Redacción Médica
17 de julio de 2018 | Actualizado: Martes a las 18:45
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"En el XXV Congreso de SEMG habrá actividades por y para los MIR"

María Sanz Almazán es miembro del Grupo de Residentes y Jóvenes Especialistas de la sociedad médica

María Sanz Almazán.
"En el XXV Congreso de SEMG habrá actividades por y para los MIR"
Marcos Domínguez
Miguel Fernández de Vega
Jueves, 24 de mayo de 2018, a las 16:40
En el XXV Congreso Nacional de la Sociedad de Médicos Generales y de Familia (SEMG), los MIR y médicos jóvenes de Familia serán los protagonistas. Aunque la Atención Primaria continúa en una situación de precariedad que parece alargarse demasiado, María Sanz Almazán, miembro del Grupo de Residentes y Jóvenes Especialistas de la sociedad médica quiere animar a sus compañeros a sentir orgullo por una especialidad que califica la de El Médico, en mayúsculas.

María Sanz, sobre la residencia, las sociedades científicas y los incentivos para AP.

¿Qué lugar ocupan los residentes en el XXV Congreso de la SEMG?

Los médicos jóvenes y los residentes son un pilar de la sociedad. Es muy importante que participen en todas las actividades, y de hecho hay algunas realizadas por y para residentes, y les invitamos a participar. Se llama Aula de Residentes y los temas se deciden por el grupo RYJE.

Se va a hablar de Ginecología, politrauma y manejo de emergencias extrahospitalarias,  Helicobacter pylori y Pediatría en Atención Primaria. Son charlas de una hora en las que se habla de estos temas de actualidad.

¿Hay un cálculo de los residentes que acuden al congreso?

La verdad es que no tengo el número, pero este año la SEMG ha tenido una idea muy buena: ofrecer 250 becas a residentes con la única condición de que envíen un caso clínico. Me parece una idea buenísima porque los residentes, al fin y al cabo, tienen problemas de financiación y no les es fácil acudir a estas actividades. Es una forma muy buena de potenciar la asistencia de los jóvenes al congreso.

Además promueve la participación activa en la cita.

También es una forma de incentivar la investigación, que es uno de los puntos que no se potencian en la residencia. Es imprescindible que, al terminar la residencia, el residente sepa hacer un caso clínico y leer un artículo. Sobre esto último irá uno de los talleres, la lectura crítica de un artículo científico.

¿Qué importancia tiene, para un residente de Medicina de Familia, pertenecer a una sociedad científica como SEMG?

Cuando empiezas, hay muchas dudas: hay varias sociedades científicas en Medicina de Familia y nadie te explica a cuál formar parte. Muchas veces te guías por tus tutores, o residentes mayores. Uno de los valores que tiene la SEMG es que todas las actividades que realiza tienen una alta calidad científica, son actividades prácticas y por tanto los residentes lo valoramos.

[Decantarse por una u otra sociedad] Es una decisión personal, no es objetivo decir a alguien que se apunte a una u otra. Hay que valorar qué puntos fuertes tienen unas y otras, pero lo que más valoran los residentes es algo riguroso, lo que tenga calidad.

Sanz Almazán, durante la entrevista.

Sanz Almazán, durante la entrevista.

¿Con qué estado de ánimo acaba un MIR la residencia de Medicina de Familia?

Como todas las especialidades, con cierta incertidumbre. En los últimos meses lo que más tienes es miedo por dónde acabarás o qué vas a hacer. Luego, en general acabamos contentos. Puedes trabajar en muchos ámbitos y estás en contacto con las personas. La gente acaba contenta y satisfecha.

¿La situación es más optimista que hace algunos años o todavía sigue habiendo ese miedo?

Hace tres o cuatro años, la situación era muy mala. En los últimos años ha mejorado, generalmente no hay paro en la Medicina de Familia, puedes trabajar en muchos sitios, pero considero que sigue siendo un trabajo precario. Contratos eventuales, de mes a mes, de sustituciones, etc.

Cuando llevas ya un tiempo, en Madrid por ejemplo, llegas a tener una interinidad, te dan bajas largas… En mi caso, soy interina desde que acabé pero trabajo con un contrato de guardias, que tampoco es el ideal para un médico de Familia.

La SEMG está potenciando técnicas como la ecografía, ¿cubre un hueco que debería llenarse en el periodo formativo?

Es imprescindible que un residente que acaba Medicina de Familia ahora mismo tenga por lo menos unos conocimientos mínimos en ecografía. Es una técnica muy importante. Depende del tutor y del centro en el que trabajas si hay disponibilidad del ecógrafo, si tienes esa oferta de formación: no todos los médicos se han formado en ecografía, por tanto no todos los tutores pueden enseñar ecografía.

El congreso potencia estas técnicas, por lo que los residentes que asistan van a tener la oportunidad de iniciarse o continuar con los conocimientos. También es cuestión de la inquietud que tenga el residente: si te interesa la ecografía vas a hacer cursos de formación. Yo hice el curso de SEMG, de 100 horas, y es muy interesante.

Recientemente, un estudio señalaba las diferencias entre los médicos de Familia españoles, británicos y alemanes. Entre estas diferencias estaba la duración de la formación, que en Reino Unido y Alemania era de cinco años. ¿Debería aumentar el MIR también a cinco?


"En los centros rurales tienes más tiempo para desarrollar una Medicina de Familia de calidad"


Me pides mojarme mucho (risas). Hasta hace poco era de tres. No sé si sería interesante añadir un año más, podría incidir o alargar rotaciones en sitios donde a lo mejor ahora hay carencias.

También se hablaba en el informe del desarrollo profesional continuo, que es obligatorio en esos otros dos países. ¿El médico joven es consciente de esta necesidad y oportunidad del desarrollo profesional?

Hay gente que se sigue reciclando y haciendo muchas actividades y otros que no, depende del profesional. Pero es algo muy importante y hay que seguir desarrollando competencias y habilidades, porque cuando acabas la residencia y eres un médico joven, obviamente no sabes todo. La Medicina está continuamente actualizándose, salen cosas nuevas; entonces, creo que hay que estar estudiando y renovándote todos los días.

¿Cree, como médica joven que es, que la recertificación profesional del médico tendrá que ser obligatorio en un futuro?

A mí me parece que sí, creo que va a ser positivo, sobre todo, para los pacientes. Hay que actualizarse constantemente: salen nuevos tratamientos, nuevas técnicas, y hay unos mínimos.

Quizá el médico joven es más consciente: en la década, aproximadamente, desde que empieza la carrera hasta que acaba el MIR, la Medicina ha avanzado mucho.

Está claro. Desde que empecé la residencia hasta ahora hay cosas que han cambiado, y apenas han pasado cinco años.

Un momento de la entrevista con María Sanz.

Un momento de la entrevista con María Sanz.


Hablábamos antes de la precariedad con la que el médico de Familia entre en el mercado laboral. La ministra, durante el Día de la Atención Primaria, anunció un real decreto para incentivar las plazas de difícil cobertura. ¿En qué sentido debería hacerlo?

Un incentivo económico. Poner más recursos –como el ecógrafo, del que hablábamos, pero también retinografías, etc.– que faciliten el trabajo en esos puntos… Es difícil vender esas plazas porque están lejos, a todos nos gusta vivir en las ciudades, pero también hay que potenciar la Medicina rural. Tiene sus encantos: en Madrid hay mucha carga asistencial, pero en los centros rurales tienes mucho más tiempo para desarrollar una Medicina de Familia de calidad, tienes más tiempo para detenerte con los pacientes, el trato es más cercano…

¿El médico joven es consciente de esas oportunidades que ofrece la Medicina rural?


"En zonas rurales, el problema es el recambio generacional, va a haber muchas jubilaciones"


Cuando eres residente, se rotan dos o tres meses, dependiendo de las unidades docentes en el medio rural. De las ofertas laborales no sé si son conscientes, de cómo funciona la Medicina rural sí, porque rotas por centros rurales.

Recientemente, en el Congreso se aprobó una Proposición No de Ley para instar a aumentar el presupuesto de la Atención Primaria al 20 por ciento del gasto sanitario. ¿Es un primer paso para resolver esta precariedad?

Sería algo muy positivo que aumentara el presupuesto y el número de contratos. Actualmente, la Atención Primaria está muy sobrecargada, y en general todos los profesionales. En las zonas rurales, el problema es el recambio generacional: va a haber muchas jubilaciones y no va a haber médicos para cubrir las plazas. Es un problema que viene de largo pero se están empezando a dar cuenta ahora.

¿Qué le diría a los MIR y los médicos de Familia jóvenes para que se sientan orgullosos de su especialidad?

Tienen muchos puntos positivos. El médico de Familia es El Médico. El que está en contacto con los pacientes, al que te van a ir a contar su vida, vas a controlar toda su patología, igual que su esfera social y todas sus enfermedades. Y le vas a seguir tanto a él como a la familia durante mucho tiempo.

Aparte, la Medicina de Familia tiene muchos ámbitos de trabajo. Puedes realizar ecografía, puedes hacer cirugía menor, hacer intervención comunitaria… tiene muchos puntos fuertes. Y puede trabajar en distintos ámbitos: Atención Primaria, Urgencias, ambulancias, clínicas privadas… Tiene muchas opciones.