Cuatro médicos que han tratado este coronavirus en diferentes etapas analizan los retos futuros de la enfermedad

Pilar Vázquez, Luis Pérez (de pie); Carmen Albo y Chus Domínguez, ponentes del debate 'Dos años de coronavirus'.


26 jun 2022. 18.20H
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Hace dos años que el Covid-19 irrumpió en nuestras vidas, un virus convertido en pandemia que obligó a los sistemas de salud a adaptarse rápidamente para hacer frente a una situación de emergencia sanitaria no vivida hasta el momento. Investigadores, facultativos, expertos e industria continúan trabajando para conocer mejor esta infección y sus efectos colaterales, conscientes de que aún no hemos llegado a su fin.

Redacción Médica en colaboración con la compañía Gilead celebra su segundo debate con el objetivo de dar respuestas a preguntas ligadas al abordaje del Covid-19 como enfermedad que desafía al presente y lo seguirá haciendo en el futuro. Tras celebrar el primer encuentro en Barcelona, Santiago de Compostela acoge este nuevo debate para el que este periódico ha contado con cuatro especialistas que abordan diferentes cuestiones sobre el tratamiento de esta patología.

Los invitados para este debate han sido Carmen Albo, jefa de Servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, Chus Domínguez, médico Internista del Hospital de Santiago de Compostela, Luis Pérez, jefe de Servicio de Neumología del Hospital Lucus Augusti de Lugo, y Pilar Vázquez, médico Internista del Hospital de A Coruña. Juanma Fernández, jefe de la sección Nacional de Redacción Médica, ha moderado esta conversación en la que se ha hablado sobre investigación, innovación terapéutica, conviencia de vacunas y antivirales, así como de retos futuros.

Centrados en el manejo del paciente del Covid-19, Pilar Vázquez ha asegurado que lo más importante han sido los estudios que han guiado los pasos de los médicos para el abordaje de estos pacientes. “Hemos aprendido todos la importancia de guiarnos por la evidencia científica. Sabemos que al principio fuimos dando tumbos con lo que teníamos hasta que finalmente salieron ensayos clínicos que nos guiaron y nos ayudaron a tratar a estos pacientes”.


Vázquez: "Hemos aprendido la importancia de guiarnos por la evidencia científica. Al principio fuimos dando tumbos, hasta que salieron informes clínicos que nos ayudaron a tratar a los pacientes"



Por su parte, Chus Domínguez ha querido poner en valor la importancia de haber tratado con la enfermedad en primera persona desde la primera ola para “aprender de la enfermedad”. “Nosotros estábamos de frente, no teníamos el miedo que el resto de la población sí que tenía o que incluso otros especialistas que no estaban en contacto con los enfermos podían tener. Creo que eso fue positivo”.

Luis Pérez, Jefe de Servicio de Neumología del Hospital Lucus Augusti (Lugo).

Desde Neumología, Luis Pérez ha afirmado que el Covid-19 es “una enfermedad compleja” y que no hay un “tratamiento estándar”. Por ello, es importante, según ha expuesto el jefe del Servicio de Neumología del Hospital Luces Augusti de Lugo, que “hay que aprender a situar cada fármaco en el contexto adecuado” porque  “lo que puede servir para un paciente puede ser perjudicial para otro”. Desde el punto de vista del abordaje de los pacientes, el facultativo ha explicado que los dos años de pandemia también han servido para conocer que “no había peligro haciendo una práctica médica a pie de cama” y que mientras unos médicos se implicaron mucho, otros no lo hicieron tanto.

A Hematología el Covid-19 tardó más en llegar, puesto que son pacientes “muy acostumbrados a cuidarse. Se relacionan poco con el entorno para evitar enfermedades infecciosas, aunque fuesen estacionales”, esto ayudó según ha señalado Carmen Aldo a evitar el virus hasta la cuarta o quinta ola, por lo que ya contaban con la experiencia de otros compañeros que lidiaron con el virus desde el primer momento.

El trabajo multidisciplinar


Los cuatro ponentes coinciden en destacar la estrecha colaboración que se dio entre especialidades a la hora de abordar esta enfermedad. Luis Pérez ha señalado su trabajo desde el inicio con los compañeros de Infecciosas, también las conversaciones entre hospitales incluso con “colegas italianos” para poner en común ideas y conocer la experiencia de otros centros hospitalarios de primera mano. “Había sensación de piña”, ha destacado Pilar Vázquez al recordar cómo se unieron “neumólogos, internistas, infectólogos…”. “Hubo mucha colaboración en general”, ha puntualizado.

Este abordaje multidisciplinar ha puesto sobre la mesa la necesidad de reestructurar el Sistema Nacional de Salud para dar respuesta al actual paciente puesto que es fundamental “mantener las alianzas entre Servicios”, como ha señalado Carmen Albo, sobre todo porque el “conocimiento que se ha adquirido durante todo este tiempo hay que transmitirlo al resto del hospital” para que aquellos que no se han enfrentado a pacientes Covid-19 hasta el momento conozcan de primera mano la experiencia de los que sí han tenido que lidiar con ello desde el inicio.

Carmen Albo, Jefa de Servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital Álvaro Cunqueiro (Vigo).

Esta reestructuración debe contar también con la Atención Primaria: “Es fundamental implicar estos Servicios porque hay muchos enfermos que se pueden manejar desde allí con los nuevos tratamientos”, ha asegurado Pilar Vázquez. "A veces los médicos de Primaria están un poco perdidos. Yo creo que es importante hacer protocolos con ellos y que nos pueden consultar de una forma más ágil".

Como solución, la facultativa propone "mejorar la hospitalización a domicilio y los hospitales de día. Ahí podemos mejorar mucho y nosotros tenemos mucho que decidir". Vázquez cree que para recetar un "antiviral" el paciente no debería acudir a las urgencias de un hospital sino que propone una consulta telefónica entre el médico de Primaria y el especialista hospitalario.

Estrategias para adaptarse a la nueva realidad del virus


Desde Hematología, Carmen Albo señala que el reto es contar con la dificultad de los pacientes inmunodeprimidos. “Son pacientes muy vulnerables que acaban desarrollando infecciones graves. Creo que hay que abrir un poco la mano a la hora del manejo de los tratamientos preventivos”. La especialista ha lamentado las restricciones sobre el tipo de pacientes a los que se le puede aplicar estos tratamientos y cree que hay que "ampliar esos tratamientos a un grupo más amplio de pacientes y posiblemente no solo a los hematológicos, evidentemente, oncológicos o pacientes con afectaciones respiratorias graves”.


Albo: "Los pacientes inmunodeprimidos son muy vulnerables. Hay que abrir un poco la mano a la hora del manejo de los tratamientos preventivos"



Todos los participantes en el debate coinciden que en esta nueva realidad del virus, que “no es que sea más leve sino que convive con una situación inmunológica diferente”, los tratamientos preventivos en pacientes con riesgo de sufrir una enfermedad grave son, según afirman, necesarios pero también lo es la educación de estos pacientes para concienciarles “de que tienen que estar con la mascarilla siempre, que tienen que tener las medidas de higiene muy estrictas, que seguramente ni cuatro, ni cinco dosis de la vacuna les va a poner a salvo porque lo estamos viendo. Que tienen que acudir al momento que hacen un positivo con muchísima rapidez al hospital”, como ha puntualizado Luis Pérez.


Innovación terapéutica


Pilar Vázquez, médico internista del Hospital de A Coruña.

Desde Medicina Interna, Pilar Vázquez ha querido poner en valor los avances de los nuevos tratamientos, pero ha explicado que “queda mucho por hacer con los pacientes inmunodeprimidos”. Desde su punto de vista, estos pacientes deben “recibir terapia combinada porque muchas veces vemos que con un fármaco solo no van. Es importante atacar al virus desde distintas dianas. Este será el futuro: paciente inmunodeprimido y terapias combinadas”.

“Los anticuerpos contra el virus son muy importantes, pero tiene el inconveniente de que dependiendo de qué cepa esté en ese momento algunos valen y otros no. Necesitamos disponer de ellos. No solo terapéuticamente, sino que no nos pongan trabas para usarlas”, ha puntualizado Luis Pérez sobre el farragoso proceso burocrático que retrasa el inicio del tratamiento de un paciente o que limita su uso. “Es un problema de cómo vienen las indicaciones del Ministerio. Hay unas restricciones al uso que realmente no es tan acordes a lo que ves y además no tienes alternativa de tratamiento”, añade Carmen Albo desde su experiencia en Hematología.

El papel de estos anitivirales puede determinar que un paciente acabe o no en la UCI. “Tener disponibles tratamientos precoces cambia, e incluso en pacientes tan frágiles, el curso de la enfermedad”, ha explicado Chus Dominguez


Dominguez: "Tener disponibles tratamientos precoces cambia el curso de la enfermedad"



Los especialistas han coincidido en este debate que lo idóneo en el uso de los antivirales no es que haya una restricciones de uso comunes marcadas desde el Ministerio de Sanidad sino que piden “la individualización” de los tratamientos. “Es importante estudiar la carga vírica, cómo evoluciona, qué valor le doy. Es fundamental para guiar el tratamiento”, ha querido matizar Pilar Vázquez, médico Internista del Hospital de A Coruña.

Convivencia de vacunas y tratamientos


La llegada de las vacunas se vivió con ilusión por parte de todos los especialistas, pero también los antivirales como los monoclonales o el remdesivir porque tal y como ha recordado Carmen Albo, jefa de Servicio de Hematología y Hemoterapia del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, “hay pacientes que no responden a las vacunas”. “Son pacientes que tienen un riesgo importante de hacer una enfermedad grave y con estas herramientas, aunque de momento sean pocas y no fácilmente combinables, lo que sí estamos consiguiendo es que no lleguen a la UCI”.

La convivencia entre vacunas y tratamiento es “absolutamente necesaria” porque ”necesitas las vacunas para los pacientes que se puedan vacunar, pero necesitamos tratamientos antivirales para los pacientes que bien pierdan la inmunidad o bien que ya ni siquiera la hace a pesar de que los vacunes tres o cuatro veces”, ha explicado la hematóloga.

Los fármacos y el suero deberán convivir hasta que “existe una vacuna estabilizante que impida que te infectes”, 

Chus Domínguez, médico internista del Hospital de Santiago de Compostela.

ha señalado Chus Dominguez que también ha puntualizado que las vacunas van a ser “indispensables” sin saber “muy bien con qué frecuencia. Y mientras vamos a necesitar fármacos antivíricos, cuanto más eficaces mejor y cuanto antes se puedan administrar, mejor”. 

Retos de la investigación


Desde Medicina Interna, Pilar Vázquez afirma que es importante pensar en el “paciente inmunodeprimido” puesto que “no tenemos estudios en estos pacientes y ahora mismo los tratamos un poco con lo que tenemos y hacemos según lo que nos dejan hacer y lo que tenemos. También los pacientes críticos porque realmente para los pacientes que llegan a UCI no tenemos alternativas terapéuticas. Son pacientes con tratamiento de soporte, no tenemos mucho más. Y los antivirales en estos escenarios no están testados, con lo cual no sabemos. No se pueden usar porque no hay estudios y yo creo que eso también es una población por estudiar, 
paciente crítico, inmunodeprimido”.

Carmen Albo, desde su perspectiva en el campo de la investigación, ha añadido que es necesario “mejorar las técnicas diagnósticas y de seguimiento”. “Necesitamos técnicas de seguimiento que realmente sean válidas e incluso técnicas de medición de respuesta a vacunas porque tenemos técnicas para medir anticuerpos, IgG, IgM muchas, pero no sabemos realmente cuáles son mejores o peores, no sabemos si realmente estamos midiendo bien o no anticuerpos neutralizantes, y creo que todo eso es muy importante”.

De cara al futuro y sabiendo que los pacientes deben acostumbrarse a convivir con el Covid-19, es importante que los más vulnerables interioricen que deben “seguir utilizando siempre las mascarillas y que tendrá que tener más cuidado en su vida social”, según ha explicado Pilar Vázquez.

El miedo puede apoderarse del paciente más vulnerable pero debe “tener cuidado con el contacto con los demás, esto es básico, y que avise cuando se encuentre malo o cuando tenga un positivo para que podamos actuar temprano”, ha matizado Luis Pérez.

El nivel de conciencia sobre los efectos graves que el Covid-19 puede generar en estos pacientes vulnerables no solo deben tenerlos presentes los propios afectados, sino que “también concienciados sus convivientes más próximos. La responsabilidad es compartida”.

Un instante del debate 'Dos años de coronavirus', celebrado en Santiago de Compostela.


Concusiones del debate


Pilar Vázquez: "Hace falta mucha investigación.

Luis Pérez: “La enfermedad nos ha enseñado muchísimo. Confieso que he disfrutado haciendo medicina con esta enfermedad, era como más apasionante que lo que hacíamos habitualmente. Creo que con vistas al futuro nos va a obligar, bueno, nos ha obligado a aprender más sobre los virus, a tener mejores métodos de diagnóstico. Antes no se diagnosticaban las neumonías víricas, ahora tenemos baterías para no sé cuántos virus, y esto nos va ayudar. Pero creo que desgraciadamente es algo que cambia mucho en las vacunas, siempre va a haber un porcentaje de población vulnerable sobre la que tenemos que actuar”.

Chus Domínguez: "Ha sido un momento en la historia increíble, estar frente a un enemigo que era el mismo para todos. Lo que me parece triste es que no todos hayan tenido las mismas oportunidades y que haya habido países que no hayan tenido ni acceso a las vacunas ni a los tratamientos, es decir, eso es lo que es triste, todos teníamos un enemigo común, pero las armas no eran las mismas para todos. Creo que eso es en lo que tenemos que mejorar. Si tenemos enemigos como este que podamos estar todos en las mismas posibilidades porque ahora no ha sido así y mientras esto no sea así, tampoco se va a controlar la situación".

Carmen Albo: “No podemos olvidar todo lo que nos ha enseñado esta pandemia y es la necesidad de apoyar la investigación, la necesidad del trabajo en equipo y la necesidad de compartir el conocimiento y la investigación. No se puede quedar en nosotros solos”.
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