Nathalie Moll, directora general de la Efpia.
35.000 europeos se beneficiarán del
acceso a tratamientos médicos innovadores si se cumplen los objetivos de la UE para atraer
ensayos clínicos. Así lo asegura la Federación Europea de Asociaciones e Industrias Farmacéuticas (Efpia), que
ha publicado un estudio que señala que los sistemas sanitarios de la UE y la economía en general también se beneficiarían de
4.000 millones de euros adicionales de financiación al año, la creación de 18.000 nuevos empleos y la prevención de tres millones de bajas por enfermedad.
Un
aumento del 11 por ciento en los ensayos que marca el nuevo objetivo establecido por la Comisión Europea, la Agencia Europea de Medicamentos y los jefes de las Agencias de Medicamentos (HMA).
Una oportunidad para liderar
Además de cumplir los objetivos actuales de la UE, el análisis explora
otros dos escenarios hipotéticos. Estos objetivos, más ambiciosos, demuestran las oportunidades que ofrece Europa si recupera su atractivo para la investigación clínica. Así lo ha destacado también la industria española por medio de su patronal,
Farmaindustria.
Recuperar los
ensayos clínicos perdidos en Europa (aquellos que se han trasladado fuera de la región desde 2013) requeriría un aumento del 25 por ciento en la actividad de ensayos clínicos, lo que generaría 8.900 millones de euros en Valor Añadido Bruto (VAB) adicional y 79.000 plazas adicionales para ensayos clínicos, según refleja la Federación.
Por su parte, un tercer escenario, más ambicioso, en el que Europa se pone al día con las principales naciones del mundo (EE. UU. y China), requeriría un aumento del 50 por ciento en la actividad, lo que liberaría hasta 17.900 millones de euros para la economía europea y
158.000 plazas adicionales para ensayos clínicos.
Valor de los ensayos clínicos: el panorama actual
El estudio estima que los ensayos clínicos patrocinados por la industria ya generan
35.700 millones de euros en valor económico cada año en el Espacio Económico Europeo (EEE): 21.700 millones de euros provienen de la propia actividad de ensayos clínicos, 3.600 millones de euros en beneficios indirectos de I+D y 10.400 millones de euros en mejoras de la productividad laboral gracias a la prevención de 26,9 millones de bajas por enfermedad. En total, esta actividad genera 165.000 empleos en toda Europa, incluyendo más de 45.000 empleos en investigación clínica y más de 120.000 empleos asociados a los impactos indirectos e inducidos de esta actividad.
Cumplir los objetivos de la CE, la EMA y la HMA: un primer paso realista
Alcanzar este objetivo equivaldría a
unos 500 ensayos multinacionales adicionales durante los próximos cinco años, aumentando de 900 a 1.000 por año.
Este objetivo, según la Efpia, sería un primer paso significativo para revertir
una disminución que ha durado una década en la participación de Europa en los ensayos clínicos patrocinados por la industria mundial, que cayó del 22 por ciento en 2013 al 12 por ciento en 2023. Durante el mismo período, el número de ensayos ha aumentado a nivel mundial, mientras que la participación de China aumentó drásticamente del 8% en 2013 al 18% en 2023.
Alemania genera el mayor VAB directo procedente de la actividad de ensayos clínicos, con más de 3.000 millones de euros, seguida de Francia (1.800 millones de euros) y Bélgica (1.700 millones de euros).
El informe también estima que
la adopción más rápida de nuevos tratamientos desarrollados mediante ensayos clínicos en la industria evita 26,9 millones de bajas por enfermedad en el EEE cada año, lo que equivale a 10 400 millones de euros de VAB. Alemania registra el mayor beneficio en productividad (9,1 millones de bajas por enfermedad evitadas), seguida de Francia (4,8 millones) y España (3,4 millones). Un informe anterior mostró que España había superado a Alemania como el país con mayor número de ensayos clínicos iniciados.
Por qué es importante
“Los ensayos clínicos brindan a los pacientes
acceso a terapias que podrían salvarles la vida entre 10 y 15 años antes de su disponibilidad generalizada, a la vez que fortalecen los sistemas de salud que prestan dicha atención”, valora la Federación. Al integrar la investigación en la práctica clínica habitual, los ensayos “promueven mejores decisiones terapéuticas, una adopción más rápida de la innovación y mejores resultados para los pacientes, incluidos aquellos que no participan directamente en los estudios. Lograr el aumento previsto en la actividad de ensayos representaría un paso significativo hacia la recuperación del ecosistema de investigación clínica europeo tras una década de declive, lo que beneficiaría por igual a los pacientes, los sistemas de salud y la economía europea en general”.
Las recientes iniciativas europeas (incluidas la Ley de Biotecnología de la UE y la iniciativa ACT de la UE) y los
renovados esfuerzos nacionales para crear un ecosistema de investigación clínica más armonizado y ágil representan un primer paso importante hacia la reconstrucción de la competitividad de Europa.
Nathalie Moll, directora general de la Efpia, ha afirmado que, “alojar ensayos clínicos en Europa no tiene ninguna desventaja, solo beneficios sanitarios y económicos para los pacientes y la sociedad.
Cumplir los objetivos de la UE debería ser el mínimo indispensable al que debemos aspirar. Un ecosistema dinámico de investigación y desarrollo se traducirá en mejores resultados sanitarios para los europeos, sistemas sanitarios más sostenibles y resilientes, y un crecimiento económico significativo. Otros países lo han reconocido y han actuado; ya es hora de que Europa decida hacer lo mismo”.
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