien del paciente “es necesario reacreditarse para mantener las competencias en un nivel adecuado para el ejercicio. Lo hemos hecho siempre y, como en todas las profesionales, hay gente que busca la excelencia y otros que, a lo mejor, se han acomodado”.

Médicos jóvenes -que están “hartos” de ser evaluados durante su periodo de residencia- y mayores -que no entienden que a estas alturas profesionales tengan que someterse a una evaluación de su conocimiento- pueden ser los más reacios a este sistema.

Sin embargo, Rodríguez Ledo señala que “son interpretaciones que parten del desconocimiento”. Y recuerda: “No es una evaluación [externa], es una autoevaluación y una medida para la mejora. Conociendo lo que es, nadie debería ser reticente”.