24 de febrero de 2018 | Actualizado: Viernes a las 19:10
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El dolor crónico exige la colaboración de gestores, clínicos e industria

Esteve y Sedisa organizan un debate para abordar esta patología y posibles estrategias

Joaquín Estévez, Joe Sullivan, Raquel García, Carlos Plata y Boi Ruiz.
El dolor crónico exige la colaboración de gestores, clínicos e industria
Redacción
Viernes, 26 de enero de 2018, a las 14:00
Se estima que el 20 por ciento de la población y el 70 por ciento de los mayores de 75 años en España padecen dolor crónico. Además, el 39 por ciento de estas personas tarda más de un año en ser diagnosticado y un 29 por ciento considera que el tratamiento que recibe no es adecuado. Y es que el dolor crónico genera en nuestro país unos costes anuales directos e indirectos de 16.000 millones de euros, cifra equivalente a casi el 3 por ciento del producto interior bruto (PIB) y que supera los costes de las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y el cáncer. Esta realidad hace que el dolor crónico sea un problema de alto impacto en la sociedad actual y una de las responsabilidades más importantes de los profesionales de la salud y de los gestores sanitarios.
 
En este contexto, este jueves se celebró en Madrid la Jornada de debate sobre el dolor crónico: gestión eficiente de los recursos, satisfacción de los pacientes y mejora de la salud, organizada por Esteve en colaboración con la Fundación Ad Qualitatem y avalada por la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa), y que forma parte del programa Gestión 360º de la compañía.
 
El director general de Esteve Farma, Joe Sullivan, dio la bienvenida a la jornada, donde se dieron cita los gestores sanitarios y expertos en las diferentes áreas implicadas el abordaje del dolor crónico, reforzando la implicación de la compañía en este ámbito. Su objetivo, como afirmó Raquel García, directora de Public Affairs & Market Access de la compañía, “es aportar respuestas a los retos actuales de los gestores sanitarios en dolor crónico, contribuyendo a optimizar los recursos disponibles, la sostenibilidad del sistema sanitario y, sobre todo, la mejora de la eficiencia y de la calidad en la atención a los pacientes que sufren esta patología”.
 
A su vez, Carlos Plata, director científico de Esteve, destacó que “el dolor crónico es un compromiso, una prioridad y un reto para nosotros. Un reto que entendemos como un desafío y un estímulo para nuestra investigación, porque sólo con un enfoque innovador podremos obtener soluciones eficaces que mejoren de forma significativa la calidad de vida de las personas que viven con dolor”.
 
Por su parte, Joaquín Estévez, secretario general técnico de la Fundación Ad Qualitatem y presidente de Sedisa, afirmó que "abordar el dolor crónico desde una perspectiva multidisciplinar, aunando a gestores, clínicos e industria, es una parte fundamental de la estrategia de la cronicidad, ya que se debe generar el conocimiento necesario para poder crear unos estándares de calidad, eficiencia y de buenas prácticas en el área del dolor”.
 
Triple objetivo del dolor crónico
 
En relación a la gestión actual del dolor crónico en España, Ramón Cunillera, gerente del Consorci Sanitari del Maresme y vocal de la Sociedad Catalana de Gestión Sanitaria, considera que “a pesar de las múltiples iniciativas profesionales de médicos, enfermeras, psicólogos y farmacéuticos, en algunos casos con buena implicación de la Administración, difícilmente se han conseguido atacar simultáneamente tres objetivos: mejorar la experiencia de los pacientes, mejorar los resultados clínicos y reducir costes. Muy a menudo se ha priorizado el resultado clínico (bienestar del paciente) sobre el resultado económico (costes del tratamiento), pero en las decisiones, en general, pocas veces han intervenido los pacientes”.
 
De igual modo, Cunillera afirmó que “las estrategias de manejo del dolor crónico desde la consulta especializada dificultan bastante la vida cotidiana. Sin embargo, en una encuesta publicada recientemente, un 65% de los pacientes con dolor creen que el responsable de llevar su enfermedad es el especialista y, extrañamente, no echan a faltar un liderazgo desde la Atención Primaria. Creo que deberíamos cambiar esta percepción”.
 
En cuanto a la experiencia de los pacientes, en general las encuestas muestran una mejoría importante en su satisfacción respecto al médico responsable del manejo de su dolor. Pero la percepción de continuidad entre los centros y los médicos tiene todavía un largo camino por recorrer. “El paciente con dolor confía en su especialista, pero cree que sólo él será capaz de mejorar el dolor, porque los demás no le conocen igual. La continuidad requiere de mecanismos de coordinación que ofrezcan mayor confianza al paciente”, afirmó Cunillera.
 
En la jornada también se destacaron experiencias de éxito en algunas comunidades autónomas en la gestión del dolor crónico, aunque se puso de relieve la heterogeneidad territorial en el abordaje de estos pacientes. “Las estrategias comunitarias han empezado a tener algunos resultados en Galicia, y responsables de las consejerías de salud de Madrid y de Andalucía nos han explicado cómo se organizan en sus territorios para que el paciente con dolor crónico sea atendido por médicos con mayor formación y mejor predispuestos al trabajo en equipo”. Sin embargo, el Cunillera hizo hincapié en que “en muchos lugares de España el abordaje especializado todavía está muy localizado en las unidades clínicas del dolor, protagonizadas principalmente por anestesistas. Debemos estar atentos al progreso de las nuevas iniciativas, pero sobre todo, a la opinión y resultados clínicos experimentados por los pacientes”.