20 de agosto de 2017 | Actualizado: Sábado a las 20:00
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Un equipo de ingenieros desarrolla el último avance en trasplante de médula

Este pretratamiento hace que las células donantes sobrevivan sin la competencia de las propias células del paciente

Estos trasplantes están limitados a enfermedades en la médula ósea no malignas.
Un equipo de ingenieros desarrolla el último avance en trasplante de médula
Redacción
Miércoles, 10 de mayo de 2017, a las 09:20
Ingenieros de la Universidad de California en San Diego, en California, han desarrollado tejidos óseos biomiméticos que podrían proporcionar un día una nueva médula ósea para los pacientes que necesitan trasplantes, haciéndolos más seguros. Este pretratamiento tiene por objeto mejorar el éxito del trasplante al hacer espacio en la médula, permitiendo que las células donantes sobrevivan y crezcan sin la competencia de las propias células del paciente.

Pero este tratamiento a menudo viene con efectos secundarios nocivos, como náuseas, fatiga, pérdida de fertilidad y otros. Para abordar estas cuestiones, un equipo liderado por la profesora de Bioingeniería Shyni Varghese en la Escuela de Ingeniería de la Universidad de California San Diego ha desarrollado un implante de hueso que da a las células donantes su propio espacio para vivir y crecer sin competencia, eliminando la necesidad de quitar células preexistentes del huésped. “Hemos hecho un hueso accesorio que puede acomodar por separado las células del donante, de esta manera podemos mantener las células huésped y evitar la irradiación”, dice Varghese.

Primeros resultados en ratones

Los investigadores desarrollaron tejidos óseos con médula ósea funcional que pueden llenarse con células donantes e implantarse bajo la piel de ratones. Las células donantes sobrevivieron durante al menos seis meses y suministraron a los roedores con nuevas células sanguíneas, según los resultados del trabajo, que se detallan en un artículo publicado este lunes en ‘Proceedings of the National Academy of Science’.

“En el futuro, nuestro trabajo podría contribuir a mejorar las terapias para la enfermedad de la médula ósea”, plantea Yu-Ru (Vernon) Shih, científico investigador en el laboratorio de Varghese y primer autor del estudio. Varghese advierte que estos implantes estarían limitados a pacientes con enfermedades de la médula ósea no malignas, donde no hay células cancerosas que necesiten eliminarse.